Una campaña poco creativa, pero muy patética
En verdad, la campaña electoral que ahora vivimos es poco creativa y nada innovadora. Más bien fofa y dividida en dos: por una parte, la propuesta de Alianza PAIS con piezas publicitarias de magnífica calidad, nadie podrá decir lo contrario. La de la bicicleta es excelente, aunque a muchos sorprende el tono sencillo, mesurado y pausado del candidato Presidente. Y por otro lado, la oposición empeñada en desacreditar al candidato Correa. Quizá la excepción sea el spot de Ruptura de los 25, de muy buena factura.
Dentro de esta gran escasez existen, sin embargo, episodios de campaña electoral dignos de mencionarse, pues no solo son ridículos sino patéticos. Así, el candidato manabita Jorge Villacreces, por el movimiento Avanza, aparece cual alguacil del Viejo Oeste, con placa policial colgada al cuello y, lo que es más, lleva un tolete y lo esgrime orgulloso en cada entrevista: “Los delincuentes son cobardes, por ello hay que defenderse con armas”, dice sin sonrojarse. Y promete que en la Asamblea propondrá el libre acceso a las armas.
Claro, él es médico, pero dirige una empresa de seguridad; es decir, su negocio son las armas. El candidato Nelson Zavala siempre lleva una Biblia (evangélica) bajo el brazo, asiste a misa, a orar y a cumplir con su condición de pastor. Por ello, su lectura es que Dios no permite sino la unión de un hombre y una mujer, y nada puede atentar contra la familia. De ahí su discurso contra las uniones homosexuales. Sin embargo, lo primero que Zavala hizo al iniciar su campaña fue visitar al embajador norteamericano en Ecuador. Con su venia, ejerce de candidato populista.
Pero el gran rey de lo patético es Álvaro Noboa. Todos los días aparece cargando colchones, quintales de arroz, cocinas, lavadoras, bombas fumigadoras, etc. “Son productos para que inicien sus propios emprendimientos”, dice sin creerse él mismo. Y también reza el Padre Nuestro, pero se olvida el segundo verso. A Yaguachi fue con sombrero de vaquero y con más dádivas y regalos que el Código Electoral prohíbe. Pero le importa poco.
El candidato Lucio Gutiérrez también es patético. Si hasta se puso un anillo para anunciar su compromiso con sus votantes y asegurar que, con ese anillo, no volverá a traicionarlos. Y se empeña en asegurar que su gobierno fue el mejor del mundo.
Y que construyó miles de casas y que en su nuevo gobierno construirá 100 mil casas al año. Cuando un periodista le cuestiona que las casas que construyó ya están destruidas. Lucio, sin inmutarse, responde que no hay problema, que en su gobierno las reconstruirá.
Pero no solo eso, sino que la candidata Ximena Ponce, por Alianza PAIS, aparece en una entrevista de televisión con una plancha. Hay que seguir con los mismos roles y los mismos esquemas. Si es mujer, debe ir con una plancha, pues su rol es planchar. Y cocinar, y barrer... “Todo en plancha” dice la candidata. Mejor apago la televisión y voy a planchar, pues debo vestirme para llegar pronto a la oficina.
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