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Fernando Villavicencio busca un curul en al Asamblea Nacional para seguir combatiendo la corrupción
El Telégrafo

F. Villavicencio: "Arauz firmó 35 actas del Comité de Deuda en Senplades para aprobar líneas de crédito"

"El Consejo de Participación Ciudadana (CPCCS) fue como el laboratorio de microdictadores".
13 de enero de 2021 06:00


Es periodista de investigación. Junto a otro colega lograron lo inimaginable en este país: destapar el caso Sobornos 2012-2016, que sirvió para sentenciar al expresidente Rafael Correa Delgado a ocho años de cárcel, por el delito de corrupción cohecho agravado. Eso quedó en memoria de los ecuatorianos.

Fernando Villavicencio es candidato a asambleísta nacional por Alianza Honestidad (PSE-Concertación). Ha recorrido el país y ha gastado tres pares de zapatos en ese viaje por los cantones y provincias de Ecuador.

Él conversó con este Diario sobre los proyectos de ley que presentará en la Asamblea. Viste un traje azul y mueve las manos para enfatizar lo que dice.

Quiere levantar a mediano plazo un Parlamento bicameral, además que los parlamentarios no ganen un sueldo de $4.759 al mes, sino que cobren dietas por el trabajo y las asistencias tal como ocurre en los países de la Unión Europea.

También explicó que cualquiera que gane la presidencia de la República debe convocar a una consulta popular en los primeros 100 días para preguntar a los ciudadanos sobre 10 grandes temas de reforma constitucional.

Pero, quizá, su propuesta más importante es hacer una reingeniería total de la deuda externa, negociada en el gobierno de Correa y el actual. “Tengo en mi poder 19.600 documentos reservados de los 10 años de endeudamiento del gobierno de Rafael Correa”.

Villavicencio identificó 35 actas del Comité de Deuda e informes de Senplades que fueron firmadas por el candidato presidencial de UNES, Andrés Arauz.

Él dijo que se requiere un acuerdo para la segunda vuelta entre las fuerzas parlamentarias democráticas, que no estén vinculadas a las estructuras delictivas, y el presidente que gane. Eso será para recuperar un ambiente de paz social y política que necesita el país, señaló.

 

¿Cuáles son sus propuestas de ley para la Asamblea?

Sin casa nueva no es posible inaugurar nuevas propuestas. Mi proyecto es demoler una estructura que surgió a la sombra de una dictadura como la del Gobierno bolivariano de Chávez.

El modelo de Asamblea de Ecuador fue copiado del chavismo, que ha sido la base de la corrupción y ha generado un sistema hiperpresidencialista. Es decir, podríamos tener el mejor proyecto de país y de modelo de desarrollo, pero con un sistema político, una Asamblea que es la notaría del Ejecutivo, no es posible.

Por ejemplo, el Parlamento aprueba un proyecto de ley, el presidente de la República lo veta, coopta en el Legislativo los votos que requiere y el país tiene una normativa que es del interés del Ejecutivo. Ese modelo tiene que acabarse.

Por eso mi propuesta es levantar a mediano plazo un Parlamento bicameral. Quién quiera que gane la presidencia de la República debe convocar a una consulta popular en los primeros 100 días y preguntar a los ciudadanos sobre 10 grandes temas de reforma constitucional.

Uno de esos temas es disolver el Consejo de Participación Ciudadana (CPCCS), que fue como el laboratorio de microdictadores y el infiernillo donde gobernó Correa de forma autoritaria.

Otros si quiere un Parlamento bicameral que nace de la experiencia internacional de democracias y economías sólidas.

Podemos medir el modelo de asambleas en Latinoamérica: Bolivia, Nicaragua, Venezuela, Ecuador. El tamaño de la democracia y de la economía siempre van de la mano: Menos democracia más pobreza.

Es posible ver a parlamentos bicamerales que ostentan cifras en economías y democracias más sólidas, por ejemplo, en Europa y Estados Unidos.

¿Cómo avanzar hacia ese modelo bicameral?

Hay que aprender de las buenas experiencias, mi planteamiento es avanzar a un Senado pequeño con una amplia calidad académica. El requisito mínimo para ser senador es tercer nivel, condiciones éticas básicas, no tener indagaciones previas por delitos, violaciones por derechos humanos, y otros delitos penales. Además, ostentar una carta de servicio a la colectividad.

