Dos bandos disputan el rectorado de la U. Estatal

- 10 de octubre de 2018 - 00:00
La Policía cercó los alrededores del rectorado de la Universidad de Guayaquil ante la denuncia de una posible bomba instalada en el lugar.
Foto: William Orellana / El Telégrafo

Gulnara Borja y Antonio Rodríguez dicen estar al frente del centro de estudios superiores de Guayaquil. Las clases se inician el 16 de octubre.

Amenaza de bomba, plantón, consignas y división es la constante en la Universidad de Guayaquil desde que fue destituido Galo Salcedo, quien era rector del lugar.

Este martes 9 de octubre desde las 09:00 llegaron simpatizantes de Gulnara Borja, quien asumió el rectorado por subrogación, según consta en el estatuto orgánico de la Universidad.

Ella se empoderó del edificio principal de la entidad, al cual calificó como el símbolo principal de autonomía. Mientras que Antonio Rodríguez, quien también afirma ser rector del centro de estudios, sesiona en diferentes facultades. Afirma que son reuniones itinerantes.

Rodríguez asumió como rector encargado desde el jueves 4 de octubre en la noche. El procurador de la Universidad dijo que fueron 22 de 34 miembros del Consejo Universitario quienes designaron al docente como rector, según confirmó el procurador del centro, Rommel Martínez.

Este martes 9 de octubre Rodríguez llegó a las 10:30 a la facultad de Administración para reunirse con algunos decanos de las facultades de la Universidad de Guayaquil. En su intervención aseguró que no tomará el edificio por la fuerza y detalló que ya pidió colaboración a la Policía Nacional y a la Gobernación del Guayas.

Media hora más tarde Gulnara Borja se encaramó en la plataforma de un camión, que estaba en los exteriores del edificio del rectorado y con micrófono en mano se dirigió a quienes se dieron cita en el lugar para darle apoyo.

La Universidad de Guayaquil inicia un nuevo periodo de clases a partir del 16 de octubre, según confirmó Martínez. El funcionario resaltó que la figura de subrogación se da cuando la ausencia del rector es temporal y no definitiva, como sucede en este caso. Martínez dijo que es una mala interpretación.  

En su intervención Borja se comprometió a cumplir con la recategorización y la revisión de sueldos de sus compañeros. Resaltó además que el estándar de la universidad ya está a la par de otros centros nacionales y por ello se comprometió a no dejar caer la calidad.

Rodríguez denunció que los afectados con la inestabilidad en la universidad son los estudiantes, puesto que están paralizados ciertos procesos administrativos, aunque Wellinton Ortiz, delegado de los funcionarios al Consejo, afirmó que las facultades de Educación Física, Medicina y Matemáticas estaban cerradas, lo que fue desmentido por Rodríguez. (I)

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