La protección de diseños con ikat es una tarea pendiente

- 25 de junio de 2019 - 00:00
La técnica de tejido se ha transmitido de generación en generación. Se utilizan diseños antiguos y tintes naturales para preservar el conocimiento ancestral.
Foto: cortesía El Tiempo

Al cumplirse cuatro años de su declaratoria como Patrimonio Cultural e Inmaterial de Ecuador, la comercialización de copias es un problema. Cerca de 150 artesanos se dedican a esta actividad.

El ikat, la técnica con la cual se confecciona la tradicional macana o paño gualaceño, cumple hoy cuatro años como Patrimonio Cultural e Inmaterial del Ecuador.  

Aunque con la declaratoria el ikat cobró relevancia, aún hay tareas pendientes por cumplir dentro del Plan de Salvaguarda que se elaboró en 2015. Una de ellas es la protección de diseños y de las marcas colectivas.

“Tenemos una copia bastante fuerte de lo que es la macana y eso perjudica (...) hay ‘seudo macanas’ que vienen de Otavalo y se venden en $ 8 o $ 10”, dijo Eduardo Andrade, jefe de Desarrollo Económico Local y Turístico del Municipio de Gualaceo, el cantón azuayo en el que hay unos 150 artesanos dedicados a esta actividad.

Pese a esta “competencia desleal”, los artesanos trabajan día a día para preservar este saber ancestral que se ha transmitido de generación a generación.

José Jiménez, propietario de la “Casa Museo de la Makana”, ubicada en San Pedro de los Olivos, en Gualaceo, aprendió el oficio cuando era niño y hasta la actualidad plasma en los chales los diseños originales que aprendió de la mano de su padre, Julio Jiménez y de su abuelo, Miguel Ulloa.

En los antiguos telares cañaris y españoles que heredó de sus abuelos, Jiménez confecciona las macanas mediante el  ikat, la técnica que consiste en atar y teñir las fibras. Su origen se remonta a Malasia y viene del término “mengikat”, que significa “amarrar”.

“En la Casa Museo hacemos las macanas con los diseños antiguos y usando tintes naturales para preservar el conocimiento que nos dejaron  nuestros ancestros”, señaló Jiménez, quien lamentó que los obreros enfrenten a la dura competencia de la industria otavaleña.

 El artesano de 60 años ha convertido a su familia en sucesora de esta técnica milenaria. Sus cuatro hijos han aprendido el ikat y a diario decenas de turistas llegan hasta San Pedro de los Olivos para admirar su trabajo.

Con chales confeccionados para personajes como la Reina Sofía de España o la actriz mexicana Salma Hayek, que pidió las macanas para el filme sobre Frida Kahlo, Jiménez se ha propuesto acercar a la ciudadanía sus conocimientos sobre el ikat.

Por ello, hace tres meses inauguró en el Centro Histórico de Cuenca una sucursal de la “Casa Museo de la Makana”, donde ofrece la demostración del tejido y la historia de esta artesanía.

Jiménez, quien teje macanas hace 45 años, es el único que mantiene la técnica del tinturado del hilo con elementos naturales como nogal, cebolla, cochinilla (insectos) y ataco, entre otros, los cuales prepara en ollas de barro.

“Hay chales que son caros porque se anudan con la      uña y se usan algunas sogas, hay diseños que llevan 40 y 50 sogas y eso es demorado”.

Según el jefe de Desarrollo Económico Local y Turístico del Municipio de Gualaceo, otro pendiente es la articulación de mesas de trabajo con instituciones del Estado.

Explica que no solo se requiere trabajar de forma coordinada con las áreas involucradas, como el Instituto de Patrimonio, sino con otras instancias, por ejemplo articular con el Ministerio de Salud la atención para los artesanos.  A pesar de eso, la declaratoria también ha impulsado esta actividad.

Además de alcanzar más espacios para comercializar los productos elaborados con esta técnica, los artesanos también han innovado.

Ya no solo se venden macanas, que es la prenda tradicional, también hay zapatos, billeteras, bolsos y otras prendas, lo que demuestra el impulso que ha tenido esta actividad patrimonial. (I)   

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