Una pelea entre dos deidades dio origen al Quilotoa

Según la teoría creacionista de la cosmovisión andina, la disputa entre un dios homónimo y otro llamado Toachi formó los agrestes paisajes, el cráter y el lago del lugar.
22 de enero de 2019 00:00

Fuego y agua. Dos elementos naturales totalmente antagónicos, empero, esenciales para la vida. Debido a sus propiedades químicas y varias leyes de la Física, es imposible que se junten y subsistan simultáneamente.

No obstante en el imaginario de la cosmovisión andina existen varias fábulas en las que se relata que su fusión fue posible, e incluso dio origen a variados y deslumbrantes accidentes geográficos.

Uno de ellos es la laguna Quilotoa, de origen volcánico, ubicada en la parroquia Zumbahua del cantón Pujilí (Cotopaxi). Desde la cumbre del cráter, que a su vez es la caldera que retiene a las hipnotizantes aguas de color turquesa, se puede apreciar toda la belleza de este encanto natural.

“La historia de su origen  ha sido transmitida de padres a hijos, por cientos de generaciones”, señaló Cuyo Rodríguez, habitante de Zumbahua.

“Para entenderla, hay que tener la mente abierta a la teoría de la creación según el imaginario andino, en la cual intervienen varias deidades que hasta hoy son recordadas y veneradas”.

Una guerra ancestral
De acuerdo con dicha leyenda, el lago fue creado de un enfrentamiento entre los dioses llamados Quilotoa y Toachi.

“Los abuelitos contaban que hace miles de años, donde hoy es el cráter existía una planicie desértica e infértil. Hasta esa superficie descendía un dios denominado Quilotoa, que era considerado el rey de las erupciones de todos los volcanes del mundo”, explicó Cuyo, quien es un guía turístico de Zumbahua.

La planicie era el espacio preferido por la deidad para juguetear con el fuego, elemento que emergía de sus manos. Un día, inexplicablemente empezó a brotar agua en la superficie, ante la sorpresa de Quilotoa.

“A medida que el lugar se iba llenando de líquido, se hundía lentamente la superficie, formándose una especie de caldera. En ese momento aparece Toachi, otra deidad del imaginario andino y se inició una feroz y prolongada guerra”, aseguró Norma Salinas, esposa de Rodríguez.

Un hombre de la zona -continúa el relato- observó escondido y aterrorizado la disputa y grabó en su memoria cada detalle del evento a fin de darlo a conocer a sus hijos y nietos.

Y así fue. Hoy estos eventos se relatan con lujo de detalles. En la riña los dioses se lanzaban bolas incandescentes y torbellinos de agua, ello trajo terribles consecuencias  a pueblos vecinos.

“Se dice que en ese momento nació la laguna tal y como la conocemos, cuyas  aguas reposan apacibles sobre el cráter de un volcán dormido”, dijo Lourdes Cañar, habitante de Zumbahua.

“Los ancianos narran que algún día no muy lejano el fuego se fundirá con el agua y aparecerán ambas divinidades para una nueva pelea”.

Atractivos variados
En Quilotoa es posible realizar varias actividades de esparcimiento. Una de ellas es el rodeo, por solo $ 10 los turistas pueden pasear a lomo de caballo por los alrededores, e incluso bajar al lago.

Los visitantes también tienen la posibilidad de recorrer sus aguas a bordo de pequeñas embarcaciones y hacer senderismo en las agrestes cuencas.

Cuy y conejo asado, habas con choclo, locro de papa y zumos frutales, forman parte de la oferta gastronómica de la localidad. (I)  

Desde el cráter del volcán Quilotoa se aprecia a plenitud la belleza de las aguas de color turquesa. Cientos de europeos, norteamericanos, australianos y asiáticos, visitan a diario este fascinante encanto natural.
Foto: Roberto Chávez | EL TELÉGRAFO
Lectura estimada:
Contiene: palabras

Contenido externo patrocinado