Expedición tendría dos rutas para llegar al sitio del enfrentamiento

09 de abril de 2013 - 00:00

Con expediciones terrestres y reuniones entre miembros del Plan de Medidas Cautelares, dirigentes indígenas de las Nacionalidades Waoranis del Ecuador (Nawe), autoridades locales, gubernamentales, militares y policiales esperan determinar esta semana el sitio y las víctimas que habría dejado el  enfrentamiento con los taromenanis el 29 de marzo pasado.

Paralelamente al trabajo de campo que se realiza en Orellana, el Gobierno mantendrá mesas de trabajo en Quito con los líderes waoranis para buscar una alternativa a esta problemática e intentar bajar la tensión en la zona.

La ministra de Justicia (e), Carmen Simone, en declaraciones a Gama TV, indicó ayer que aún no tienen información exacta del posible ataque waorani en  contra de los taromenanis y menos de las víctimas.
Pese a que nadie ha llegado al supuesto lugar del ataque, el líder de la Nawe,

Cawetipe Yeti, informó a la prensa el viernes pasado  que son más de 30 los taromenanis muertos, entre niños, adolescentes y ancianos. Ese dato, sin embargo, no coincidía con lo dicho un día antes  por el vicepresidente de esa misma organización, Gilberto Nenquimo, quien aseguró que son 10  muertos y tres chozas quemadas.  

Ayer, en cambio, Nenquimo advirtió que la expedición que tiene como objetivo llegar al sitio del ataque no sería  bien recibida por los pueblos en aislamiento voluntario. “Si ellos van a la selva, que les vaya bien..., pero el grupo taromenani nunca va a decirles bienvenidos luego de sufrir varias persecuciones, sé que están en alerta máxima. Quien quiera que entre allá tendrá que pagar con su vida”, señaló en declaraciones a la prensa.

Lamentó que no les hayan invitado a la expedición, pese a ser dirigentes de la Nawe. Sin embargo, expertos consultados explicaron que invitar a los waoranis no sería correcto, ya que al ver en dónde hay asentamientos taromenanis bien podrían utilizar esa información para organizar una nueva incursión y atacar a sus enemigos. “Ellos (waoranis) dicen tener  información del lugar, pero más parece que su afán es ver quién llega primero”, dijo una fuente que pidió no ser citada.

Expertos y autoridades coinciden en aclarar que toda acción que se realice será en base al Plan de Medidas Cautelares, a la Constitución, al Decreto Ejecutivo No. 503 y a los tratados internacionales, para así determinar “sin morbo, sin desinformaciones y sin afanes protagónicos las circunstancias del hecho”.

Todo ello, tomando en cuenta que el órgano rector para este tema es el Plan de Medidas Cautelares que se  aplica en el país en base a las disposiciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), emitidas el 10 de mayo de 2006 al Ecuador para proteger y precautelar los derechos de los pueblos en aislamiento voluntario, tagaeiris y taromenanis, así como del entorno en donde se desenvuelven en la Amazonía ecuatoriana.

Finalmente se conoció que la expedición terrestre tendría dos opciones de ingreso al presunto lugar de los hechos, el cual estaría en plena zona intangible entre los ríos Tiputini y Cononaco. Una ruta sería por el sector de Pindo y Miguaguno, en la parroquia Dayuma (Orellana), que les tomaría al menos dos días. La otra opción es ingresar por el río Shiripuno, para en canoa viajar 10 horas  aguas abajo y un día a pie.

BRIGADA MÉDICA EVALÚA A LAS NIÑAS RESCATADAS

Los ministerios de Salud y de Justicia trazarán una hoja de ruta para realizar evaluaciones médicas constantes a las dos niñas taromenanis rescatadas por los waoranis tras el enfrentamiento con los miembros del pueblo en aislamiento voluntario de los taromenanis, supuestamente registrado el 29 de marzo pasado.

Así lo dio a conocer en su cuenta twitter el Ministerio de Justicia. Además, aseguró:  “Brigada de (Ministerio de) Salud  ingresó el sábado (pasado) a vía Maxxus, realizaron chequeo a 2 niñas y se descarta su gripe. Se mantienen protocolos de salud”.

Esta información se produce luego de que El Telégrafo conoció el domingo que las niñas, de 4 y 6 años, ya están integradas a actividades familiares y educativas, y que están bien de salud gracias a las vacunas que recibieron.

La niña de 6 años, por ejemplo, desde el miércoles 3 de abril acude a la escuela de Yarentaro, en donde juega con waoranis de su edad que hablan el mismo idioma (waoterero).

Mientras, la pequeña de 4 años permanece en la casa con familiares de Orengo, nieto de Ompure y Buganey, los ancianos asesinados supuestamente por taromenanis el 5 de marzo cerca de esa localidad.

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