La prostatitis afecta a hombres menores de 40 años de edad

La hiperplasia prostática es la octava causa de morbilidad masculina en Ecuador. Este tipo de afecciones de la salud, según los especialistas, se puede prevenir con exámenes de rutina.
16 de noviembre de 2018 00:00

Dos vasos con agua al día eran lo máximo que Mario Carrera tomaba para no ir con frecuencia al baño, ya que sus labores como chofer de taxi se lo impedían.

Muchas veces postergó la necesidad de orinar, pero eso le desencadenó una infección urinaria. Los síntomas fueron ardor y disminución del líquido. “Eso me preocupó mucho”.

Luego de eso acudió al urólogo, quien le recomendó que se realice un tacto rectal (exploración médica a través del ano para conocer tamaño de la próstata).

Con esa evaluación, más el antígeno prostático (prueba en sangre) y una ecografía, constató que padecía de prostatitis aguda. Lo recomendable -recordó- era un tratamiento clínico con antibióticos por 10 días.

Este problema de salud, que consiste en la inflamación de la glándula prostática, es uno de los más recurrentes entre los hombres jóvenes, menores de 40 años en el país.  

Según el urólogo José Luis Vivanco, del distrito D05 Zámbiza-La Concepción (Quito), el 8% de la población varonil ecuatoriana -a partir de los 20 años- presenta esta patología que se puede diagnosticar con precisión al combinar los tres exámenes médicos de rutina: tacto rectal, antígeno prostático y ecografía.

“Lastimosamente por lo incómodo que resulta el tacto rectal y por muchos tabús que aún existen en la sociedad, los hombres no acuden a la consulta preventiva”.

El primer chequeo de la próstata debe ser a los 40 años, pero si hay molestias antes se debe acudir al especialista para un test total. “Si un varón llega a consulta y estas pruebas básicas están normales, el siguiente chequeo será en dos o tres años. Lo importante es tener una historia de control médico para evaluar tempranamente alguna patología”.

Nancy Izajefa de urología del Hospital Carlos Andrade Marín (HCAM), afirma que el tratamiento para la prostatitis es clínico y está enfocado en el control de la bacteria Escherichia coli a través de infecciones del tracto urinario. “Se recomiendan medidas caseras como tomar baños de asiento y evitar la ingesta de picantes como el ají e irritantes como el café o el licor”.

Para Iza, la única forma de prevenir la prostatitis es mantener una observación adecuada de las infecciones urinarias y la ingesta permanente de líquidos. “Otro factor importante es ir al baño cuando se tengan deseos”.

Vivanco asevera que hay tendencia a una inflamación de la próstata en hombres que se someten a una extracción de los cálculos renales y también en aquellos con diabetes que mantienen problemas continuos con el azúcar.

Hiperplasia prostática

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), la hiperplasia prostática representó la octava causa de morbilidad masculina en el país con 26.903 egresos hospitalarios registrados (datos del año 2017). La de tipo benigna leve o moderada se corrige con medicamentos.

La resolución es quirúrgica cuando es más grave y obstructiva. En esos casos la persona debe hacer un gran esfuerzo para iniciar la micción.

La galena explica que la patología es hereditaria en el 8% de los casos y en promedio aparece a partir de los 40. “Si el crecimiento no es muy grande, se administran medicamentos que revierten ese aumento, se puede controlar indefinidamente por años y sin requerir de operación”.

En caso de que el aumento sea de hasta cuatro veces del tamaño normal, también se utilizarán fármacos por medio año. “Si no hay mejoramiento, se recomienda la intervención quirúrgica, que puede ser abierta, a nivel pélvico, o una rectosigmoidoscopia para destruir desde adentro la próstata que sale por partes a través de la uretra”.

La otra patología que se genera en esta glándula es el cáncer de próstata, que en sus estadios tempranos tiene una resolución quirúrgica radical que vacía toda la cápsula, incluso los conductos y la vesícula seminal.

Se la hace en el HCAM a través del robot Davinci. “La supervivencia ante esta patología, incluso en estados avanzados, es de 10 a 15 años”, asevera la médica Iza. (I)

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