Vecinos esperan que bosque El Paraíso sea protegido este año

27 de agosto de 2012 00:00

Con octubre llegan los incendios al bosque seco protector El Paraíso, un espacio formado por 148 hectáreas de árboles, canchas y senderos cubiertos por vegetación que aún no tiene un guardabosques.

Seis carpas amanecieron ayer en este predio ubicado en la ciudadela El Paraíso, al norte de Guayaquil. Durante la mañana, grupos de personas llegaron al bosque para ayudar en la minga de limpieza que  se realizó. El 16  de septiembre se realizará un festival artístico en el bosque, replicando el del año pasado, en el marco del proyecto “Cerros vivos”, que busca incentivar a las personas en el uso del espacio público.

“Ese día haremos otro mural con el tema de los incendios, hemos pedido bocetos a los niños del barrio y del colegio cercano para realizarlo” detalló Mariuxi Álava, una de las organizadoras de las actividades en el cerro, vecina del sector hace cinco años y miembro del grupo de teatro de artesanos Thamé.

En el transcurso de los últimos días de octubre del año pasado se registró un incendio en el sector, que cubrió de cenizas y destrucción la zona que rodea a las canchas.

“Fui a hablar con el Ministerio del Ambiente (MAE) y el Municipio. Hay como recelo porque esto es un patrimonio natural que le pertenece al MAE, pero al estar en medio de la ciudad le pertenece al Municipio”, señaló Álava. “Son como dos entidades que no han logrado coordinar algo en conjunto porque las dos sienten que la una le tiene que pedir permiso a la otra y viceversa, y piensan que la gestión se ve parada porque le tienen que pedir permiso al otro”.

Ayer también se expusieron cuadros del cantante y pintor Marcelo Abril.

Patricio Navas y Samantha Flores ofrecieron licor de naranja macerado de forma natural, chocolate fabricado sin preservantes y dulce de guayaba. Ellos viajaron desde el cantón La Maná, para formar parte de la actividad.

Un bosque “privado”

Una gruta y un mural son las primeras construcciones que observa el visitante cuando llega al bosque.

El año pasado, desde el MAE, respondieron a este diario que la institución no podía asumir la administración del bosque porque se trata de una propiedad privada.

Según explicaron entonces, ciertas hectáreas del bosque (no precisaron cuántas) le pertenecen a la Junta de Beneficencia y al colegio Javier, aunque esta institución niega esta aseveración.

Sin embargo, al subir la escalinata de piedra que conduce hasta los frondosos árboles, aparece un cartel donde está escrito el nombre del bosque, del Cabildo y del MAE.

Ha pasado once meses desde que el bosque sufrió una pérdida en su flora y fauna tras el incendio.

Una vez al mes, los vecinos que disfrutan este espacio y su vegetación realizan una minga para recoger la basura.

Se puede llegar al bosque seco ingresando por el puesto de auxilio inmediato de la ciudadela El Paraíso, hasta encontrar la gruta que conduce hasta los árboles de caucho y ciruela del lugar.