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Ecuador/Mar.28/Sep/2021

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¿El café no siempre quita el sueño?

Los hábitos alimenticios y la genética pueden disminuir el efecto de la cafeína.
13 de septiembre de 2021 11:59

El estimulante principal del café es la cafeína. Esta afecta directamente al reloj biológico interno, cambiando las fases del sueño que permiten dormir y despertarse. Los efectos de la cafeína empiezan a notarse entre los 10 a 15 minutos después de la ingesta. De este modo dependiendo la persona sus niveles de azúcar en sangre, su deshidratación y su inactividad pueden generar efectos contrarios a los esperados después del consumo de café.

La ingesta de cafeína en cantidades moderadas es beneficiosa para el cuerpo. Esta permite una disminución en la fatiga generando un mayor estado de alerta y concentración gracias a que estimula el sistema nervioso central. Protege el corazón además de contar con propiedades antioxidantes.

El profesor Mark Stein del Departamento de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento de la Universidad de Washington, a través del New York Times, realizó un estudio sobre el impacto de la cafeína en personas con trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Los resultados demostraron que beber café en grandes cantidades puede generar complicaciones a largo plazo.

El cúmulo de cansancio a lo largo del día que se experimenta después de ingerir café es denominado presión de sueño. La causa de este efecto se debe a que las células y tejidos queman energía de una molécula llamada Trifosfato de Adenosina (ATP). A lo largo del día el cuerpo reemplaza esta sustancia con adenosina. La misma se une a los receptores del cerebro generando somnolencia.

De este modo a mayor consumo el cuerpo genera más resistencia. Se recomienda en el caso de no sentir los efectos de la cafeína tomar una siesta para reponer energía, hacer ejercicio y la exposición a la luz natural.

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