En la campaña en Jaramijó, Iván Espinel (FCS) aprovechó el poco momento que tienen los presidenciables al descanso para dar unas cascaritas a un balón. Con eso demostró que no solo es bueno para la política, sino también para el fútbol. (I)
En la campaña en Jaramijó, Iván Espinel (FCS) aprovechó el poco momento que tienen los presidenciables al descanso para dar unas cascaritas a un balón. Con eso demostró que no solo es bueno para la política, sino también para el fútbol. (I)