Quito tiene prohibido el uso de megáfonos en las vías

Luego de que se volvió viral un video en el que se ve a una mujer gritándole al chofer de un camión cargado con tanques de gas, la Secretaría de Ambiente se pronunció sobre el uso de megáfonos en las vías de la capital.
25 de junio de 2021 07:10

Los camiones que transportan los cilindros de gas de uso doméstico inician su jornada a las 06:00. Todos los repartidores de gas deben usar la misma canción. La estrofa más conocida es la que repite el estribillo “si en tu cilindro ya no queda más, tranquilo ya llegó el gas”.

Por su lado, los recolectores de chatarra dan un mensaje para pedir los artículos que recogen. Así también es común escuchar, a toda hora, a los repartidores de legumbres, frutas, carnes y arroz que se anuncian a través de megáfonos.

La Secretaría de Ambiente regula la emisión de ruido en el Distrito, pero recalca que el uso de dispositivos sonoros para difundir esos mensajes, también considerados publicidad móvil, no está permitido.

La Secretaría es enfática en que no existen regulaciones sobre el volumen porque es una actividad prohibida. Lo que sí norma el Código son los decibeles permitidos para los vehículos que realizan carga y descarga en el espacio público.

Así lo establece el Código Municipal, Art. III.6.170: “Se prohíbe con carácter general: (…) f. La publicidad exterior fija y móvil a través de dispositivos sonoros tales como campanas, parlantes, altavoces, silbatos, sirenas y similares”.

Según la Asociación de Distribuidores de Gas de Pichincha, hace cuatro años llegaron a un acuerdo con el Municipio para que usen ese mecanismo mientras se concreten otras alternativas de comercialización. Iván Cartagena, su presidente, dice que en ese entonces se acordó que las canciones no deben sobrepasar los 50 decibeles. Aun así, eso no siempre se cumple.

La Secretaría de Ambiente sí regula la emisión de ruido cuando la fuente es fija, mientras que la AMC emite las sanciones cuando hay incumplimientos. Para este tipo de ruido sí existen regulaciones que varían según el uso de suelo. Por ejemplo, en las zonas residenciales los niveles máximos permitidos son de 55 decibeles durante el día y 45 en la noche.

En eso coincide Cartagena y cuenta que por eso muchos repartidores tienen programaciones, porque los megáfonos pueden alcanzar los 90 decibeles. Cuenta también que ya realizan acercamientos con dirigentes barriales para aplicar otros mecanismos de distribución como los chats comunitarios y aplicaciones móviles, que ya están vigentes.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que para no tener perturbaciones en el interior de las viviendas, una persona puede tolerar hasta los 45 decibeles.

Las afectaciones que puede causar un volumen excesivo en la salud incluyen la pérdida de la capacidad auditiva y alteraciones fisiológicas al sistema cardiovascular, presión sanguínea, problemas gástricos, entre otras.

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