Un "cerebro volador" fue lanzado hacia la EEI

- 30 de junio de 2018 - 00:00
El robot Cimon puede flotar a la altura de los ojos de los astronautas y fue entrenado para reconocer la voz y rostro del geofísico alemán Alexander Gerst.
Foto: tomada de @NASA

El experimento hace historia al convertirse en el primer robot con inteligencia artificial destinado a interactuar con personas en el espacio.

Un robot con inteligencia artificial y forma de pelota, apodado “cerebro volador”, entrenado para interactuar con un astronauta alemán, despegó ayer a la Estación Espacial Internacional (EEI) a bordo de la nave Dragon, de la compañía SpaceX.

A las 05:42 (04:42, hora de Ecuador) despegó desde Cabo Cañaveral el cohete Falcon 9 en la decimoquinta misión de aprovisionamiento de SpaceX.

La cápsula Dragon, integrada al cohete Falcon 9, lleva 2.700 kilos de material y es parte del contrato que SpaceX suscribió con la NASA por unos $ 1.600 millones.

En la primera fase del lanzamiento no hubo inconvenientes cuando Dragon se separó del cohete y desplegó sus paneles solares. El lunes deberá alcanzar la EEI, a 400 km sobre el nivel del mar.

No es el primer viaje de este cohete ni de esta nave de carga, en 2016 Dragon fue lanzada al espacio y hace dos meses este mismo cohete se utilizó para poner en órbita un satélite de la NASA.

“Un experimento histórico”
Una pieza clave del material que porta Dragon es un aparato del tamaño de una pelota de baloncesto llamada Cimon (las siglas en inglés de Compañero móvil interactivo de la tripulación).

La activación de Cimon representará “un momento histórico”, pues será el primer robot de su tipo en interactuar con personas en el espacio, dijo Christian Karrasch, director de proyectos en el Centro Aeroespacial Alemán (DLR).

Cimon fue entrenado para reconocer la voz y el rostro de Alexander Gerst, geofísico de la Agencia Europea Espacial, de 42 años.

Flotando a la altura de los ojos de los astronautas, Cimon puede detectar con su cámara frontal si la persona que tiene enfrente en realidad es Gerst u otra persona.

Cuenta con más de 10 propulsores que evitan que se tropiece mientras flota en el módulo Columbus del laboratorio espacial.

Aunque los seis miembros de la tripulación pueden hablar con Cimon (diseñado para comunicarse en inglés)  fue entrenado para trabajar mejor con Gerst.

El principal objetivo del  vuelo será demostrar si esta tecnología funciona, pues el robot debe ser capaz de guiar a Gerst en varios procedimientos, incluso mostrándole fotos y videos si es necesario.

Gerst también podrá preguntarle cosas más allá del simple procedimiento del cual hablen. (I) 

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