Momia de Guano murió por una infección bucal, según análisis

- 30 de enero de 2019 - 12:00
El reconocido científico francés Philippe Charlier y expertos del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) realizan nuevos estudios de los restos.
Foto: John Guevara / EL TELÉGRAFO

El científico forense Philippe Charlier explicó que en los primeros análisis de los restos de la Momia de Guano se detectó deformaciones en dedos de manos y piestípico de la poliartritis reumatoide, una enfermedad que presumiblemente empezó en el continente americano.

Este podría ser el caso más antiguo descubierto con esta enfermedad, por lo que esta momia puede ser el "eslabón perdido que nos permita conocer mejor el origen y la historia natural de esta enfermedad", que llegó a Europa a través de los conquistadores, indicó Charlier a la agencia Efe.

María Patricia Ordóñez, catedrática de la USFQ, informó a EL TELÉGRAFO que la noche del martes 22 de enero se hicieron unas tomografías como primer nivel de diagnóstico de los restos de la momia. La segmentación de las estructuras en 3D del cráneo, cuello, tórax, abdomen y piernas, todo esto bajo la inspección de Charlier.

La experta indicó que este procedimiento permite el análisis sobre las enfermedades que pudo haber sufrido el individuo. Las tomas permiten ver en el esqueleto y en el tejido blando si es que esas enfermedades pudieran haber causado su muerte.

Añadió que con estas primeras imágenes "se puede reconstruir, tanto la parte externa como interna del individuo y desde ahí elaborar modelos 3D con lo que se pueden confirmar diagnósticos".

La momia está extendida en cúbito dorsal (boca arriba), con la cabeza semiinclinada hacia adelante, tiene los brazos cruzados y se puede, incluso, ver parte de la piel momificada y de los huesos expuestos, sobre todo de las piernas.

Con el escáner descubrieron que conserva el cerebro, seco sobre un costado, el corazón, parte del pulmón, los riñones, la próstata.

El estudio se llevó a cabo con el apoyo del equipo técnico del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC). El domingo 27 de enero, los restos fueron llevados a la ciudad de Quito desde el Museo de Guano (Chimborazo), donde reposaba. El martes 29 se realizó el traslado desde las instalaciones del INPC hasta el Centro Médico de la USFQ.

Tras los primeros análisis, Charlier concluyó que la persona a quien pertenecen estos restos humanos falleció por una infección masiva bucal que se extendió a la piel, sangre y cerebro. 

En una segunda fase del estudio, se tomarán muestras de cabello para un análisis toxicológico y eventualmente genético; así como exámenes binoculares de piel, cabello/vellos.

Pruebas determinarán si se trata de un religioso

La momia fue descubierta en 1949 mientras se removían los escombros de un terremoto y por su estado natural de momificación se convirtió en el primer cadáver en su tipo. Según el forense francés, no se utilizaron elementos externos o artificiales para conservar el cadáver que data de la época de la colonia.

"El cuerpo se disecó de manera natural al interior de los muros del recinto religioso. No tenía ataúd, ni ofrendas", añadió. A él le parece extraño e interesante descubrir el porqué fue sepultada en la pared de la iglesia de Guano de forma horizontal.

Philippe Charlier toma muestras de piel de la momia de Guano para llevarlas a Europa. Foto: John Guevara / EL TELÉGRAFO

Se cree que los restos corresponden al franciscano español Fray Lázaro de Santofimia (siglo XVI), como estudios anteriores lo suponían. Pero en un conversatorio, Charlier señaló que no hay nada que determine que haya sido un fraile, puesto que su vestimenta dice lo contrario. "La ropa que utilizaban los religiosos, en la Colonia, eran gruesas, como un yute, mientras que el vestido de la momia tiene botones y la tela es delicada".

Sin embargo, esto se confirmará con una prueba de ADN en los laboratorios de Medicina Forense de Ecuador, y estudios a base de carbono 14, para establecer la fecha de su muerte, que se realizarán a muestras que serán llevadas a Francia. Los resultados de los dos exámenes estarán listos en los próximos seis meses

"Los muertos son un libro abierto para entender a los vivos, y los muertos son embajadores de la historia", apuntó el experto francés. 

Sobre el roedor encontrado junto a la momia, Charlier explicó que es una rata que también será analizada para conocer si era transmisor de enfermedades.

Así se descartó algún vínculo directo entre la muerte del personaje con la especie. "El roedor fue sepultado junto al cuerpo, pero aún se desconocen los motivos".

Parte del estudio comprende el análisis antropológico para conocer los ritos funerarios de la época.

El experto

Philippe Charlier- que llegó a Ecuador gracias al apoyo de la Alianza Francesa- es director de investigaciones y de estudio del Museo Quai Branly (París). Especializado en el análisis de vestigios humanos antiguos y momias, ha participado en proyectos de investigación de los restos de Adolf Hitler, en Moscú, así como en estudios de los restos de Juana de Arco y la reconstitución del rostro de Maximilien Robespierre, entre otros.

En el marco de su visita se anunció un convenio de cooperación técnica entre el Museo del Quai Branly, el Ministerio de Cultura y Patrimonio y el INPC, para una serie de investigaciones en el país, pues el interés de Charlier es hacer estudios de varias momias del continente americano. (I)