La violencia nace y se desarrolla en las familias

- 19 de agosto de 2018 - 00:00
En el video que se viralizó en redes sociales se puede ver la golpiza de los Roditti a los guardias de seguridad. La Fiscalía continúa la investigación.
Captura de vídeo / El Telégrafo

En el país las cifras de maltrato intrafamiliar crecen. La ley sanciona a quienes lesionan a otras personas. La ira es un problema patológico cuando es recurrente.

Puñetes, patadas, empujones, golpes con sillas y con un ventilador. Sangre, ira... Esas imágenes se tomaron las redes sociales, el pasado domingo 5 de agosto. Se trató de la agresión de los miembros de la familia Roditti a los guardias de un conjunto residencial, en Guayaquil.

¿Por qué hay tantas manifestaciones de rabia? Las actitudes violentas se remontan a la crianza en los hogares. Si los niños reciben maltrato, eso es determinante en su comportamiento porque reproducen lo que ven allí, explica Sybel Martínez, del Grupo Rescate Escolar. “A través del ejemplo, se potencian las conductas sociales o antisociales en niños y jóvenes”, recalca.

El caso Roditti impactó al país, pero no fue el único. En esta semana hubo otros dos videos de golpizas que se viralizaron en las redes sociales.

El primero fue el de una veterinaria que le pegó a una modista y le destrozó su taller. “A mí no me toques, yo soy estudiada, tú eres una simple costurera y empleada”, le dijo a gritos la veterinaria. El segundo fue de dos adultos que maltrataron a un menor de edad en un centro de salud.  

Estos 3 sucesos ocurrieron en Guayaquil. Según la Dirección de Política Criminal de la Fiscalía General del Estado, Guayas es la provincia con mayor número de denuncias por lesiones, es decir, daños causados por golpes en otras personas.

En 2017, la dirección recibió 446 denuncias en Guayas, le siguen 344 en Pichincha, 183 en El Oro, mientras que Galápagos apenas tuvo 3.

El Código Orgánico Integral Penal (COIP), en el artículo 152, establece que la persona que lesione a otra será sancionada con detención de un mes a siete años.

Esa misma violencia también se refleja en la sociedad. Un gobernante agresivo influye en el comportamiento de las personas que ya recibieron tratos violentos en sus familias. “Durante 10 años vimos como el expresidente Rafael Correa usó la violencia como herramienta válida para gobernar. En las sabatinas su comportamiento fue violento y de opresión. Allí se redefinió el acoso como broma”, dice Martínez.

Ese ambiente social exacerbado y polarizado cobra víctimas todos los días. Es común ver en las calles de la capital a personas impacientes, que pitan en los semáforos, no ceden el paso a transeúntes o insultan de automóvil a automóvil, e incluso hay quienes se bajan para lanzar puñetes.

A María R., colombiana, quien vive en el país hace 20 años, la agredieron en la avenida 12 de Octubre, norte de Quito. “Ayudé a cruzar a un viejito que iba con bastón. No alcanzamos a llegar al parterre y el semáforo se puso en verde. De un auto nos pitaron, un tipo se bajó me insultó y me apuntó con una pistola”. Ahora ella recibe ayuda psicológica para superar ese trauma.

Otro caso: una infracción de tránsito se convirtió en una pelea entre un agente de la Autoridad de Tránsito Municipal con un conductor, en julio de este año. Este hecho ocurrió en la ciudadela La Alborada en Guayaquil. Ambos se golpearon, pero el conductor recibió la peor parte y terminó con una herida en la cabeza, dice una nota de Diario El Universo.

El psicólogo especialista en psicoanalítica, Fabricio Ortiz, asegura que el 40% de sus pacientes tiene reacciones como las del agresor de María. “Es más sencillo odiar, tener rencor, las personas que son así siempre buscan lastimar a alguien, matar a alguien psicológicamente”.

Él explica que todas las personas pueden tener un comportamiento violento. Solo necesitan un estímulo, frustraciones grandes o necesidades no resueltas para reaccionar con furia”, dice.