El Senado estará a cargo de la aprobación de las leyes, elegirá a las autoridades de control y las fiscaliza, así como a las del Estado central y de los gobiernos locales. No serán más de 30 senadores.

Mientras que la Cámara Baja estará conformada por 40 representantes, uno por provincia, y en las de más habitantes o electores, dos o tres congresistas. Ellos tendrán que construir las leyes en territorio.

¿Por qué? En Ecuador las normas han sido escritas por los grandes bufetes de abogados, representantes de las grandes corporaciones nacionales y transnacionales. Un ejemplo, la ley minera fue redactada en grande parte por el estudio jurídico que representa a una de las empresas mineras.

Usted también ha propuesto que un legislador no cobre sueldo, hoy los parlamentarios ganan $ 4.759 al mes.

Hay un elemento transversal en este tema: un legislador no debe cobrar sueldo, sino dietas. Es un modelo de los países europeos. Es decir, si Villavicencio no asiste, no trabaja, no cobra. Es normal en una empresa privada, se trata de una transformación radical.

También propone echar abajo los decretos de excepción ¿por qué razones?

Es necesario tumbar la figura de los decretos de excepción. Casi el 95% de los grandes contratos, llamados proyectos emblemáticos por Correa, tiene como antecedente un decreto de excepción, para justificar los contratos a dedo bajo la figura de giro específico de negocio.

La corrupción creció en Ecuador con el régimen hiperpresidencialista y la capacidad autoritaria del gobierno de Correa de generar estados de excepción para adjudicar contratos a dedo.

Si ese sistema está manejado por Al Capone no serviría de mucho contratar a los mejores funcionarios que elaboren el mejor modelo de desarrollo del país.

Otro de sus proyectos está relacionado con la deuda externa e interna.

En el debate presidencial ningún candidato presidencial abordó los temas centrales. Hay un rosario de ofertas, casi todas son las mismas: bajar el IVA, créditos baratos para los microempresarios, entre otras. Pero nadie dice de dónde sacará la plata.

Puedo decir en cifras que el Estado y la economía están en llamas, que se sostiene en impuestos y en deuda. El petróleo sirve para pagar deuda con China y Tailandia, así como tarifas altísimas a las compañías contratistas de servicios.

Según el último informe de reservas petroleras de 2020, estas son de apenas 900 millones de barriles de petróleo. Es decir, si extraen 200 millones de barriles por año el próximo presidente será el último de la era petrolera. Pero gran parte de ese petróleo está comprometido hasta 2028 para pagar la deuda con China y Tailandia.

Si a esta tragedia que vivimos le sumamos 1’000.000 de nuevos desempleados, el próximo gobierno tendrá solo una fuente de financiamiento central que son los impuestos, o sea del bolsillo de la gente.

¿De dónde le cobran más impuestos a un aparato productivo semiparalizado? ¿De dónde se cobran más impuestos de un sector laboral paralizado, de una población desempleada o subempleada?

¿Entonces qué plantea usted?

Hacer una reingeniería total de la deuda externa, negociada en el gobierno de Correa y el actual. Tengo en mi poder 19.600 documentos aproximadamente, que son reservados de los 10 años de endeudamiento en el Gobierno de Correa. Él, de forma ilegal, creó una condicionalidad de reserva de información que debía ser limitada sobre el tiempo de negociación de las líneas de crédito.

Pero el exmandatario solicitó en abril de 2017, un mes antes de irse, al Ministerio de Finanzas que le prepare un archivo con todos los documentos reservados de la deuda.

Tengo un back up de todos esos documentos y entregaré a la Fiscalía y a la Contraloría en los próximos días para que investiguen.

¿Qué encontró en esos documentos?

Senplades fue el organismo responsable de justificar el enorme endeudamiento. Allí estuvieron René Ramírez, exsecretario de Senescyt; Pabel Muñoz, actual asambleísta y candidato a la reelección por la Revolución Ciudadana; y Andrés Arauz, candidato presidencial del correísmo por la alianza UNES.

Esa entidad estaba encargada de la planificación del Buen Vivir, es decir, definió la construcción de una nueva matriz productiva y energética.

En los proyectos de esa matriz está la Refinería del Pacífico, que era para dejar de ser importador de combustibles, procesar el petróleo y privilegiar las energías limpias. Pero ¿quién calificó la viabilidad de ese proyecto?

