La necesidad de un Nuevo Orden
Si junto a los inconmensurables recursos naturales que Sudamérica aún tiene en su suelo y subsuelo se logra rescatar un ápice de materia gris, sentido común y los restos de política que se puedan poner a salvo los focos de crisis que han estallado en los últimos meses, podría ser la ocasión perfecta para el establecimiento de un nuevo orden.
Un NOLA (Nuevo Orden Latinoamericano) podría llamarse, afectos como somos a los nombres carentes de contenido. Multitudes de ciudadanos ganando las calles desde Bogotá hasta Santiago, con los argentinos y brasileños sin muchos inconvenientes de ganar la calle, ese NOLA debería surgir de la presión popular, porque ya está visto que tanto a un costado u otro del arco ideológico, los políticos tienen escasos recursos intelectuales, poca gana, para transformar la realidad.
¿Qué pide la calle? Equidad, educación de calidad y un sistema de salud. Un trípode que pueda poner freno a la desigualdad social en la región. Un nuevo orden que reconduzca a esos países más allá de quién ocupe el poder.
Ahí están dos gobiernos, el de Sebastián Piñera (Chile) e Iván Duque (Colombia) acorralados, en Perú y Bolivia, bajo interinatos cuanto menos indescifrables desde lo político o constitucional, un Jair Bolsonaro, enredado en su propio galimatías psicológico y Alberto Fernández, en Argentina, listo para asumir la NADA: una nave, de fabricación argentina, cargada de conflictos sociales y económicos siempre a punto de explotar.
Solo hay que repasar el conflicto que mantuvo la oposición venezolana, días pasados con Humberto Calderón Berti, un dirigente de otra época, para entender que así como estamos, también en Venezuela, puede ser peor el remedio que la enfermedad. Y es que “la moral la dan por moneditas”, según Enrique Santos Discépolo y la ética es un término que corre el riesgo de ser abolido por las academias de la lengua en todos los idiomas.
Así las cosas, o vamos hacia el NOLA o la crisis, tan neoliberal y tan crisis sistémica, nos llevará a que NOLA podamos contar. (O) et
“No soy el hijo que perdiste, soy el hijo que encontraste”: hijo separado de sus padres durante la dictadura de Pinochet
Cinco personas afectadas tras siniestro de tránsito en Quito
Fiscalía investigará amenazas de muerte contra juez del TCE
PSG toca la gloria en penales y Pacho levanta la Champions League
Turista nadó en la Fontana di Trevi y terminó con una fuerte multa
FIFA pone a la venta nuevas entradas para el Mundial 2026
Dueño de joyería murió baleado tras perseguir a delincuentes en Chordeleg