Un ejemplo de esa violencia fue el incidente en el cual Correa zarandeó al adolescente Luis C., por haberle dado yuca. “Eso rompió la relación jerárquica de adulto-joven que está llamada a dar ejemplo, a actuar con sensatez, con autocontrol y responsabilidad”, señala Martínez.

Ese patrón de conducta era copiado por los jóvenes y adultos en los dos períodos del régimen anterior. “El expresidente usaba un discurso violento, sexista y racista que reafirmaba su virilidad y poder”, explica María Paula Granda en su libro: El macho sabio.

Ese tipo de actitudes fomentó el machismo que es la base para el maltrato a las mujeres. El defensor público de Pichincha, Alexis Aguilar, indica que la violencia contra las mujeres fue en aumento.

Entre 2012 y 2016 se recibieron aproximadamente 500.000 casos de violencia intrafamiliar. “Vivimos en sociedad patriarcal, es un patrón sociocultural con el machismo marcado. Es un problema que se debe combatir desde el sistema educativo para cambiar los estereotipos de género”, opina.

La violencia también se da en las aulas escolares. En julio de 2018 se viralizó un video que muestra a un profesor de un colegio de Quito, en Ecuador, golpeando con una vara a 9 alumnos. Por esa agresión, el maestro fue separado de la institución.

Harold Burbano, experto en Derechos Humanos, manifiesta que la violencia se da porque el agresor se cree superior o tiene alguna ventaja sobre el agredido. “Los ecuatorianos no tenemos como característica propia responder a los conflictos, a través de la violencia, pero lo que sí tenemos es una cultura muy caudillista. Nos gusta y nos parece bien que el ejercicio del poder se haga de manera violenta”, puntualiza. Él cree que la agresión se ha cimentado por líderes abusivos en el poder.

Sin embargo, Édgar Reyna, sicólogo clínico de Serviterapias, asegura que la violencia nace en el interior de la familia. “El hogar te corrompe, es el sitio más peligroso. Si la persona sale a la sociedad después de haber crecido en un ambiente de groserías sí se influencia más por las malas actitudes de los líderes políticos”, acota.

Pero ¿cómo salir del círculo de la violencia? En Serviterapias hacen tratamientos contra la ira. Reyna expresa que atiende 2 casos individuales al mes y 4 de parejas que no pueden manejar la agresividad. La mayoría de los pacientes son hombres. Algunos, además, tienen problemas de mala actitud después de consumir alcohol en exceso.

La terapia para la ira consiste en llegar al verdadero motivo que causa la violencia. Para ello, se emplean las llamadas “técnicas de sanación del niño herido”. Se buscan las razones que desencadenaron las frustraciones en la infancia.

Los pacientes pueden dar golpes a un banco que se ha destinado para eso. En cambio, en sus casas pueden emplear sacos de boxeo para golpear cada día. Él recomienda tener siempre una toalla pequeña para torcerla cuando sientan furia.

También ayuda a manejar la ira el detectar las situaciones que causan ese malestar. Además, la relajación, escuchar la música preferida y practicar deportes.

El Banco Mundial (BM) en un estudio de 2016 sobre el Fin a la violencia en América Latina: una mirada a la prevención desde la infancia hasta la edad adulta”, señala que se necesita trabajar en la prevención y en políticas públicas enfocadas a la familia.

El BM propone que la prevención de la violencia debe ser prioritaria incluso antes del nacimiento de un niño. “Se requieren visitas domiciliarias por parte de enfermeras u otros expertos capacitados a mujeres embarazadas en riesgo y a hogares con niños pequeños en riesgo”, dice el informe. (I)

Datos
Maltrato a infantes
El pico máximo de agresión física tiene lugar en la primera infancia (entre los 24 y 42 meses). A medida que los niños crecen, aprenden formas de controlar su comportamiento y de imitar o evitar la agresión física.

1.4 millones de personas muere cada año en el mundo a causa de la violencia, según la OMS.

Los traumatismos
Cada 5 segundos fallece una persona en el mundo producto de un traumatismo. Entre las causas están  los actos de violencia cometidos contra otros o contra sí mismo, dice la OMS.

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