Manos y corazones abiertos para ayudar

Instituciones, activistas, ONGs, se unieron para ayudar a los más afectados por la pandemia.
23 de diciembre de 2020 00:47

Este 2020 ha sido un año atípico. La pandemia del covid-19 puso a prueba al mundo y, por ende, Ecuador no fue la excepción. El dolor ha sido tan grande por la pérdida de ecuatorianos, pero en medio de ese dolor, la solidaridad una vez más ha sido ese bálsamo para continuar pese a todas las adversidades.

Retrocedamos cuatro años. Organizaciones nacionales e internacionales, gobiernos del mundo, ONGs, y ciudadanos de la sociedad civil se solidarizaron con Ecuador, luego del terremoto del 16 de abril de 2016. Más de 600 personas fallecieron. La reconstrucción, no solo fue física, sino también humana, sobre todo de las familias que lo perdieron todo en cuestión de segundos.

Y fue allí cuando surgieron manos y corazones solidarios que se unieron para llevar un poco de alivio a los afectados por el 16A. Alimentos, vituallas, medicinas, estuvieron entre las principales donaciones, que por toneladas llegaron desde el exterior, de otros gobiernos que apoyaron al Ecuador.

Y casa adentro fue lo mismo. Organizaciones de la sociedad civil, instituciones públicas y privadas, activistas y un sinnúmero de personas hicieron campañas y se movilizaron a través de redes sociales para recolectar todo lo que fuera posible, para en algo aliviar el dolor de los hermanos manabitas y esmeraldeños.

La tradición anual para las festividades de Navidad y Fin de Año, este 2020 no será posible. Las reuniones de familia ampliada deben evitarse. ¿Tenemos algo que celebrar este año? La vida, porque en esta pandemia nos dimos cuenta lo valiosa y efímera que es.

En medio de la crisis sanitaria, cuyos meses más complejos fueron marzo y abril, con el caos, la desesperación, incertidumbre y dolor, esas mismas manos que hace cuatro años llevaron sosiego y alivio a los afectados, lo volvieron a hacer. Y ahora aumentaron.

Las donaciones esta vez se centraron en insumos médicos, material de bioseguridad, medicinas, y según avanzaban los días, también fueron alimentos, programas de entretenimiento, show, mensajes de positivismo, pues el encierro a muchas personas las hizo caer en depresión.

La creatividad e innovación se puso una vez más de manifiesto para sanar el corazón de quienes perdieron a un ser querido, esta vez a causa de una amenaza silenciosa como es el covid-19. Surgieron los nuevos emprendimientos, las entregas a domicilio se innovaron y también hubo un aumento considerable. La mayoría de ventas ahora son online.

En esta nueva normalidad, los seres humanos también nos innovamos, nos reinventamos, y hemos mostrada nuestra mejor faceta: la de dar sin esperar recibir nada a cambio. (O)

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