La humita sigue como tradición en Sierra y Costa

- 04 de octubre de 2018 - 00:00
La humita tradicional logró un espacio destacado en la gastronomía del Ecuador, por ello muchos se dedican a comercializarla.
Foto: Miguel Castro / El Telégrafo

El choclo es el componente básico para elaborar este platillo de la gastronomía andina. Su preparación también se da en otros países del continente.

La humita es un platillo tradicional de la gastronomía andina que ha ganado espacio en las costumbres alimentarias de la Costa.
Este alimento se crea a base de choclo fresco triturado en moliendas, molinos eléctricos o manuales.

Mariana Bonilla, oriunda del cantón Chillanes, provincia de Bolívar, asegura que continúa con la forma de preparar este platillo tal como lo hicieron sus abuelos, por eso lo acompaña con café molido, tostado y pasado.

Las humitas de sal o de dulce se sirven con café. Este platillo es tradicional encontrarlo en la Sierra y en ciertos lugares de la Costa.Las humitas de sal o de dulce se sirven con café. Este platillo es tradicional encontrarlo en la Sierra y en ciertos lugares de la Costa.

La mujer menciona que la elaboración de la humita debe empezar con un grano bien triturado al que se le agrega huevo, sal, anís de pan, mantequilla, manteca derretida y queso amarillo al gusto.

Esta masa se mezcla con los ingredientes y se la coloca en las hojas más tiernas de maíz, luego se cocina al vapor de forma vertical. La cocción a vapor puede variar dependiendo si se hace en leña o cocina a gas, pero en promedio dura 30 minutos.

Mariana relata que con los años, por los gustos de los comensales, se ha creado humitas de sal y dulce a las que, además, se les agrega vegetales, pasas, huevo y leche.

Este alimento -menciona la abuela que supera los 70  años- se lo consume durante el desayuno o cuando llega algún visitante de la familia.

La buena aceptación de este platillo se da por el bajo costo que representa su preparación, el poco tiempo que toma pero, sobre todo, por la cantidad que rinde la mezcla.

Vicente Sánchez cuenta que se tiene como una costumbre servir las humitas por las noches o como acompañantes de platos principales.

Sánchez, de 72 años, asegura que hasta hace pocos años solo en la época de cosecha del choclo se podía comer las humitas. Ahora con la tecnología en los cultivos casi todo el año se puede conseguir la gramínea y por eso muchas personas se han dedicado a este negocio, refiere Sánchez.    

El hombre actualmente se dedica a moler granos por arroba (25 libras) a 1 dólar, por ello siente que las humitas son la identidad de los pueblos andinos, por ser una herencia gastronómica de sus antepasados.

Sánchez cree que por su sabor las humitas seguirán siendo una tradición culinaria y gastronómica. De este plato se tienen registros que existe desde antes de la llegada de los españoles al continente americano.

Este preparado se conoce  en Colombia, Perú, Venezuela, Argentina, Bolivia, Chile y en naciones de Centroamérica. En cada uno de estos países se preparan con sus respectivas variaciones y nombres, pero en esencia son similares. (I)

Moler granos (choclos, cebada, trigo, etc) en el cantón Chillanes es una actividad por la que se cobra $ 1 por una arroba (25 libras). Moler granos (choclos, cebada, trigo, etc.) en el cantón Chillanes es una actividad por la que se cobra $ 1 por una arroba (25 libras).

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