Senplades que también calificó la sostenibilidad de Coca Codo Sinclair o la compra del avión intercontinental de Correa. La principal responsabilidad de todos los proyectos, llamados emblemáticos que no funcionan o lo hacen mal o no existen, fue de esa entidad.

Ese tema no ha sido ni investigado ni fiscalizado. Senplades tiene la responsabilidad de haber formulado y aprobado los proyectos que no tenían sostenibilidad.

¿Cuál es la relación entre Senplades y la deuda externa?

Senplades, el Comité de Deuda, integrado por el Ministro de Finanzas y las Unidades Ejecutoras, que estuvo presidido por Correa o su delegado, aprobaron las líneas de crédito para financiar exclusivamente los proyectos emblemáticos porque la deuda no puede ir al gasto corriente.

Entonces, la responsabilidad directa fue de Correa, de los integrantes del comité, que eran del Ministerio de Finanzas en esa época, Patricio Rivera, y Fausto Herrera, así como de Senplades, otra vez Ramírez, Muñoz y Arauz.

¿Qué otros temas identificaron en esos documentos?

Arauz firmó 35 actas del Comité de Deuda e informes de Senplades para aprobar las líneas de crédito de los proyectos emblemáticos.

Él firmó la línea de crédito con el Banco de Desarrollo de Brasil para el proyecto Daule Vinces, ejecutado por Odebrecht. Según el caso Arroz Verde que investigamos, esa es una de las obras que generó sobornos.

Otro caso: La primera línea para financiar el Metro de Quito con el consorcio Acciona-Odebrecht también la firmó Andrés Arauz. Además, el candidato presidencial del correísmo firmó la línea de crédito para comprar el avión Falcon de Correa; y la línea de crédito para el financiamiento de la Ruta Viva, en la alcaldía de Augusto Barrea, que también fue construida por Odebrecht.

Ningún político se ha interesado en investigar ese tema, ningún candidato presidencial dice qué hará con la deuda. Una deuda interna y externa que bordea los $58 mil millones; de ellos aproximadamente $20 mil millones corresponden a China y Tailandia que se paga con petróleo.

Este país se incendia si Ecuador no resuelve el tema de la deuda.

¿Qué plantea usted en el tema deuda?

La renegociación integral de la deuda y la identificación de los tramos corruptos de ella. Por ejemplo, la deuda con China y Tailandia.

El nuevo presidente de la República debe desconocer esa deuda, suspender la entrega de petróleo a esos dos países y destinar esos recursos para enfrentar la crisis sanitaria, generada por el coronavirus, y la grave situación de desempleo. Además, ese dinero debe ir a la educación de los niños que han salido de la escuela porque no tienen computadoras ni dinero para pagar el servicio de internet.

Hay que destinar las últimas reservas de petróleo, que son 900 mil barriles, para todo ello e   investigar a los responsables de ese atraco porque son contratos ilegales y es inconstitucional pagar deuda con petróleo.

El correísmo gastó $2.523 millones en la Refinería del Pacífico que no existe. Esta debió ser pagada con su operación que tampoco existe. Ese proyecto no era sostenible, es una deuda corrupta y la responsabilidad es de todas las entidades que aprobaron esa obra inexistente.

Correa fue el presidente de ese comité y firmó la deuda.

El Ejecutivo no tendrá mayoría, habrá mayorías móviles por el cambio de método de asignación de escaños. ¿Cómo conseguir la gobernabilidad en un escenario tan adverso?

Se requiere un acuerdo para la segunda vuelta entre las fuerzas parlamentarias democráticas, que no estén vinculadas a las estructuras delictivas, y el presidente que gane. Ese acuerdo entre ambos poderes será para recuperar un ambiente de paz social y política que necesita el país.

Debe estar orientado a los grandes temas: la lucha contra la corrupción y recuperar lo robado, la reconstrucción de una arquitectura democrática con independencia de funciones, avanzar a un Parlamento bicameral, y a desmontar del correísmo

¿Es partidario de una Asamblea Constituyente?

No creo que ese sea el escenario, soy partidario de una consulta popular y el que gane debe sintonizar con el 98% de los ciudadanos que condenan y rechazan a la Asamblea Nacional.

El Legislativo debe recuperar su poder y ser el represente los intereses de la diversidad social, política, cultural y étnica de Ecuador.

Un nuevo acuerdo político-social, de lo contrario no será posible recuperar el país y esto significa sostener la dolarización.

 

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