Una fábrica de café causa temores en La Alborada

30 de junio de 2011 - 00:00

Los nauseabundos olores, el  ruido y la expulsión de gases químicos presuntamente peligrosos para la salud que emanan de la planta El Café, en la décima etapa de la ciudadela La Alborada, desatan un conflicto entre habitantes del sector y directivos de la compañía procesadora.

Estos problemas motivaron a Luis Antonio Gonzaga, residente de la zona desde hace más 25 años, a presentar una queja formal el pasado 31 de marzo en la Delegación de la Defensoría del Pueblo del Guayas.

Este organismo, tras haber convocado a las partes en conflicto, así como al Director de Medio Ambiente del Municipio de Guayaquil y al titular provincial del Ministerio del Ambiente (MAE), dispuso la realización de una inspección técnica y ocular de la fábrica y sus inmediaciones, con el objeto de determinar, entre otras cosas, una posible fuga de amoníaco.

La diligencia se realizará este viernes 1 de julio, a partir de las 10:00. Gonzaga cree que la planta procesadora de café expulsa un humo tóxico con cenizas, lo que contamina el aire. Con él coinciden Manuel Cabezas y José Acaiturri,  habitantes de esa etapa de La Alborada.     El primero atribuyó las enfermedades pulmonares que tienen sus hijos a la aspiración de ese producto. El otro manifestó que el aroma que sale de la industria no es  a café, sino a otra sustancia fuerte, que dijo desconocer.

La empresa cuestionada por la comunidad forma parte del conglomerado de propiedad del ex candidato a la presidencia y líder del Prian, Álvaro Noboa Pontón.

Gonzaga tomó la decisión de quejarse ante el Delegado Provincial de la Defensoría del Pueblo debido a que el humo mal oliente invadió su casa, lo que -dice-  afectó a sus dos hijos.

Explicó que no  hizo antes la denuncia porque el marco legal y la administración de justicia no le daban las suficientes garantías.

Agregó que con la nueva Constitución de 2009 se dio cuenta de que el tema ambiental va en serio.

“Esto le pertenece al señor Noboa y todos sabemos cómo funciona la justicia en el país. Ahora hay una Carta Magna que fija muchos derechos.  Los seres humanos tenemos el derecho a vivir en un ambiente sano”, puntualizó.

Aseveró que hace unos años ya se produjo una leve fuga de amoníaco que provocó desmayos y asfixias en varios vecinos y amigos. Después se dio un incidente similar, pero de menores proporciones.

Subraya que entre las 19:00 y las 10:00 es cuando se produce el impacto más fuerte por la emanación del humo y por el ruido que genera la procesadora de café.

No contaminamos

El representante de la empresa, Bernardo Arosemena Gangotena, desestima las acusaciones de sus vecinos y atribuyó los malos olores al humo que emanan los miles de carros que transitan por la zona.

Aseguró que la compañía no está violando  normativas  relacionadas a la emisión de gases, material particulado y ruido. “Tenemos análisis internos y otros externos de firmas acreditadas en el Municipio y otras entidades del Estado”.

Arosemena recalcó que El Café obtuvo a fines del año pasado la licencia ambiental emitida por el Ministerio del ramo y que para alcanzarla debieron cumplir exigentes disposiciones.

Contrariamente a lo que dicen los críticos de la planta, enfatizó que jamás se ha producido un incidente en el que se haya dado la fuga de amoníaco.

“Si  se hubiera dado, nuestros empleados y yo habríamos sido los principales afectados. No existe indicio  en el IESS o en una casa asistencial de la ciudad en el sentido de que hayan atendido a los  trabajadores por una intoxicación a causa de gases”.

Arosemena Gangotena sostuvo que meses atrás socializaron un plan ambiental con la comunidad, sin que haya quejas. Incluso señaló que se contrató a laboratorios para medir la calidad del aire, sin que estos reporten anomalías.

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