Eficacia y seguridad, dos características prioritarias en el análisis de las vacunas

Linda Guamán, coordinadora técnica de la Secretaría de Salud del Municipio de Quito, considera que son datos alentadores (Moderna y Pfizer), pero que hay que esperar a que se publique la evidencia científica.
16 de noviembre de 2020 14:24

Esta semana fue Moderna, la empresa estadounidense de biotecnología, la que anunció que su vacuna experimental contra el COVID-19 tiene una eficacia del 94,5%. Días atrás fue Pfizer, que indicó que la suya supera el 90%. 

Los dos laboratorios utilizaron un comunicado de prensa para difundir estos resultados que forman parte de la fase tres de los ensayos clínicos. 

Linda Guamán, coordinadora técnica de la Secretaría de Salud del Municipio de Quito considera que son datos alentadores, pero que hay que esperar a que se publique la evidencia científica.

“Obviamente esas empresas son muy serias, difícilmente esos datos no corresponden a la realidad pero debemos revisarlos”, dijo Guamán.

Por eso es importante que el país mantenga conversaciones abiertas con los diez laboratorios que se encuentran en estados similares de la investigación, dado que al final, la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos, FDA, por sus siglas en inglés, podría aprobar a más de una. 

Pero además de la eficacia, que en estas instancias ya puede anticiparse, el segundo criterio decisivo para optar por un compuesto es la seguridad y sobre eso, según la especialista, todavía hay mucha incertidumbre ya que la evidencia puede ser cambiante en la fase cuatro; que es cuando la vacuna se distribuye globalmente y cuando ya está fuera del laboratorio que es un espacio controlado. 

Sobre la situación de contagios en Quito, Guamán sostuvo que los informes epidemiológicos sugieren que la ciudad todavía no supera la primera ola y explicó que el número de casos no debe ser el único criterio para saber si ésta es la ciudad más afectada por el SARS-Cov-2. 

También deben valorarse otros indicadores como la ocupación de camas en las unidades de cuidados intensivos y el exceso de mortalidad; y en relación a este punto, Guayaquil supera por mucho a la capital.

“Nosotros tenemos una curva sostenida en el tiempo, no hemos tenido ese pico que tuvo Guayaquil que le llevó a tener más de diez mil muertos.  Quito, teniendo muchos casos más tiene un poco más de 1.500; esa es una gran diferencia”, pero advirtió que esto podría cambiar si no se toman las medidas necesarias en las festividades de diciembre y durante la campaña electoral. (I)