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Ecuador/Vie.7/May/2021

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Las nuevas tecnologías cambiaron la educación

Los maestros modernos deben estar dispuestos a trabajar en plataformas digitales, caso contrario el alumno se puede aburrir en un salón de clases.
14 de abril de 2018 00:00
Captar la atención de los estudiantes es uno de los principales objetivos de los docentes. Para ello se sustentan en las ventajas que proporciona la internet.
Foto: cortesía de Diana Ramírez
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Este lunes, tras nueve semanas de vacaciones, regresan a las aulas los estudiantes del régimen Costa. Empieza el reto de docentes y estudiantes para cumplir sus metas.

Ahora, de la mano de las herramientas tecnológicas, el desafío radica en mejorar la calidad de la educación.

Para Víctor Portugal, quien tiene 39 años como docente, no todo está bien.

Asegura que si por un lado las nuevas tecnologías son de gran utilidad para llegar al estudiante, la mayoría de niños y jóvenes llegan a las aulas sin una instrucción familiar en valores.

Mercedes Arana Salazar tiene 24 años ejerciendo la docencia y comparte la opinión de Portugal.

“El alumno siempre ha tenido respeto por sus maestros y eso, actualmente, se está perdiendo. Ellos están más atentos a los dispositivos electrónicos que a la clase que imparte el docente”.

“La saturación de información por medio de internet genera inconvenientes”, asegura Diego Zaldumbide,  quien ejerce la docencia hace nueve años.

“Que los jóvenes y niños estén expuestos a tanta información los saturan porque no tienen los filtros suficientes para discernir entre información valiosa e información que no le es productiva”.

Portugal explica que los alumnos no usan internet para educarse sino para entretenerse.

Zaldumbide dice que el profesor no puede ser ajeno a la realidad tecnológica, más bien debe adaptarse y utilizarlas a su favor. La ley permite el uso programado de dispositivos electrónicos en el aula de clase bajo la supervisión del docente y eso debe aprovecharse.

“Que la tecnología sea positiva o negativa va a depender de lo acertado y efectivo que sea el docente en su salón de clase. La tecnología es una aliada de la educación”, puntualiza Arana.

Ayuda a despertar el interés, a mejorar, a conocer, a investigar y a ser productivo; pero para que sea así el maestro debe enseñar a usar la tecnología y permanecer vigilante.

Trabajar con niños y jóvenes no es sencillo, por ello Zaldumbide asegura que los maestros modernos deben ser parte de este proceso tecnológico. Que no se pueden quedar atrás porque los niños y jóvenes dominan muy bien estos avances.

“Es necesario ser dinámico, actualizado en información, líder. Permanecer  en capacitación continua, no ser ajeno a las redes sociales ni al mundo de los jóvenes, tener firmeza sin dejar de ser cálido, ser empático y simpático con un alto sentido del humor para lograr una conexión fuerte que permita un buen ambiente agradable”. (I)