Proyectos sociales rescatan alimentos que están por desecharse

La cantidad de comida que se desperdicia en el Ecuador serviría para reducir a la mitad el porcentaje de personas subalimentadas.
10 de septiembre de 2021 17:12

En Ecuador, se estima que se pierden 939 mil toneladas de alimentos al año que equivalen al 334 millones de dólares, convirtiéndolo en uno de los países de Latinoamérica donde más se desperdician alimentos. Si se rescatara esta cantidad de víveres que se pierde o se desperdicia le bastaría al país para reducir a la mitad el porcentaje de personas subalimentadas.

Esta realidad nacional impulsó la creación de iniciativas ciudadanas que buscan reducir el desperdicio de comida. Una de ellas es Idónea, un proyecto social y gastronómico que rescata alimentos para darles una segunda oportunidad.

Todo inició cuando el quiteño Santiago Rosero viajó a París para ejercer su profesión como chef. Allí trabajó en un restaurante que servía la comida utilizando como materia prima los restos de alimentos que recogían en un mercado ubicado a las afueras de la ciudad.

Allí se dio cuenta de la cantidad de comida en buenas condiciones que se bota. De hecho, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés) estima que un tercio de la producción de los alimentos destinados al consumo humano se pierde o desperdicia en todo el mundo.

Entonces, en 2018, junto con Estefanía Gómez, fundó Idónea en 2018. “Rescatamos la comida, nos instalamos en algún restaurante de amigos que nos facilitan el espacio por uno día o dos días; Cocinamos todo el día con la ayuda de voluntarios y en la noche ofrecemos una cena al público común que se inscribe previamente”, explica Rosero.

Antes de la pandemia, las cenas se realizaban una vez a la semana, ahora se hacen una vez al mes. Los preparativos requieren que los miembros de Idónea acudan con un grupo de voluntarios al mercado Mayorista de Quito, en la mañana, y recolecten lo que los vendedores llaman ´el rechazo´, es decir productos que se golpearon o que tienen una coloración opaca.

Cada ocasión, miembros y voluntarios de Idónea rescatar aproximadamente 500 kilogramos de comida, que equivale a una camioneta llena más un auto. Con esta comida, ofrecen un menú único, pues depende mucho de lo que recolecten en el mercado.

Las personas pueden asistir a estas cenas que se realizan en distintos restaurantes. En sus redes sociales publican el lugar donde se prepararán los alimentos y las personas pueden inscribirse para asistir.

Rosero explica que antes de la comida se brinda información a las personas para que conozcan más de la problemática. “La cena servía como una especie puesta en escena para que la gente comprenda el potencial que tiene esa comida que estaba lista para irse a los basurales. La estamos rescatando para compartirla”, reflexiona.

Pero ellos no son los únicos que actúan para enfrentar esta realidad. Banco de Alimentos Diakonía rescata frutas y verduras de los mercados municipales de  Guayaquil. Empezó en 2011 convirtiéndose en el primer banco de alimentos de Ecuador y ahora ayudan a las personas de escasos recursos que forman parte de 150 fundaciones.

Paola Jiménez, coordinadora de Márketing de Banco de Alimentos Diakonía, explicó que son “un apoyo para poder aminorar no solamente la desnutrición y el hambre, sino también los problemas de desperdicio”, declaró.

Problemática

En el mundo, 1.300 millones de toneladas de los alimentos en los hogares, restaurantes y tiendas terminan en los basureros.

Victoria Mena, oficial de mercados y bioeconomía WWF Ecuador, indica que “cuando uno desperdicia alimentos también está desperdiciando todos los recursos que se utilizaron en su producción, como son el suelo, el agua y la energía”.

Para tener una idea de esta problemática, en el 28% de las tierras agrícolas del mundo se producen cultivos que se desperdician, lo que equivale a todo el territorio de China.

Según la FAO, existen dos etapas diferentes de este fenómeno:

  • La pérdida de alimentos, que refiere a los productos que se estropean en las cosechas y el transporte.
  • Y el desperdicio de alimentos, que es cuando los minoristas o consumidores dejan que se dañe la comida.

Hay varias causas para el desperdicio, como el uso de fechas de vencimiento: que no indican un riesgo sanitario sino un tiempo de consumo preferente; y la cosmética de los productos, que provoca que se boten los alimentos por pequeñas fallas estéticas o color de los mismos.  Además, otras causas tienen que ver con el comportamiento del consumidor.

“Hay varias causas, uno la falta de concientización de esta problemática, dos la falta de planificación en los hogares y algunos hábitos de compra y preparación”, sostiene Mena.

Una Ley para Reducir la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos en Ecuador

Esta realidad nacional impulsó la propuesta de Ley para Reducir la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos y Mitigar el Hambre en Personas Vulnerables, que entró a primer debate el pasado 3 de julio en la Asamblea Nacional.

Esta iniciativa busca reducir el hambre en el país para evitar el desperdicio de alimentos aptos para el consumo humano y destinarlos a las personas vulnerables, como los menores de edad, pues 1 de cada 4 niños menores de cinco años sufre desnutrición crónica.

Concejos de ´Idónea´ para reducir el desperdicio desde casa

  1. Cantidades adecuadas

Sirva y solicite porciones de comida adecuadas a su apetito, ya sea en casa o donde vayas a comer. En caso de que las porciones sean muy grandes, comparta su plato.

  1. Reutilizar las sobras

Guarde sus sobras para otra comida o utilízalas en un plato diferente. Transformar la comida en algo novedoso es una cuestión de ingenio.

  1. Compre solo lo que necesite

Sea inteligente con sus compras. Haga una lista de lo que necesita y procure seguirla. No compre más de lo que puedes consumir.

  1. Deje los prejuicios a un lado

Compre frutas y verduras “feas” o irregulares, son igual de buenas, solo un poco diferentes, y debido a los irracionales estándares estéticos, son rechazadas por vendedores y consumidores.

  1. Revise su refrigerador

Almacene los alimentos a una temperatura entre 1 y 5 grados centígrados para una frescura y una vida útil máximas. No llene demasiado su refrigerador, así usará menos energía eléctrica y no  olvidará esa comida que había guardado hace algún tiempo.

  1. Primero en entrar, primero en salir

Use con prioridad los productos que tienen más tiempo esperando a ser consumidos. Mueva los productos más viejos al frente y coloque los más nuevos en la parte posterior, pero fíjese si algo de lo que compró recientemente debe ser consumido con anterioridad.

  1. Entienda las fechas

“Consumir antes de” indica una fecha en la que el alimento es seguro para ser consumido, mientras que “Consumir preferentemente antes de” significa que la calidad del alimento es mejor antes de esa fecha, pero en ambos casos sigue siendo seguro consumirlos después. Otra fecha que se puede encontrar en los paquetes de alimentos es la de “Caducidad”, la cual es útil para la rotación del inventario de fabricantes y minoristas, pero no implica automáticos riesgos sanitarios.

  1. Practique el compostaje

En ocasiones es inevitable generar desperdicios de alimentos. Quizá la mejor opción frente a eso sea realizar su propio compostaje: comida para las plantas.

  1. Comparta lo que tenga con los demás

Puede ser con sus vecinos o con alguien en gran necesidad. Compartir comida es uno de los actos más generosos que existen.

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