Maravillas florales dentro de la Hacienda La Compañía

Historia colonial junto a un despliegue de colores por parte de la exhibición de rosas del lugar. 
27 de agosto de 2021 18:44

Asombrados por la imponente estructura colonial que se presentaba frente a todos, solo quedaba apreciar desde la distancia el gran trayecto histórico de la hacienda La Compañía, ubicada en Cayambe que mostraba la impetuosidad  de los jardines ubicados alrededor de todo el lugar.Allí se encuentra también  una fuente de agua cristalina cuyo distintivo es una cobertura de rosas en la superficie del agua, dejando claro lo importante que son esas flores para la familia. 

La casa principal cuenta con un estilo neoclásico francés, la misma que sigue siendo la residencia familiar de los propietarios de la hacienda. El papel tapiz de sus paredes y techo de latón prensado aún se conservan en una excelente condición, permitiendo realizar un viaje al pasado para experimentar cómo era la vida en esas épocas.

Los pasillos desprenden una calidez de  hogar, pero al mismo tiempo se percibe el valor histórico que contiene cada artículo que adorna la edificación, cada habitación aún conserva varios objetos antiguos. Entre ellos destacan vasijas de barro de hace cientos de años las cuales ahora destacan la chimenea de la casa. El busto de un venado salvaje exhibido como trofeo decora  una de las paredes del lugar ubicado justo por encima de las  fotografías familiares.

Dentro de una de las recámaras se encuentra un viejo piano de madera, su pintura café ahora oscura por el paso de los años invita a los más aventurados a interpretar una melodía como en aquellos tiempos. Explorando más adelante se puede  visualizar un juego de ajedrez con la característica de que estaba tallado en madera y las piezas eran figuras características de los moradores de Cayambe, el acabado de la pintura junto con el manejo de los detalles hacen de este artículo una obra de arte única en su tipo. 

Algo emblemático de la hacienda y que impacta a todo visitante es la inmensidad de la exposición de rosas ecuatorianas, localizadas a un costado de la capilla. Allí se observan rosas de todo tipo y de diferentes variedades que por su valía se merecen un estante solo para ellas. Colocadas en racimos grandes, estas flores llaman la atención por su aroma impregnante y por los colores cautivadores. Estar ahí, en ese lugar tan bien acompañado de rosas, es un momento mágico porque entre tanto color asoma, casi a escondidas, un punto blanco que crece en los días despejados: el imponente Cayambe.

Foto: Edison Quilumba
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