Los cucuruchos: El lobo porque cambia de piel no pierde su maldad
La última semana de Cuaresma. Es Semana Santa, Semana Mayor, Santa Semana, Semana de los Lamentos, Semana de las Angustias, Semana de Arrepentimiento. Semana que concita a las calles de nuestra franciscana cuidad a creyentes o ateos, penitentes o arrepentidos, débiles o virtuosos y algunos políticos santurrones que buscan acomodar sus conciencias.
Pero es tiempo de fariseos, traidores y desertores.
Emulando aquel ritual, se colaron tirios y troyanos, los que otrora lucían corbata naranja, son ahora monaguillos de la oligarquía, ministros sin cartera que no pudieron hacer historia… desertores sin pena sin gloria… Los que en otro tiempo agitaban la bandera de la Revolución lucen atuendos de mil colores. Los quispes y los tibanes, a espaldas de sus comunidades, saborean el caviar de sus acomodos.
Pero sabemos que toda lucha histórica tiene sus iscariotes y desertores. Pero no toleraremos la reencarnación tumultuaria de los que se apoderaron de los ahorros de los ecuatorianos.
Son los mismos que socaparon la sucretización de la deuda privada.
Son los mismos autores del impuesto a la circulación de capitales.
Son los mismos que gestaron el golpe fiscal al Estado ecuatoriano.
Son los mismos que crucificaron al pueblo con el feriado bancario.
Son los mismos que destruyeron la patria.
Son los mismos, réplica de golpistas del 30-S.
Reencarnación de traidores, hablan de pueblo con la boca llena de fanesca política, convertida ahora en la fanesca de la unidad.
Saben que están solos. Ningún compatriota sensato les haría el juego a esta cofradía de mentirosos.
Cucuruchos del siglo veintiuno, falaces, ahora circunspectos, pretenden repartirse los denarios como hace 2.000 años cuando vendieron a Cristo. Solamente que hoy ya no son denarios ni es Cristo, sino el pueblo.
Ya vendrán las marchas, los movimientos y la contramarcha. Señor Presidente, aliente las marchas de la oposición, que está convencida de que en 2017 igual marchará.
Los cucuruchos de Cuenca se juntan en Guayaquil, saben que es tiempo de reflexión, por eso… cucuruchos, a confesarse.
Augusto Mera Arteaga
Galápagos: Así fue la liberación de 277 tortugas gigantes
Incendio edificio Multicomercio: Gobierno activa registro para atención a afectados
Karaoke para curar el despecho de San Valentín
Microsoft: Empresas en Latinoamérica ven alta amenaza cibernética y prevén que aumentará
Crimen familiar en Brasil: Video de la presunta infidelidad sale a la luz
¿Cuáles son los riesgos visuales de la espuma de carnaval?
¿Por qué se celebra el día del amante el 13 de febrero?
De la cocina al espectáculo: cevichería peruana recrea show de Bad Bunny
