Articulista analiza el odio de los medios hacia Assange
Glenn Greenwald es un periodista galardonado, ex abogado litigante constitucional y autor de tres best sellers del New York Times. Su columna es de crítica, haciendo campaña en temas vitales de derechos civiles, justicia y libertad de información.
Una de las más recientes trata sobre el caso de Julian Assange y el desprecio de la mayoría de los medios estadounidenses y británicos, que según el análisis de Greenwald es evidente y solo utilizan como excusa la acusación por un supuesto delito sexual, acompañado de duros calificativos; en un caso que aún no ha sido juzgado y mucho menos sentenciado por la justicia sueca.
“¿No es sorprendente que justo una de las pocas personas que en las últimas décadas ha arriesgado su bienestar, libertad e incluso su vida para desafiar significativamente al régimen de secreto de la seguridad nacional de EE.UU. (y de sus obedientes aliados), se haya convertido -mucho antes de haber buscado asilo en el Ecuador- en la figura más intensa y personalmente despreciada por los medios de comunicación estadounidenses y británicos y por la intelectualidad ‘liberal’ británica?”, se interrogó el columnista.
El artículo señala que “es difícil pensar en que alguien pueda desencadenar este nivel de odio personalizado y profundamente arraigado. “Pocos de los que arrojan esta hostilidad se atreverían a hablar con este desprecio de George Bush o Tony Blair -quienes lanzaron una agresiva guerra que causó la muerte de al menos 100.000 personas inocentes y secuestró a personas de todo el mundo sin el debido proceso, enviándolas a ser torturadas-. La reacción que Assange despierta en los medios es realmente sui generis”, comenta.
En la narración Greenwald incluye análisis de periodistas de otros medios que han llegado a la conclusión de que quienes se oponen al desarrollo de la investigación judicial no son Assange o el Gobierno de Ecuador, sino las autoridades de Inglaterra y Suecia, que no permiten que siga la investigación.
Además cita como absurdos, argumentos sobre la parte personal de Assange. “Y aquí va lo que es, problablemente, lo más sicológicamente retorcido de todo: la semana pasada un equipo de editores y reporteros de The New York Times, en su artículo principal sobre la decisión del Ecuador de otorgar asilo, decidió que sería apropiado incluir una cita de uno de los más consagrados enemigos de Assange, alegando que cuando el fundador de WikiLeaks visitó su departamento, "se negó a tirar de la cadena del sanitario durante toda su estancia" (frente a un aluvión de burlas y disgusto el NYT suprimió de forma avergonzada este párrafo, sin comentarios)”, detalla la columna de información.
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