El feto sería estudiado en 14 días y no podrá ser plantado en el vientre de una mujer

Un equipo de científicos británicos ‘editará’ el genoma humano

- 23 de septiembre de 2015 - 00:00
Los investigadores han pedido la licencia para la manipulación de embriones, que serán donados por parejas. Foto: Internet

El feto sería estudiado en 14 días y no podrá ser plantado en el vientre de una mujer

Los científicos en Gran Bretaña solicitaron la autorización a las autoridades del país para modificar genéticamente embriones humanos, como parte de un proyecto de investigación que tiene como objetivo combatir eventualmente enfermedades como el Mal de Alzheimer o el cáncer.

El pedido de autorización es el primero en el Reino Unido y se hizo meses después de que científicos en China se convirtieran en pioneros en el mundo en alterar el ADN de embriones humanos.

Kathy Niakan, científica especializada en células madre del Instituto Francis Crick en Londres, pidió al regulador nacional de fertilidad, la Autoridad de Embriología y Fertilización Humana (HFEA, en sus siglas en inglés), la licencia que permita editar el genoma de embriones humanos.

Dichas investigaciones podrían llevar en los próximos meses a la creación de los primeros embriones genéticamente modificados en Gran Bretaña. Donados por parejas luego de tratamientos de inseminación in vitro, el material sería utilizado solo para investigación básica.

Los embriones no pueden ser estudiados por más de 2 semanas (14 días) o ser implantados en mujeres para quedar embarazadas.

Aunque bajo las regulaciones vigentes, esos embriones genéticamente modificados no pueden convertirse en bebés, la medida generó mucha preocupación entre aquellos que piden por una moratoria global por la manipulación genética, incluso con fines de investigación.

Esos críticos -entre los que se encuentran científicos- temen que dichos estudios puedan desviar investigaciones para editar el genoma humano, las cuales creen que podrían llevar a nuevos tratamientos radicales para combatir enfermedades.

Niakan informó que quiere utilizar el procedimiento para hallar genes involucrados en los primeros días de la fertilización humana, cuando el embrión desarrolla una capa de células que más tarde se convertirá en la placenta. La investigación básica podría ayudar a los científicos a entender por qué algunas mujeres pierden su bebé durante la gestación.

“El conocimiento que obtengamos será muy importante para entender cómo un embrión humano sano se desarrolla, y esto ayudará a nuestro entendimiento por las causas de los abortos naturales. No se trata de una pendiente resbaladiza (hacia el diseño genético de bebés) debido a que el Reino Unido cuenta con regulaciones muy estrictas sobre este tema”, subrayó Niakan al periódico británico The Guardian.

La HFEA tiene previsto estudiar el pedido del Instituto Francis Crick, pero se espera que autorice la licencia bajo las leyes actuales que permiten experimentos con embriones, siempre que sean destruidos en 14 días.
En Gran Bretaña las investigaciones con embriones solo pueden realizarse a partir de licencias autorizadas por el panel de HFEA.

“Si obtenemos el permiso, vamos a comenzar muy pronto con las investigaciones. Es difícil saber cuánto llevará este proyecto. Lo importante es obtener suficientes embriones humanos”, continuó Niakan.

Dichos embriones provendrán de distintas clínicas de fecundación in vitro, cuyas identidades se mantendrán bajo secreto confidencial.

Niakan es parte de un creciente número de científicos internacionales que están trabajando con un innovador procedimiento de edición del genoma humano, llamado Crisp-Cas9.

Inventado hace 3 años, ha revolucionado las investigaciones biomédicas. El Crisp-Cas9 permite a los científicos hacer cambios precisos al ADN humano, y esto puede potencialmente transformar tratamientos para trastornos genéticos al corregir genes defectuosos. Niakan y su equipo usarían el procedimiento Crisp-Cas9 para modificar genes en las primeras etapas de desarrollo.

Los científicos analizarán luego los efectos en las células que forman la placenta. “Es esencial estudiar la función de estos genes humanos en el contexto del embrión para poder entender en profundidad sus roles”, destacó la investigadora británica.

Su rápida aceptación ha generado preocupación en ciertos investigadores, que temen que el avance del mismo no toma en cuenta sus implicaciones éticas. El procedimiento puede ser utilizado para modificar esperma, óvulos y embriones humanos para usos clínicos.

Al comienzo de este año, 2 grupos de científicos pidieron por una prohibición voluntaria de la edición genómica de embriones, esperma y óvulos humanos. Uno de esos grupos instó a los profesionales a descartar el procedimiento por considerarlo inseguro.

El segundo, liderado por Edward Lanphier, presidente de la Alianza para la Medicina Regeneradora en Washington DC, tomó incluso una posición más dura, y pidió una moratoria global para la modificación de embriones, esperma y óvulos humanos.

Las potenciales aplicaciones de la edición genómica se dividen en 3 categorías: Para tratar trastornos sanguíneos, enfermedades pulmonares, musculares, etc; para realizar cambios genéticos en óvulos, esperma y embriones con fines de investigación y para la edición del genoma de clínicas de fertilización in vitro, que quieren “corregir” genes defectuosos que provocarían enfermedades graves.

Por ahora, la idea de editar embriones para tratar enfermedades no es posible, ya que modificaciones al ADN de embriones podría tener consecuencias dañinas en el cuerpo de la persona.

Y peor aún, el daño genético podría ser heredado y pasado a futuras generaciones a través del esperma u óvulos afectados.

Otro aspecto controversial es la posibilidad de crearse los llamados “bebés de diseño”, cuyos ADN son modificaciones de acuerdo a los deseos de los padres.

Robin Lovell-Badge, jefe del área de biología con células madre del Instituto Francis Crick e integrante del Grupo Hinxton, admitió que “aunque hay muchas investigaciones interesantes e importantes que se pueden hacer a partir de estas técnicas, el mundo no está preparado para su aplicación clínica”.

El Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos confirmó que no financiará investigación alguna a partir de la edición genómica de embriones humanos, y su jefe, Francis Collins, sostuvo que alterar el ADN de embriones humanos para fines clínicos “es visto casi de forma universal como una línea que no debe cruzarse”.

Si el procedimiento es seguro en los próximos años, los embriones in vitro podrían ser modificados para mejorar los estándares de salud, reduciendo el riesgo de las personas a enfermedades como el Mal de Alzheimer, o hacer que sean más resistentes al VIH, a la malaria o la gripe.

“Es posible que estos métodos puedan ser utilizados para corregir defectos genéticos, para proveer de resistencia, o incluso introducir rasgos nuevos no hallados en humanos”, explicó Niakan. “De todos modos, dependerá de la sociedad decidir qué es aceptable: La ciencia solo podrá decir qué es posible”.

Tras darse a conocer la noticia, un portavoz de la HFEA confirmó que la edición del genoma en embriones humanos para uso en tratamientos es ilegal.

“Ha sido permitida en investigaciones desde 2009, siempre y cuando el proyecto cumpla con los criterios de la ley vigente y se realice bajo la licencia de la HFEA. Hemos recibido una solicitud y será considerada en su debido tiempo”. (I)

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