Plan Toda una Vida interviene en favor de 230.000 personas

- 22 de mayo de 2018 - 00:00
Los brigadistas que integran el Plan Toda una Vida recorren el país para llevar una atención integral a las familias con más necesidades.
Fotos: Lylibeth Coloma / EL TELÉGRAFO

Hasta mayo se cubrieron 20 provincias del país. La proyección es atender a 35.000 familias hasta diciembre de este año. En construcción se trabaja en 12 programas habitacionales.

Ha pasado más de un año desde que “Las Manuelas” empezaron a recorrer Ecuador para identificar a las personas con discapacidad y brindarles apoyo integral, es decir, que se incluye a sus familias como parte del Plan Toda una Vida.

“Esta labor comenzó en campaña electoral, gracias a la propuesta de mi esposa Rocío de Moreno”, indicó el presidente de la República, Lenín Moreno, durante la presentación de la Misión, que fue en noviembre de 2017.

“El trabajo es sacrificado y duro pero gratificante”, mencionó Patricia Olmedo, brigadista de la zona 8.

“La labor que realizamos en territorio visitando uno a uno los hogares de personas con discapacidad nos permite identificar las necesidades que tiene toda la familia. Somos el nexo entre las instituciones del Estado para coordinar la ayuda de manera inmediata”, sostuvo.

Este acompañamiento es la mayor satisfacción de Patricia, apoyo que no recibió hace 21 años cuando su primogénito nació con discapacidad.

“En ese tiempo las personas con esta condición eran discriminadas, las escondían, pero ahora contamos con muchos beneficios y lo más importante es que tienen todos los derechos”, acotó.

Patricia forma parte del equipo de “Las Manuelas” y también del grupo de las cerca de 47.000 familias de personas con discapacidad que ya fueron intervenidas por las brigadistas en el territorio.

“Retomamos la Misión Manuela Espejo para que las personas con discapacidad nunca más sean olvidadas. A nivel de todo el país, Las Manuelas han visitado a cerca de 47 mil familias, que eso se traduce a más de 230 mil personas intervenidas, porque no solo atendemos a quien tiene  discapacidad sino a toda su familia, cuyas necesidades son  atendidas por el Gobierno”, señaló Rocío de Moreno, presidenta del Comité Plan Toda una Vida. 

Las brigadistas son la puerta de entrada para que las personas de grupos de atención prioritaria del país se beneficien del Plan Toda una Vida, que involucra a todas las instituciones del Estado, que desde sus competencias aportan para el bienestar de las familias.

Hasta mayo se cubrieron  20 provincias del país.  Lo que significa que más de 3.000 personas recibieron apoyo: atención médica, ayudas técnicas (sillas de ruedas, posturales, de evacuación, colchón antiescaras, cojín, andadores, bastones, pañales, entre otras) que Las Manuelas entregan junto a médicos del Ministerio de Salud (MSP) y técnicos del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES).

Casa para Todos
Otro componente es el programa de vivienda. El Gobierno identificó que entre los beneficiados hay quienes vivían en extrema pobreza. Para ellos funciona el programa Casa para Todos.

Como parte de la iniciativa se construyen 12 proyectos habitacionales distribuidos en Pichincha, Guayas, Manabí y Esmeraldas, donde además trabajan cerca de 30 gestores comunitarios de la Secretaría Técnica Plan Toda una Vida.

Los Gestores de Comunidad van de la mano de Las Manuelas para atender a las familias. “Su trabajo es primordial para construir comunidad y garantizar un vida digna a los beneficiarios, porque nuestra finalidad no es solo entregar casas sino crear ambientes sanos y libres de violencia para un desarrollo adecuado de las familias”, enfatizó Rocío de Moreno.

Los gestores comunitarios acompañan por dos años a los beneficiarios, con quienes trabajan a partir de tres componentes: igualdad de condiciones a los servicios básicos y equipamientos urbanos; inclusión socioeconómica, dotando de herramientas para facilitar los procesos de desarrollo de emprendimientos e inserción laboral; y, empoderamiento y sentido de pertenencia para garantizar la sostenibilidad de los proyectos habitacionales en el tiempo.

Este grupo de gestores, junto a sus pares del Ministerio de Vivienda y Ecuador Estratégico, trabajan con cerca de 1.700 beneficiarios en los proyectos habitacionales: Socio Vivienda 3 (Guayaquil), Monte Sinaí (Guayaquil), San Cayetano (Pedernales), Ceibo Renacer I y II (Manta), San Alejo (Portoviejo), Comuna Pile (Montecristi), Nuevo Renacer (Chone), Cristo del Consuelo (Bahía de Caráquez), Jaramijó (Manabí), Nueva Chorrera (Pedernales), Duana I y II (Quinindé) y San Francisco de Huarcay (Quito).

Como resultado de este trabajo en comunidad surgieron emprendimientos, impulsados principalmente por mujeres, como la panadería Ceibo Renacer en Manta o el taller de costura en Huarcay, al sur de Quito y en San Jorge, Portoviejo, entre otros.

Al ser una intervención integral, además del empoderamiento de la mujer, también se beneficia a los niños a través del programa Misión Ternura. El objetivo principal es reducir la desnutrición crónica infantil. Se pone énfasis en los primeros 1.000 días de vida, mediante estrategias en las que intervienen otras entidades.

Hasta diciembre de este año se espera intervenir más de 35 mil hogares de personas con discapacidad. El objetivo es que en todo el país se reciba la atención del Plan Toda una Vida, que beneficia a personas en extrema pobreza. (I)

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