Desde 2012 uno de los fallecidos, Edwin chota, pidió anular los contratos forestales en la selva de perú

Los indígenas de Saweto claman por control y justicia ante la explotación maderera

- 13 de diciembre de 2014 - 00:00

Desde 2012 uno de los fallecidos, Edwin chota, pidió anular los contratos forestales en la selva de perú

Ser escuchados fue el motivo de un viaje largo y agotador. Dejaron Saweto, comunidad en el Alto Tamaya (frontera con Brasil), para arrancar  un periplo de más de 28 horas. Pero había que hacerlo, eso era lo único que tenían en mente.

El domingo 31 de agosto pasado, Edwin Chota Valera, Leoncio Quintisima Meléndez, Francisco Pinedo Ramírez y Jorge Ríos Pérez salieron de Saweto a Apiucha -comunidad asháninka brasileña- con el objetivo de reunirse con sus pares y coordinar acciones de resistencia frente a la tala ilegal de árboles.

El pasado 1 de septiembre, los indígenas peruanos habían cumplido casi el 90% de su trayecto. A las 17:00 se reunirían con los brasileños, pero esto no ocurrió. Ante el atraso de la delegación de Saweto, los brasileños emprendieron una búsqueda que tuvo una resolución el martes: fueron encontrados los cuerpos de los 4 peruanos, todos asesinados con escopeta.

La noticia de la masacre llegó a Saweto el día siguiente. La notificación a las autoridades recién se la pudo hacer el 8 de septiembre -en esta zona no hay teléfonos, ni celulares, ni internet-. La Fiscalía de Pucallpa, capital del departamento de Ucayali- pudo armar un operativo de rescate el 11 de noviembre cuando los peritos ingresaron a la selva a intentar recuperar los restos. Las aves de rapiña habían devorado los cuerpos.

Apenas se encontraron restos óseos que, luego de pruebas de ADN, se confirmaron que eran de Quintisima. No había señales de las otras 3 víctimas.  

Luego de operativos, el 13 de septiembre se halló el cuerpo en descomposición de Chota y el 5 de octubre el de Pinedo. Desde esa fecha, los peritos no han vuelto a la selva, a pesar de que aún no se ha encontrado el cuerpo de Jorge Ríos.

Solo a Leoncio se lo ha podido enterrar, pero no en Saweto, sino en Pucallpa, hasta donde las viudas de las víctimas han huido por temor de nuevos atentados.

Juez y parte

Así como el motivo del viaje de los 4 oriundos de Saweto fue buscar soluciones con sus pares brasileños por el tema de la tala ilegal de árboles (ante la inacción del Estado peruano), sus familiares ahora llegan a Lima en busca de respuestas.

Raúl Lunasco Cabezas sabe de la importancia de aparecer ante los medios cuando se trata de denunciar este tipo de casos. Él representa a 2 de las viudas de los indígenas asesinados: Adelina Vargas (esposa de Francisco Pinedo) y Lita Rojas (esposa de Leoncio Quintisima).

Tienen más de una semana en Lima con el fin de llegar hasta la Conferencia de las Partes (COP).

Lunasco se siente insatisfecho por el accionar del gobierno de su país. En este caso hay 2 detenidos con 9 meses de prisión preventiva, pero afirma que “aún está por descubrirse a los verdaderos actores intelectuales” de los asesinatos.

El abogado defensor dice que “todos los problemas arrancaron cuando se entregaron concesiones forestales sobre la propia comunidad de Saweto. Para dar estas concesiones es necesario que se emita un informe en donde se advierta sobre la presencia de pueblos ancestrales. En ese informe, sorprendentemente no estaban los Saweto”.

Lo que más preocupa a los nativos de Saweto es quiénes son los encargados de dar los permisos para la tala de árboles. Estos procesos son dirigidos por la autoridad regional de Ucayali que, al menos por los últimos 12 años, ha estado encabezada por reconocidos empresarios madereros.

Edwin Vásquez fue presidente regional de Ucayali entre 2003 y 2006 y es uno de los empresarios madereros más reconocidos del Perú. El actual vicepresidente regional es Carlos Henderson, representante legal de la Maderera Maranón SRL. Esas anomalías de las que se encargó por 12 años de denunciar Edwin Chota. El año pasado presentó un proceso contencioso administrativo que iba por buen camino hasta que llegó su muerte.

DATOS

El ‘Pentagonito’ en Lima sirvió para que autoridades de alto nivel de Perú pudieran reunirse con los deudos de los indígenas asesinados en Saweto.

Los viceministros de Orden Interno, Mauro Medina; y de Gestión Ambiental, Mariano Castro, se comprometieron a dar paso a la legalización de tierras en Saweto y hallar a los responsables de la masacre.

Lita Rojas y Adelina Vargas, las viudas de 2 de las víctimas de Saweto, estuvieron en la sede de la COP 20 (Lima), ajenas al conflicto legal que las rodea. Ellas temen por su vida si regresan a la comunidad.

Desde el 15 de diciembre estarán a disposición 2 helicópteros para trasladar a los familiares de Ucayali a Saweto.

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