Gabriel Abad Neuner, director del Instituto Antártico Ecuatoriano (INAE)

"La Antártida es un ejemplo de cooperación internacional"

- 24 de marzo de 2018 - 00:00
Foto: Alfredo Piedrahíta / EL TELÉGRAFO

Nueve proyectos nacionales y dos internacionales fueron abordados en la Expedición XXII que este año se desplazó a la Antártida. El apoyo entre las Armadas de los países que son parte del Tratado Antártico permite realizar investigaciones sobre el hábitat de este continente al que se considera aún inexplorado.

A los 8 años vivió lo que él considera su travesía más importante: viajar en un buque mercante desde Europa a Ecuador, país sudamericano donde se radicaría con su familia de forma definitiva. De eso ya han pasado 43 años y confiesa que ama esa paz espiritual que transmite el mar.

Gabriel Abad Neuner, quien se desempeña desde el 30 de enero de este año como director del Instituto Antártico Ecuatoriano (INAE), dice que no proviene de una familia inmersa en las Fuerzas Armadas, sin embargo recuerda que un tío abuelo suyo, Enrique García Abad, por la década del sesenta, se convirtió en uno de los primeros aviadores navales del país.

Su trayectoria se resume en 29 años, tiempo en el que alcanzó el rango de capitán de navío de Estado Mayor. Es buzo deportivo y siempre ha estado relacionado con las actividades del mar.

Desde 1996 y 1997 tuvo acercamientos con el ‘continente blanco’, pues en esa época fue secretario ejecutivo del entonces Programa Antártico Ecuatoriano. Ha participado en tres expediciones: la VII, XIX y XX.

En una entrevista con El TELÉGRAFO habla de los resultados de la expedición número XXII, cuyo periplo en la Antártida duró del 31 de enero al 5 de marzo pasado.

¿Cuál fue la misión que llevó la expedición XXII a la Antártida?

Los objetivos fueron hacer trabajos de mantenimiento de la estación (Pedro Vicente Maldonado), en este caso se concluyó la cimentación del modulo de comando y control. Se desarrollaron nueve proyectos científicos nacionales y dos internacionales enmarcados en los ejes de investigación, medio ambiente,  interrelación de Ecuador con la Antártida, el cambio climático y tecnologías aplicadas a ese continente.

¿Quiénes conformaron esa expedición?

Dos oficiales de la Armada, 11 investigadores, entre ellos dos colombianos, personal de tripulación de diferentes repartos y servidores públicos del Inocar e INAE.

¿Algún proyecto en especial?

Todos son importantes, pero citaré una propuesta de la Universidad San Francisco de Quito: ‘El manejo de visitantes para la Isla Barrientos’ es básicamente extrapolar a las experiencias del manejo turístico de Galápagos y al de una pingüinera que queda frente a nuestra base.

¿En qué condiciones encontraron la base?

Gracias a la experiencia de 22 años está bien preservada. Se tiene cuidado de que todo esté herméticamente cerrado porque la nieve en el invierno puede penetrar y romper la estructura.

¿Qué le hace falta al país y directamente al INAE para tener una estación permanente y un buque de investigaciones que llegué a la Antártida?

En la cuestión de la estación permanente hace falta un poquito de tiempo; con los recursos de los que disponemos -que no son de un proyecto de base permanente- se están haciendo obras puntuales.

En cuanto al buque estamos en un entendimiento estratégico con el Instituto Oceanográfico de la Armada y el proyecto está presentado a la Senplades para la adquisición de un buque de investigación, científico y antártico. Una vez que se lo adquiera -que estimo no dure más de tres años con construcción incluida, y una vez que Senplades apruebe el proyecto- estará en manos ecuatorianas hacer las expediciones. Eso va a acelerar también la construcción de la estación permanente, ya que ahora dependemos de armadas amigas, de países amigos, aviones de países amigos; no es lo mismo que tener la propia capacidad.

¿Los astilleros ecuatorianos están en capacidad de construir un buque? 

Estamos en eso, la ley nos obliga a tener un certificado de producción nacional. No me atrevería a decir si los astilleros están o no en capacidad. Ellos nos dirán cuando se aplique para el certificado de producción nacional si podemos o no.

¿De cuánto sería la inversión para construir un buque?

Esa información no la manejo todavía, pero no es lo mismo que comprar un buque de transporte porque en este caso es uno especializado, por ende tendrá costos no tan altos como un buque militar, pero no tan bajo como uno de transporte que podría llevar contenedores a Galápagos.

Al ser Ecuador miembro consultivo del Tratado Antártico, ¿cuáles son las acciones que han propuesto como país para mejorar las investigaciones?

Ecuador propone para el Tratado, entre otras cosas, la remediación ambiental. El país está siempre dispuesto a ser inspeccionado porque el Tratado tiene un sistema de inspección. Como parte del sistema del Tratado también estamos pendientes y dispuestos por si la secretaría requiere de inspectores ecuatorianos para otras bases, que es básicamente para verificar el cumplimiento del protocolo ambiental. En ese sentido la preocupación es que nuestra estación cumpla con las normas ambientales.

Todavía no estamos en la capacidad -como otros países- de ofrecer logística a las naciones que son parte del Tratado, sin embargo tenemos acuerdos de cooperación. En general, la Antártida es uno de los pocos ejemplos de genuina cooperación internacional para todos los efectos y, muchas veces es cooperación horizontal que a veces no pasa por entendimientos entre las cancillerías.

¿Las expediciones tienen apoyo psicológico?

Nosotros tenemos instituido un curso preantártico que incluye los test psicológicos que determinan la aptitud de las personas para su supervivencia en condiciones de aislamiento y confinamiento. Además de exámenes médicos. (I)    

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