La ortografía y la caligrafía eran los "cucos" en la escuela

- 27 de abril de 2019 - 00:00

Las noticias internacionales sobre educación casi siempre se refieren a tendencias tecnológicas y nuevas investigaciones sobre las neurociencias aplicadas a los aprendizajes de los alumnos.

Recuerdo los tiempos de la famosa materia de gramática y sus disciplinas básicas: la redacción, la ortografía y la caligrafía. Para algunos estos estudios fueron una tortura, para mí un deleite. Debo agradecer a los Hermanos de las Escuelas Cristianas de La Salle, quienes me enseñaron a leer y escribir, y a ser lo que soy.

La ortografía y la caligrafía eran los “cucos” porque había que aprenderlas a marchas forzadas, sobre la base de estímulos no siempre ortodoxos: con “chasca” (un objeto de madera con bisagra) y una vara que hacía templar las manos de los afanosos estudiantes.

Y así, la letra con sangre entró a nuestras vidas para siempre. Pero dejando el victimismo a un lado y, desde luego los contextos, la buena redacción hubiera sido imposible sin una ortografía y caligrafía aceptables. En esta ocasión me referiré a la caligrafía que, hoy por hoy, es tema de actualidad.

¿Qué es la caligrafía?
Según la Real Academia de la Lengua, la caligrafía es el “arte de escribir con letra bella y correctamente formada, según diferentes estilos”. También se le reconoce como “el conjunto de rasgos que caracterizan la escritura de una persona, de un documento, etc.”.

Este arte era posible gracias al infaltable canutero –espécimen de madera, de diversos colores, que permitía escribir con tinta en cuadernos especiales de escritura inglesa- y a modelos impresos que obligaban al estudiante a concentrarse y sin pasar una línea a perfeccionar su escritura a mano.

Había entonces concursos –lo recuerdo bien- de caligrafía y ortografía que estimulaban estas destrezas y promovían en su conjunto una redacción castellana atildada y una lectura de libros seleccionados.

¿Especie en extinción?
Con el advenimiento de la máquina de escribir, que inspiró la aparición de la mecanografía, muchos consideraron que la caligrafía iba a desaparecer, pero no fue así, aunque debilitó en ciertas personas ese “arte” en aras de las facilidades que dio un nuevo adminículo en escena –el esferográfico- que, definitivamente, “mató” la buena caligrafía.

Pero pronto se produjo un salto cualitativo que desconcertó a muchos: la llegada de la computadora (mezcla de televisión, calculadora, máquina de escribir, teléfono, cámara fotográfica y programas especializados con los cuales podemos escribir con el tipo de letra que nos plazca), la caligrafía comenzó a declinar y aun a desaparecer, en ciertos casos, por la influencia de nuevos aparatos como los celulares que, con mini teclados, “conspiraron” para que la gente escriba “bien”.

El mundo había cambiado inexorablemente. Y el turno –como las especies animales y vegetales amenazadas- le tocó a la caligrafía que se halla en un libro rojo, es decir, en peligro de extinción.

Finlandia y Estados Unidos
Noticias de la BBC provenientes de Finlandia –que ha estado en los primeros lugares en las Pruebas PISA- anunciaron que a partir de agosto de 2016 en ese país se dejó de enseñar caligrafía en las escuelas. En su reemplazo se planteó la enseñanza de la mecanografía y el envío de mensajes desde dispositivos móviles, lo cual significa que la escritura a mano no formará parte del programa educativo obligatorio.

Finlandia es el primer país que adopta oficialmente esta medida, aunque, como se sabe, en varios Estados de la Unión Americana, la caligrafía de facto pasó a mejor vida hace algunos años. La razón es evidente: estudios concluyeron que en la actualidad la gente escribe más en un teclado –gracias a los ordenadores y los celulares- que a mano, en papel y lápiz.

La misma fuente menciona que “en Estados Unidos, por ejemplo, la presencia de ordenadores y portátiles en el entorno familiar hace que los jóvenes aprendan mecanografía, pero que en realidad lo que hacen es enseñar a localizar la tecla y pulsarla con rapidez, pero sin saber la correcta escritura en teclados de cualquier tipo”.

La “escritura táctil”, en la que no es necesario mirar para localizar las teclas, era una disciplina que hace años se enseñaba regularmente en escuelas y en centros de formación empresarial. No obstante, un hecho cierto es que la caligrafía ha caído en desuso en las escuelas americanas, por influencia directa de las nuevas tecnologías de información y comunicación (TIC).

El uso de los ordenadores y las tabletas es ahora la regla, por influencia directa de la era digital en uno de los aspectos básicos de los aprendizajes: la lecto-escritura.

¿Tiene ventajas escribir a mano?
Los expertos anotan que la escritura a mano siempre tuvo fortalezas. La principal razón es que la escritura a mano ayuda a desarrollar la motricidad fina, adquirir destrezas y fomentar la memoria. Esto ha sido ratificado por varias investigaciones que revelan que la escritura manual tiene ventajas sobre la escritura mecanografiada para aprender una lengua.

Sin embargo, los pedagogos no se han puesto de acuerdo sobre el uso del método global, que privilegia la escritura con letra de imprenta, frente a la letra cursiva en la que se destaca la caligrafía.

Otros, en cambio, sostienen que la letra cursiva solo se necesita en los primeros años de escolaridad, por lo que es mejor escribir en una pantalla que en un papel. “La caligrafía sería para los románticos o tradicionales”.

¿La escritura es una destreza natural del ser humano? Algunos argumentan que no. Que la escritura a mano es parte de un proceso que obedeció a un contexto determinado, históricamente hablando. Según este criterio, el uso del papel y lápiz sirvió para una época. En la actualidad, el no uso de la caligrafía no ayudaría a mejorar la escritura.

La pantalla sería una herramienta ideal para que los niños escriban correctamente, porque podrían modificar o corregir los textos sobre la marcha, y en ese sentido se estimularía el desarrollo de la inteligencia y en general la cognición y la meta cognición.

En tanto que un grupo de pedagogos plantea la combinación de los dos sistemas –escritura manual y escritura mediante teclado- y apelan a la neurociencia cognitiva para dilucidar con más estudios este complejo proceso que ha ingresado definitivamente a las aulas.

Finlandia ha aclarado que la eliminación de la caligrafía no implica la eliminación de la escritura con letra de imprenta, que se mantendrá. “Saber los dos códigos no perjudicará a los niños”, reafirma.

¿Y Ecuador?
Hablar, escuchar, leer y escribir son las cuatro macro destrezas establecidas en el currículo –hoy en proceso de ajuste- de la Educación General Básica (EGB).

La experta Dra. Ana Lucía Escobar considera que “debe haber una política de Estado que trate el tema de la enseñanza de la escritura, como existe en Chile y otros países”. Es el momento de debatir sobre este tema y buscar alternativas, con sólidas bases científicas. ¿O es que tenemos que esperar que las tecnologías terminen arrasando con la caligrafía? (O)  

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