El pan de Nulti, una tradición de sabor que está vigente en ferias

- 19 de septiembre de 2019 - 00:00
Hábiles artesanos panificadores mostraron sus variedades de pan, la mayoría, que preparan en hornos de leña, durante la feria que congregó a propios y visitantes. La actividad es parte de la tradición de la parroquia Nulti.
Rodrigo Matute / ET

Los panificadores comienzan a las 03:30 el trabajo. A las 09:00 el producto se encuentra en las tiendas de la plazoleta Rotary de Cuenca y en sus alrededores. La parroquia está localizada a 25 minutos del centro de la ciudad.

La fiesta del pan, en la parroquia Nulti, se celebra con “bombos y platillos”. Es una ocasión especial para reconocer el trabajo de los artesanos de este lugar cuencano.

A la distancia se escuchaba la banda de pueblo que llegaba al centro parroquial con su alegría; atrás seguían estudiantes y un grupo de panificadores que no querían perderse el momento de celebración.

Vestidos con trajes blancos, con canastas de pan en sus brazos, bajaban en medio del desfile que organizaron las autoridades parroquiales.

Más atrás estaban los llamados “viejos de la fiesta” que causaban bulla y jolgorio, llevaban máscaras blancas elaboradas con tela, en algunos casos ellos las habían confeccionado.

El locutor anunciaba la llegada de las autoridades, de los priostes y de los estudiantes para festejar en el parque central.

La música sonaba, mientras los panificadores que se encontraban a un costado de la cancha invitaban a los visitantes a probar y comprar el pan de Nulti, único en la provincia de Azuay.

Nulti celebró el pasado domingo esta festividad y como parte de las actividades se realizó el primer festival de pan hecho en horno de leña, con una feria de emprendimientos agroecológicos para los ciudadanos y visitantes.

Carmen Alicia Lucero dijo que desde pequeña trabajó como panificadora. Actualmente tiene 53 años y su madre, Rosa Ana Auquilla Lucero, le enseñó el oficio, pues laboró toda su vida en este oficio, ya que el dinero que ganaba era el sustento de la familia.

Lucero, con sus familiares, no se ha alejado del proceso antiguo para elaborar el pan. Ella considera que ese es el secreto y la razón por la que se vende este producto en la parroquia, en el cantón Cuenca y en Estados Unidos.

La madre de Lucero revolvía la levadura en una batea de madera, incluso la pesaba con la harina y la manteca para que los ingredientes fueran exactos y el pan tuviera su sabor especial.

“Ahora solo lo hacemos al cálculo”, dijo y agregó que las bateas dejaron de usarse y en su lugar se utilizan las batidoras, “pero no ha cambiado el sabor, sigue siendo el mismo, quizás más sabroso”.

En Nulti, parroquia ubicada a 25 minutos desde el centro de la ciudad, se vende el pan de sal y de dulce, el mestizo de sal con cebolla y el pan de maíz.

“El pan de dulce es el que más se identifica con esta parroquia”, indicó la mujer y agregó que este producto es elaborado a base de panela y no con azúcar.

Solo Lucero y su familia preparan más de 2.000 panes a diario, que son entregados en el sector de la plazoleta Rotary y en las calles Mariano Cueva y Sangurima.

“Mi madre los domingos solía ir a misa y buscaba el pan de Nulti, pues decía que tiene un sabor especial”, recordó Alejandro Carrión, cuencano que llegó a la parroquia para disfrutar de la  fiesta y especialmente del pan.

También llegaron a la localidad Carlos Guambaña  y  su familia, lo primero que hicieron fue comprar pan y empanadas para desayunar.

“Mis padres compraban el pan de Nulti, también lo hago”, indicó, mientras disfrutaba de la música de banda de pueblo que estaba en el sitio.

“Los panes cuestan $ 0,10 centavos, pero los amigos que viven en Estados Unidos compran el de $ 0,25 ya que son más grandes”, manifestó.

Estos panes tienen también su demanda en Estados Unidos, como en otros cantones de la provincia de Azuay, especialmente en Cuenca.

La mayor demanda es en el mes de diciembre en vísperas de navidad, también en carnaval, en el día de la madre y del padre. El envío al país del norte es semanalmente.

En tanto que Sandra Lucero dijo que con sus acompañantes (esposo e hijos) se levantan a las 03:30 para que esté listo a las 09:00 para su distribución hacia Cuenca.

Ella y su grupo de apoyo en cada fiesta elaboran los llamados “muñecos”, que son panes en forma de niños y muy apetecidos en las fechas citadas.

“Les decimos muñecos, porque los niños por lo general son los que compran o hacen que sus familiares los compren”, dijo.

A un costado, en cambio, Eddy Auquilla indicó que ahora también se hacen pizzas en Quingeo y con horno de leña. (I) 

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