Ecuador / Viernes, 20 Marzo 2026

Cuando el río suena…

A pesar de su renombre, la entidad que acaba de cumplir 200 años, proyecta una imagen de fractura en el equipo rectoral que debilita la institucionalidad y genera incertidumbre en la comunidad universitaria. Como si fuesen observadores externos- suscriben tres vicerrectores- un comunicado sin firmas; hacen un diagnóstico crítico de la conducción institucional, resaltan falencias e insinúan problemas en la gestión o toma de decisiones.

Como autoridades electas son responsables. A modo Poncio Pilato, no admiten  compromiso político, coherencia institucional ni competencia con la gestión universitaria. Tampoco ofrecen alternativas de solución,propuestas ni resultados concretos. La autocrítica está ausente.

Cuando el río suena, piedras trae… En el 2024, el paísconoció qué en una de las más importantes universidades públicas, durante el proceso electoral, presuntamente hubo inconsistencias, lo que generó un vacío en la definición de sus nuevas autoridades. Los aludidos de la lista 3, pidieron medidas cautelares en la Unidad Judicial Especializada de Tránsito, para no dar paso a la resolución del Consejo de Educación Superior, que pidió realizar una nueva elección en la institución. El juez pasó a trámite la acción de protección con una medida cautelar en contra de (CES).

Ingresar a la decana del país, considerada en el top 5 de las universidades más antiguas del mundo, es complejo. La oferta se mantiene con un ligero aumento reportado a finales de 2025 a 8.630 cupos por ciclo académico para sus 21 facultades, con una competencia de más de 60 mil aspirantes entre presenciales, en línea y a distancia.

La comunidad universitaria, padres de familia y sociedad civil, demandan cumplir con la modernización tecnológica, infraestructura, terminar con la burocracia, transparentar la gestión de sus procesos internos, combatir la corrupción- aunque sean hechos aislados- sin dejar de mencionar las luchas ideológicas internas.

Quienes dirigen la Universidad, tienen gigantescos desafíos académicos y administrativos. Autoridades, maestros y estudiantes - sin amilanarse- deben convertir a la matrona bicentenaria, en una de las mejores a nivel mundial. Solo así, el establecimiento cumplirá con su función de formar profesionales capaces de contribuir al desarrollo sostenible del Ecuador. 

El templo del saber que promueve la libertad de pensamiento e integridad, ha sido un espacio clave para la formación de líderes y pensadores del país, superando períodos de inestabilidad política para convertirse en una institución laica y pública. Por sus aulas pasaron líderes que forjaron la República, artistas que construyeron identidad, científicos que impulsaron el progreso y periodistas que no claudican ante los poderes. Cual flama encendida, en sus doscientos años (18.03. 1826) en algunas épocas fue protagonista de nuestra historia. Miles de ecuatorianos y extranjeros, ven en el Alma Mater la mejor opción porque las tasas de matrícula son asequibles, entre otros beneficios. Fue en el gobierno de Vicente Rocafuerte, cuando formalmente, se denominó Universidad Central del Ecuador.

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