Zamka “desafió’’ a estudiantes a convertirse en astronautas

20 de septiembre de 2013 - 00:00

No llegó con su pesado traje espacial de astronauta. Vestía una camisa de color celeste y pantalón plomo.
Aún así el estadounidense George Zamka, exastronauta y exmiembro de la NASA (Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio, por sus siglas en inglés), en su visita al colegio Vicente Rocafuerte, de Guayaquil, fue recibido con la mirada de asombro y los aplausos de 250 estudiantes, de tercer año de  bachillerato en físico-matemático (Fima) y décimo año de básica.   

Una banda de lira con notas de la institución le dio la bienvenida previo a su ingreso a la sala de cine del establecimiento, donde desarrolló su conferencia.

En el interior, y tras la presentación de las autoridades, Zamka probó el entusiasmo de los estudiantes al preguntar: “¿Cuántos de aquí quieren ir al espacio?”, lo que provocó el alboroto de varios alumnos, quienes levantaron la mano.

Jean Jiménez, de décimo año, era uno de ellos. “Aunque mi porte no me acompañe, sé que si me lo propongo y lucho voy a llegar a ser un astronauta”, manifestó.  

Otros guardaron silencio. Entre ellos estaba Abraham Cevallos, de 14 años, también de décimo año, quien tiene una discapacidad visual. Con gafas oscuras y sosteniendo su bastón, escuchaba atento lo que Zamka decía en la conferencia.

Para Abraham ser astronauta no está dentro de sus planes. Su aspiración -aseguró- es ser abogado para defender los derechos de las personas vulneradas. No obstante, destacó que la visita de Zamka “es   motivadora, porque me da ánimos para seguir adelante en el caso de mi discapacidad. Y es interesante por todo lo que él ha pasado”.

El joven estaba ubicado al lado derecho del podio en el que Zamka daba su conferencia “El poder de un desafío”, en la que incentivó a los jóvenes a trazarse metas como él cuando se propuso ser astronauta. “Ustedes como estudiantes son importantes, porque van a ser los líderes del mañana. En el espacio necesitamos muchos profesionales capaces, ingenieros, científicos”,  indicó con un torpe español, del que se disculpó.

En su intervención, que duró más de 20 minutos, Zamka mostró a “los héroes”, como él los llamó... un jugador de béisbol, bomberos y los astronautas, en los que se inspiró hasta convertirse en piloto de prueba y  luego ser seleccionado por la NASA.

“Tienen que usar sus metas, sus héroes y proponerse desafíos para realizarlos. Pero todo es paso por paso”. Motivó a los estudiantes para que iniciaran la ronda de preguntas. “¿Cuál fue la  reacción que tuvo al ir al espacio?”, formuló David Palacios, de tercero de bachillerato de la especialidad Fima.

El estadounidense nacido en Nueva Jersey respondió. “Estaba asustado por ese sentido de caer de cabeza. Aquí usamos nuestras piernas para mantenernos en la silla, pero en el espacio, cuando hacía lo mismo, no  me servía. Ya luego me acostumbré”, explicó.

Alguien le preguntó si se sentía orgulloso de tener ascendencia latina. Ante esto, Zamka confesó lo mucho que vivir en Suramérica influyó en él para elegir ser piloto.

Contó que su madre nació en Bogotá, Colombia, y su abuelo fue alcalde de una ciudad cercana. “Cuando tenía 14 años de edad volví a Medellín a vivir con mi madre. Allí estudié en una escuela semejante a esta, que estaba rodeada de lomas, desde donde podía ver los aviones que sobrevolaban y aterrizaban en el aeropuerto. Desde ahí nació mi deseo de ser piloto. Muchas de mis aventuras en el espacio se deben a vivir en Medellín y tener una madre latina”, relató.

Habían transcurrido cerca de diez minutos y los estudiantes estaban entusiasmados  de seguir con la ronda de  preguntas, entre estas una que provenía de las últimas filas. “¿Cuál fue la mejor cosa que vio al estar en el espacio?”. “Los atardeceres y amaneceres del sol que veíamos 16 veces cada día, porque dabamos la vuelta a la Tierra cada 90 minutos”, dijo.

Una de las últimas preguntas fue la que formuló Jonathan Zambrano, de tercero de bachillerato. “Para ser piloto de la NASA hay que ser piloto de la Fuerza Aérea. ¿Su experiencia fue fundamental?”.

Ante esto, Zamka explicó que hay dos maneras para llegar a la NASA: una es ser piloto y la otra, científico, porque hay dos tipos de astronautas: los que maniobran las naves y los que realizan las caminatas espaciales y desarrollan los experimentos.

Luego de eso, Zambrano, de 18 años, se replanteó seguir la carrera de ingeniero industrial, que había elegido después de terminar la secundaria, y no descartó la posibilidad de llegar a probar ser piloto de prueba.

El astronauta estadounidense pasó de ser piloto de prueba en aviones y helicópteros de combate y luego de carga, a convertirse en un visitante del espacio.

DATOS

George David "Zambo" Zamka nació en Estados Unidos en 1969, pero parte de su adolescencia vivió en América Latina.

En 1988 fue seleccionado  piloto de la NASA. Desde entonces desempeñó funciones técnicas y de liderazgo en la Oficina de Astronautas y lideró la División de Procedimientos de Entrenamiento para Astronautas.

En 2007 realizó su primer vuelo como piloto de la misión STS-120. En 2010 comandó la tripulación de la misión STS-130. Acumula más de 692 horas en el espacio.

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