El trabajo informal emplea al 46% de la población en el Ecuador

- 10 de marzo de 2019 - 00:00
En un recorrido de una hora, aproximadamente 42 vendedores se suben a un transporte a comercializar sus productos.
Foto: Mario Egas / El Telégrafo

En Ecuador, desde diciembre de 2017 a finales de 2018, el trabajo informal subió dos puntos porcentuales. La incertidumbre que genera la actual situación laboral y la mayor demanda de fuentes de empleo que se evidencia con la migración son algunas razones de este incremento. La tendencia de este empleo es regional y mundial.

Durante una hora de recorrido en bus desde La Marín, en el centro de Quito, hasta La Carolina, en el norte de la urbe, 42 vendedores informales ofertan sus productos.

Uno tras otro ensayan discursos para lograr comercializar su mercancía. Hay todo tipo de alimentos, pasta de dientes y cargadores.

Ya en el parque La Carolina los senderos por los que los transeúntes pasean a sus mascotas, corren o trotan están flanqueados por improvisados puestos de venta.

La escena se repite en los alrededores de la laguna que hay en ese espacio verde y en los costados del lugar. Las calles aledañas a La Carolina también son una especie de mercado. En las intersecciones en las que se encuentran semáforos, los comerciantes informales aprovechan la luz roja para ofertar sus artículos a los conductores.

En un sondeo de opinión realizado por este Diario, los moradores de esa zona tienen la apreciación de que el comercio ambulante aumentó en los últimos años.

La percepción ciudadana es real. Así lo evidencia un estudio publicado por la Corporación de Estudios para el Desarrollo (Cordes).

El documento con fecha de enero de 2019, señala que por cada 100 empleados, 46 laboran informalmente (no tienen Registro Único de Contribuyentes RUC). En 2017, 44 de cada 100 trabajaban en esas condiciones.

En el parque La Carolina, uno de los espacios verdes más concurridos de la capital, se concentran cientos de vendedores informales. Los senderos están flanqueados por improvisados puestos de comida y otros productos que se comercializan al aire libre. Lo mismo sucede en las calles aledañas.En el parque La Carolina, uno de los espacios verdes más concurridos de la capital, se concentran cientos de vendedores informales. Los senderos están flanqueados por improvisados puestos de comida y otros productos que se comercializan al aire libre. Lo mismo sucede en las calles aledañas. Foto: Mario Egas / El Telégrafo

Otro de los indicadores es el denominado “otro empleo no pleno” que agrupa a quienes no ganan el salario básico ($398) o que laboran, por su voluntad, menos de ocho horas diarias. En esta categoría están los vendedores ambulantes.

Actualmente se estima que en la capital hay cerca de 11.000 de estos trabajadores frente a 4.700 regularizados. En Guayaquil, según datos de la Alcaldía, son 50.000.

Un parque sectorizado

El incremento del “otro empleo no pleno” se debe a la incertidumbre y al pesimismo que genera la situación actual del mercado laboral, manifiesta el analista económico de la Universidad Internacional Carlos Jurado.

El experto sostiene que este grupo de la población se resigna con trabajos de pocas horas y bajos ingresos y su objetivo no es mejorar su situación laboral.

A esto se suma que este tipo de empleo responde a la mayor demanda de fuentes laborales por parte de los extranjeros que llegan al país y aceptan trabajar de manera informal, explicó a inicios de 2019 Gabriel Recalde, director del Centro de Estudios de la Política Laboral.

En Quito, 950 policías metropolitanos se encargan de controlar el comercio informal en los espacios públicos.En Quito, 950 policías metropolitanos se encargan de controlar el comercio informal en los espacios públicos. Foto: Miguel Jiménez / El Telégrafo

Otro de los parques capitalinos en el que los senderos acogen a los comerciantes no regulados es El Ejido (centro-norte). Ahí, debido a la cantidad de personas (quiteños, provincianos, venezolanos y colombianos) que se concentran para laborar, se dividió “de forma implícita el territorio del parque”.

Así lo asegura Rogelia Vera, vendedora de audífonos, cargadores de celulares, flash memories, entre otros artículos tecnológicos.

En la intersección de las avenidas Patria y Seis de Diciembre están los comerciantes locales, mientras que en el cruce de la Patria con la av. 10 de Agosto las arepas, las empanadas, los postres y otros alimentos preparados por extranjeros se comercializan por $ 0.50 y $ 1. Al día Lucía Palta, oriunda de Caracas gana entre $ 8 y $ 10 por la venta de postres.

A escala regional, de acuerdo con el estudio “Perspectivas sociales y del empleo en el mundo: Tendencias 2019”, se estima que más del 53% de la población ocupada en América Latina permanece en el empleo informal.

En países considerados de ingresos medios-altos y altos, estos indicadores superan el 40% como es el caso de Argentina (47,2), Brasil (46), Chile (40,5) y México (53,4).

Los actuales candidatos a las alcaldías contemplan en sus planes de gobierno acciones para hacerle frente a este tipo de empleo. (I)

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