De objeto sexual a esposa insoportable y liberada parlanchina
Columnista invitada
No sorprende que el sexismo, como forma de exclusión, discriminación o agresión, esté presente en la televisión ecuatoriana. Y de su programación no me deja de sorprender la creciente imagen de la ‘esposa insoportable’ y los ‘tés de mujeres parlanchinas’. Ese tipo de esposa grita, pelea, cela, domina, ordena y reclama constantemente aprovechándose del síndrome premenstrual para lanzar toda la rabia acumulada contra este hombre –hijo– adolescente que la detesta y es incapaz de asumir las responsabilidades que implica un compromiso.
Ridiculizadas al máximo bajo el letrero de ‘pareja feliz’ se banaliza la violencia que es nefastamente cotidiana en el país y se normalizan los estereotipos del macho harto de la esposa, que vive con los ojos puestos en la carne fresca de jovencitas y el de la mujer insegura de sí misma, que persigue y controla. Esta pobre mujer se siente siempre amenazada y por el miedo a perder a su hombre busca mecanismos para complacer sexualmente al huidizo macho con quien eligió casarse.
Punto aparte es esta especie de convocatoria a la “liberación femenina” que actualmente proponen varios canales de televisión. Con programas en los que las mujeres protagonizan una seudo reivindicación de su derecho a hablar y expresarse, como en el ‘té de amigas’, desde el desparpajo, la vulgaridad, la exhibición de ignorancia de temas relevantes, pretenden convencernos de que así somos, somos las de Venus, o somos las divas que llevamos “los pantalones en la casa”.
Me pregunto, ¿qué será aquello que hace que los medios televisivos sigan tratando a la mujer como cosa sexual, florero parlante, esclava de hogar o muñeca tonta?, ¿qué será lo que hace que se ignoren las capacidades, el pensamiento y la dignidad de las mujeres? La respuesta de siempre es: esto es lo que vende. Quizás, pero yo no lo compro.
Estas y otras consideraciones tendrían que entrar en juego y al debate en la futura Ley de Comunicación para lograr una programación respetuosa de los derechos de las mujeres, los hombres, los niños, las niñas y los adolescentes de este país.
Ya no sueño con que un día los medios de comunicación “recapaciten” y por obra y gracia del dios de la publicidad se reivindiquen y asuman su responsabilidad social con algo de programación dignificante también. Ya no sueño con que “los creativos” un día se vuelvan autocríticos y propongan piezas que cuestionen y no que repitan estereotipos
Una batalla por la libertad
Era el anochecer del 23 de Mayo de 1824. Por las laderas del Pichincha y por su flanco sur- oriental, ascendieron los patriotas independistas, eran muchos quiteños: había artesanos, campesinos de los...
Magnifica Humanitas
La Carta Encíclica del Papa Leon XIV “Magnifica Humanitas” ha levantado diversas voces y opiniones enfocadas principalmente en los riesgos generales de la IA respecto al empleo, la desinformación, la...
Ya no aguanto más trabajar así
Durante mucho tiempo se creyó que los problemas de salud mental pertenecían únicamente al ámbito íntimo de las personas, como si el trabajo, las instituciones o las dinámicas organizacionales no tuvi...
Vistazo urgente a lo invisible (II): la sed en Irak
Hace semanas exploramos Camerún, tristemente catalogado como la crisis humanitaria más olvidada del mundo. Ahora vamos cinco mil kilómetros al noreste para explorar ya no una crisis de hambre, sino u...
