Cuidados paliativos: implicaciones físicas y psicológicas

Tanto los pacientes, como los familiares y cuidadores tienen derecho a acceder a los cuidados paliativos.
17 de septiembre de 2021 14:04

Cada año, más de 3 millones de latinoamericanos experimentan sufrimiento debido a alguna patología. Sin embargo, solo el 7.6% de ellos accede a cuidados paliativos, que tienen como objetivo mejorar la calidad de vida de las personas que experimentan dolor debido a una enfermedad crónica, degenerativa o terminal, según el “Atlas latinoamericano de cuidados paliativos 2020”.

Los cuidados paliativos son toda asistencia integral que busca aliviar el sufrimiento físico, psicológico y espiritual ocasionado por enfermedades crónicas como cáncer, sida, diabetes, insuficiencia renal, esclerosis múltiple, anomalías congénitas, patologías hepáticas, respiratorias y cardiovasculares.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los cuidados paliativos constituyen un derecho humano que debe ser garantizado a los pacientes, familiares y profesionales de la salud que tratan estos casos.

Cecibel Merino, es tecnóloga en emergencias médicas y trabaja en la atención a adultos mayores brindándoles atención. “Los cuidados paliativos yo les refiero como un cuidado de amor antes de fallecer”, reflexiona Merino.

Algunos pacientes con los que trabaja están en sillas de ruedas, muletas o en cama. Ella les ayuda a movilizarse y a suplir sus necesidades básicas, pero también les brinda un acompañamiento emocional para que no exista un deterioro cognitivo.

“Dentro del acompañamiento encuentras muchas cosas, encuentras problemas. Los más comunes son soledad en el adulto mayor”, explica la profesional y puntualiza que esto se debe a que muchas veces los familiares de los pacientes geriátricos no están presentes el tiempo suficiente para mantener una relación cercana.

La OMS encontró que quienes padecen de dolor crónico tienen cuatro veces más probabilidades de sufrir depresión o ansiedad. Por eso, estos cuidados son completos e incluyen la prevención, identificación precoz, evaluación integral, control de problemas físicos  y la contención del dolor. Pero además, están relacionados con el uso de medicamentos, el yoga, la meditación y el tratamiento psicológico con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los pacientes, así como la de sus familias y sus médicos.

Las personas que tienen una enfermedad crónica deben lidiar con el malestar emocional, pues sienten que no son una carga para sus familias, dice Ana Lucía Carrión, psicóloga clínica. “Lo que nosotros tratamos de reforzar es que siempre necesitamos de alguien, si bien es cierto que antes podría realizar muchísimas actividades, pero en este momento el cuerpo y mente necesita descansar. (…) Que (el paciente) no se sientan una carga sino que tengan este acompañamiento porque lo más bonito es estar acompañado y sobre todo por alguien que los ama”, añadió la experta.

Además, Carrión señaló que los profesionales de la salud o familiares que atienden a pacientes con pronóstico delicado suelen experimentar algunos problemas emocionales como temores nocturnos, falta de apetito, dolores de cabeza o insomnio. Por eso, el tratamiento psicológico está considerado dentro de los cuidados paliativos para todo el círculo que rodea al paciente.

Cuidados paliativos en Ecuador

En Ecuador, los cuidados paliativos comienzan a visibilizarse desde la puesta en rigor del Plan Nacional de Cuidados Paliativos 2015-2017, que hizo que se apliquen en todo el Sistema Nacional de Salud.

Sin embargo, no existe una ley nacional específica que ampare de manera integral a los pacientes que necesitan este tipo de atención y se enfrentan problemas como la falta de recursos económicos exclusivos, pocas personas capacitadas, ausencias de infraestructura apropiada e insuficiente accesibilidad y distribución de medicamentos como los opioides y la morfina.

La Doctora Patricia Bonilla, presidenta del Asociación Latinoamericana de Cuidados Paliativos y decana de la facultad de ciencias de la salud de la UTPL, manifestó que aunque en Ecuador hay una buena normativa, aún hace falta ponerla en práctica: “La OMS coloca la morfina como un indicador para saber si realmente se están dando cuidados paliativos adecuados o no dentro del país. Lo ideal es tener al menos unos 60 mg per cápita, que es el promedio de los países desarrollados (…). En ecuador tenemos más o menos unos 4 mg per cápita, por lo que tenemos que trabajar muchísimo por esto”, expresó.

En Latinoamérica, aproximadamente 3,5 millones de personas experimentan sufrimiento debido a alguna patología. Sin embargo, se estima que solo del 5 al 10% de los pacientes que necesitan estos cuidados los reciben. Esto se debe, en parte, a que menos  del 15%  de los profesionales de la salud son formados en este tema en la educación de pregrado, pues los recursos y la experiencia en investigación son limitados.

La necesidad de un acompañamiento individualizado, con humanismo y calidez, enmarcado en un sistema de salud que pueda cubrir de manera integral sus necesidades es un desafío tanto en Ecuador como en todos los países de la región.

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