Los dispositivos son cada vez más ligados a las actividades rutinarias de sus usuarios

El salón de electrónica Ceatec, o "cómo confiar su cuerpo a la tecnología"

- 20 de octubre de 2015 - 00:00
La compañía tecnológica Omron presentó en la feria un robot que es jugador de ping-pong. El Ceatec estuvo copado por fabricantes como Sony o Toshiba. AFP

Los dispositivos son cada vez más ligados a las actividades rutinarias de sus usuarios

Imagine tener un par de zapatos que analizan el tipo de marcha, un ‘smartphone’ que vigila el contorno de una barriga, un espejo que detecta un mal aspecto o un cama que registra parámetros físicos. Todo esto se pudo apreciar en el salón electrónica Ceatec, cerca de Tokio, que puso la tecnología al servicio del cuerpo.

“Las suelas de los zapatos están dotadas de un acelerómetro, de tres captores de presión y de un captor de torsión, que permiten analizar al detalle el tipo de marcha”, explica la investigadora de Fujitsu que creó el concepto.

Las informaciones recogidas automáticamente son transmitidas por tecnología sin hilo hacia un teléfono inteligente y luego copiadas en un servidor a distancia.

En la empresa Kyocera, los investigadores se han interesado en las barrigas, y más particularmente en la grasa de su interior: ahí también los captores hacen el trabajo.

Esta sociedad de Kyoto (oeste) ha concebido una aplicación que utiliza el girocaptor de un ‘smartphone’ para establecer una medida de la cintura al recorrer con el teléfono el abdomen en un giro de 180°, a partir del ombligo. La aplicación deduce la forma del vientre y su composición.

Estos parámetros forman parte de los considerados como reveladores de buenas o malas costumbres vitales (alimentación excesiva, insuficiente actividad, etc.), a las que las autoridades niponas prestan especial atención.

El 30% de los gastos médicos de los japoneses están destinados a tratamientos de enfermedades como la hipertensión arterial, diabetes o hiperlipidemia, vinculados a un tipo de vida inapropiado.

Una cama de parámetros

Es la misma idea “médica” que está tras la creación de la cama analizadora de parámetros corporales (temperatura, masa, etc.) de la firma Panasonic.

Gracias a varios captores, las imágenes proyectadas al techo, el aire acondicionado, el dispositivo de audio o la luminosidad se adaptan automáticamente en función del biorritmo humano.

Panasonic también imaginó un espejo que detecta un mal aspecto y propone un maquillaje adaptado al rostro de cada persona de la familia, que es reconocido de forma inmediata. Estas novedades forman parte de los nuevos productos ya en el mercado asiático, como podómetros u otros similares.

Este sector está a priori lleno de perspectivas para la industria electrónica japonesa, especialista en captores, detectores, transistores o circuitos integrados.

Así, Omron presenta un robot que es jugador de ping-pong, y otra empresa, Rohm, una grúa de papel que vuela gracias a un micromotor ultraligero.

El Ceatec está incluso dominado por fabricantes de componentes, en ausencia de los gigantes especializados en productos terminados, como Sony, Toshiba o Hitachi, o el pionero del universo de los móviles que es NTT Docomo.

Sharp, por su parte, presentó un pequeño robot teléfono de bolsillo que camina, habla, baila, toma fotos y hasta las proyecta en una pared. El objetivo de la marca es llegar a adolescentes asiáticos. AFP

En cambio Sharp sí está presente, con dos novedades: la primera pantalla con definición 8K (16 veces la alta definición actual) destinada de momento a los profesionales, y un pequeño robot teléfono de bolsillo que camina, habla, baila, toma fotos y hasta las proyecta en una pared. (I)

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