La Casa de la Cultura mantiene en crisis a tres provincias

El Núcleo de la CCE en Manabí ya no tiene presupuesto para servicios básicos. En Azuay, Tungurahua y Guayas hay otros problemas, pero la Sede Nacional ratificó que no cumplirá el Reglamento de la Ley de Cultura que podría financiarlos.
26 de julio de 2019 14:34

En la provincia que mayor afectación tuvo a causa del terremoto de 2016, la gestión de las artes atraviesa un estado crítico, según varios gestores culturales y artistas vinculados a la Casa de la Cultura Ecuatoriana (CCE). En 2019, el Núcleo-CCE de Manabí cuenta con un presupuesto de $ 388.000, lo que “no alcanza para cubrir los servicios básicos” del semestre que corre, explica Fidel Intriago, presidente de esa entidad.

Del monto total, $ 80.000 iban a ejecutarse en proyectos, pero a eso le restaron $ 20.000 de la guardanía privada en los espacios que el Núcleo tiene en toda la provincia. El resto es para pagar sueldos y mantener los edificios que tienen en cuatro cantones.

Este Núcleo no ha llegado a tener acuerdos con la Sede Nacional de la CCE. “El diálogo se ha fraccionado”, explica Intriago, para quien el hecho de que la tercera provincia más poblada del país afronte esta crisis tiene una explicación concreta: la Sede y el Núcleo de Pichincha concentran el 51,4 % de los casi $ 16 millones de los que dispone la Casa este año.

Por esta razón, envió una solicitud a la capital, para que se cumpla la Ley de Cultura, pero no ha obtenido respuesta favorable a sus requerimientos.

Discrepancia entre los Núcleos de la CCE

Una tensa Junta Plenaria se desarrolló en la Sede Nacional de la CCE, el martes 16 de julio. En este tipo de reuniones, deben participar los representantes de los 24 Núcleos provinciales, pero tres estuvieron ausentes y dos manifestaron sus desacuerdos. Otro ausente, el de Azuay, detalló por escrito su inconformidad.

El antecedente fue que el presidente de la Sede, Camilo Restrepo, fuera cuestionado luego de su comparecencia en la Asamblea Nacional, el 26 de junio de 2019. Ese día el funcionario explicó −ante la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología− que no había seguido el Reglamento de la Ley Orgánica de Cultura (LOC) porque estaba en desacuerdo con que la antes llamada “Matriz” de la CCE no cuente con presupuesto propio.

El articulado establece que la Sede debe ser únicamente supervisora de lo que se realice en las provincias, y que los Núcleos definirán la forma de sostenerla.

Los parámetros para la distribución de recursos, dice el reglamento, deben ser: la población de cada provincia, la cantidad de artistas inscritos en el RUAC (568 en Manabí), el número de inmuebles que administran y lo que generan por autogestión.

En Manabí, el Fondo de la Reconstrucción de los inmuebles afectados por el sismo de hace tres años (incluidos teatros y centros culturales) también está desfinanciado. “El no cumplir el reglamento hace que ahonde la justicia e inequidad en cuanto a recursos para la cultura en el país”, resume Intriago.

En la Junta, este gestor votó en contra −junto al presidente de Tungurahua y Azuay− de que la Sede continuara gestionando su propio presupuesto. “Lo hicimos ya que, por acción u omisión, seríamos responsables del incumplimiento de normativas. En Manabí sabemos que debe respetarse el Artículo 167 de la Ley de Cultura y el 140 del Reglamento”, concluyó.

La Junta no consideró el voto del Núcleo azuayo, expuesto por escrito, debido a que su presidente, Martín Sánchez, no pudo estar presente en la reunión. En esta provincia −que recibió $ 693.000 de presupuesto por parte de la Sede− se había interpuesto una Acción de protección contra la entidad que encabeza Restrepo, dado que el Museo Manuel Agustín Landívar, por ejemplo, lleva cerrado un año y no hay fondos para reabrirlo.

Guayas y Tungurahua se suman a la desatención en acciones e inmuebles por falta de recursos. En la primera provincia, los proyectos −sobre todo literarios− están parados y, en la segunda, la pinacoteca en riesgo.

Los proyectos que tiene en marcha el Núcleo manabita

En Portoviejo, la sede del Núcleo está en riesgo por daños arquitectónicos, pero la actual administración ha conseguido un terreno cercano para construir un teatro. Ubicado en el sector Estancia Vieja, este terreno fue entregado en comodato por el Ministerio de Educación.

El MAAC Cine de Manta es una sala que puede ser usada para artes escénicas, pero estuvo cerrada durante cinco años. En esa ciudad también está el espacio cultural La Caseta, frente a la playa El Murciélago, que han activado los gestores locales.

En Bahía de Caráquez hay una casa patrimonial, que fue afectada por el terremoto. Está entregada en comodato al Municipio del cantón Sucre y será reconstruida con inversión del Banco del Estado.

En Chone, el Núcleo tiene un terreno y un proyecto listo para construir allí otro teatro, en convenio con la Universidad San Gregorio. (I)

Actualmente, la programación en el MAAC Cine de Manta es ocasional. Pero en el espacio cultural La Caseta se realizan proyecciones de películas independientes a orillas del mar.
Foto: Rodolfo Párraga / El Telégrafo
Lectura estimada:
Contiene: palabras

Contenido externo patrocinado