Wilmer Tarupi: “El cáncer gástrico es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en nuestro país”

Él es el ganador del premio Sharon Whelan 2020, que es otorgado por la Asociación Internacional de Registros del Cáncer.
02 de diciembre de 2020 09:42

Nació en Tulcán, Carchi, estudió la primaria y secundaria en su tierra. Sin embargo, sus estudios de tercer nivel los realizó en la Universidad UTE.

Desde pequeño ya le gustaban las ramas relacionadas a la medicina como odontología, enfermería, emergencias médicas. Una vez en la universidad y luego de haber hecho la medicatura rural, sus ideas se fueron concretando y se inclinó por la investigación epidemiológica.

El doctor Wilmer Tarupi es docente investigador de la Facultad de Ciencias de la Salud “Eugenio Espejo” de la UTE. Y también es el ganador del premio Sharon Whelan 2020, por su trabajo de investigación titulado “Inequidades educativas en la incidencia por mortalidad en cáncer gástrico en Quito, durante el periodo 1996 al 2015”.

Este reconocimiento es otorgado cada año, desde el 2006, por la Asociación Internacional de Registros del Cáncer.

En julio de este 2020, se hizo la convocatoria a investigadores en epidemiología del cáncer, del mundo, para que participen del concurso, así como a todos los miembros de los registros de base poblacional del mundo, que son cerca de 700, menciona el investigador en entrevista con El Telégrafo.

“La idea era presentar un escrito inicialmente hasta el 15 de septiembre como una primera etapa, luego se pasaba a la siguiente fase y solamente 15 investigadores llegamos; a los 15 nos pidieron enviar un video y luego de ellos seleccionaron a tres”.

Estados Unidos, Alemania y Ecuador, cada país con su representante, se adjudicó el premio en diferentes categorías.

“Son 138 países que tienen estos registros de base poblacional, entonces participan de todos lados. Nosotros aquí en Ecuador tenemos seis registros, el más grande y el más antiguo es el de Quito”, refiere Tarupi.
En la UTE actualmente dicta las materias de epidemiología, bioestadística y salud pública.

Desde que está vinculado a la docencia en la referida universidad ha participado en algunas investigaciones, por ejemplo, sobre el VIH y otras sobre las curvas de crecimiento para niños y adolescentes ecuatorianos, y cáncer gástrico.

Sobre el premio otorgado dice que “lo recibo como un reconocimiento al trabajo colectivo, detrás de la investigación hay muchas personas que hicieron posible tener la información, por ejemplo, el Registro del Cáncer que tiene un grupo de trabajo, el Registro Civil, el INEC, y yo estoy al final con el apoyo de la universidad UTE. Lo que hago es juntar toda la información que tiene un esfuerzo para ser recogida y presentada”.

Destaca que este trabajo interinstitucional es posible gracias a convenios que existen entre la UTE y Solca.

Asimismo, señala que recibir este premio “es un compromiso para seguir explorando esta enfermedad que es muy frecuente, es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en nuestro país; es necesario seguir aportando con información epidemiológica para entender su comportamiento”.

Nivel educativo y cáncer gástrico

En esta investigación, Tarupi relaciona la brecha de educación con el cáncer gástrico. “Lo que hicimos es utilizar el nivel educativo como un indicador de la posición socioeconómica y lo que encontramos al final es que existen inequidades en el cáncer gástrico de acuerdo al nivel educativo. Entre menos nivel educativo mayor riesgo de desarrollar y morir de esta enfermedad”, revela.

¿Cree que esa prevalencia todavía al 2020 sigue igual?

Durante los 20 años de análisis se mantuvo igual, no sabemos qué vaya a pasar este año particularmente, aunque nos podemos hacer a la idea de que están las tasas de mortalidad muy aumentadas, pero sí es necesario empezar a tener en cuenta esta información para redireccionar las políticas públicas en relación a la prevención del cáncer, precisamente por eso, porque son datos hasta el 2015, y esa tendencia que se mantiene.

Pensar en cómo va a estar ahora, sabemos que lamentablemente la brecha ha aumentado.

El investigador menciona que el registro de base poblacional es parte de la vigilancia sanitaria del Ecuador, y lo que hace es identificar todos los casos diagnosticados en Quito, en todos los centros de atención oncológica, privados, públicos, “y eso nos permite tener los mejores indicadores para calcular la incidencia y la mortalidad, porque no se trata de una muestra, sino que son todos, entonces lo que nos garantiza este registro es la exhaustividad de todos los casos”.

De ahí que durante los 30 años en que se encuentra operando este registro haya alcanzado alta calidad, así es valorado -menciona- por la asociación internacional, y de ahí también es otro de los reconocimientos a la consistencia que tiene la información que provee el Registro Nacional de Tumores.

Uno de los más letales

Menciona que quieren profundizar más en la investigación referente al cáncer gástrico, “un poco para entender, con más detalle, el impacto de estas desigualdades sociales. Con estos datos cuantitativos tenemos de alguna manera un panorama de cómo están las brechas de inequidad en esta enfermedad”.

“En la siguiente etapa lo que intentamos es profundizar en el análisis a través de entrevistas con pacientes con cáncer gástrico para conocer cómo son sus experiencias al interior del sistema de salud, es decir cómo es su experiencia de un diagnóstico, de recibir tratamiento, de recibir soporte institucional o familiar. Creemos que de esa manera tendríamos una visión diferente y podríamos detectar otro tipo de inequidades que se podrían presentar en la atención oncológica”.

El doctor Tarupi afirma que el cáncer gástrico es uno de los más letales y es básicamente porque se diagnostica en las últimas etapas, donde ya no existe una opción de tratamiento, “la sobrevida a los 5 años en nuestro país es del 20%”.

En ese sentido, indica que en países como Corea esa sobrevida alcanza el 60%, “entonces también tiene mucho que ver el sistema nacional de salud para garantizar un acceso oportuno, un diagnóstico precoz para que la sobrevida de estos pacientes sea mejor”.

La ceremonia virtual de reconocimiento a los tres ganadores se realizó el 18 de noviembre. Wilmer Tarupi sigue agradecido, sobre todo con sus familiares, colegas y amigos que le hacen llegar sus mensajes de felicitación, que él los traduce como un mayor compromiso con la comunidad científica y la población en general. (I)