Érica de Sena, que se ubicó sexta ayer en los 20 kilómetros marcha del Mundial de Pekín, compite por su país, Brasil, pero hace 4 años se siente también ecuatoriana, ya que en Ecuador vive con su novio, el también marchista Andrés Chocho, eliminado el domingo pasado en los 20 km. Se conocían de competiciones internacionales y empezó una relación con él en 2010. Unos meses después ya estaba haciendo las maletas para irse a vivir a Cuenca para estar a su lado.
Lo que Érica no sabía es que allí iba a encontrar tan rápido su hogar y que iba a ser tan feliz que ya se siente una ecuatoriana más, pese a que en su perfecto español se perciba todavía su acento pernambucano.
Érica de Sena dice que su sexto puesto también es ecuatoriano, país al que dice amar “cada día más”. “Cuenca es una ciudad fantástica. Es muy hermosa, me encanta vivir en Cuenca. Cuando vivía en Brasil tenía un gran problema para entrenar porque en Brasil, como casi no se conoce la marcha, no se puede salir marchando por cualquier calle y en Cuenca sí. En Cuenca puedes entrenar donde te dé la gana y no hay problema”.
En este 2015, los frutos están llegando. Batió en Dudince (Eslovaquia) el récord sudamericano (1h29:37) y luego fue plata en los Juegos Panamericanos del pasado mes en Toronto, como buen presagio de su gran sexto puesto del Mundial, con un crono de 1h30m06s.
Un objetivo circula ahora en su mente como una obsesión constante: los Juegos Olímpicos de Río 2016, a los que llegará con 31 años. Allí quiere buscar el mayor escalón del podio, antes de intentar dar más espacio a su vida personal, con dos proyectos en mente: estudiar inglés y tener un hijo con Andrés. (I)
Liga de Quito: Lo que necesitas saber de la 'Noche Blanca'
¿Baja el número de clubes en Serie A de LigaPro?
El emotivo mensaje de Hincapié tras clasificar a su primera final con el Arsenal
¡Un cuento sin final! Acción de protección contra Tribunal Electoral de Emelec
IESS moderniza cirugías con tecnología 4K en hospitales de Guayas, Cañar y Santo Domingo
El emotivo mensaje de Hincapié tras clasificar a su primera final con el Arsenal
