El paseo del chagra une a las culturas

- 05 de julio de 2018 - 00:00
Las inscripciones para participar en este evento se abrirán el próximo 9 de julio y se cerrarán el 20. Tiene un costo de $ 10 por persona y es obligación que se use el traje típico para darle connotación al desfile.
Marco Salgado / EL TELÉGRAFO

Esta tradición fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación. La práctica consiste en recorrer dos kilómetros y medio. En 2017, Machachi recibió unos 70.000 visitantes por estas festividades.

El cantón Mejía, en la provincia de Pichincha, está de fiesta porque hace dos semanas se declaró al Paseo procesional del chagra como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación. Se trata de una tradición en la que los chagras llevan a la imagen del Señor de la Santa Escuela por un especial recorrido.

El Paseo del chagra es una tradición en el cantón Mejía, provincia del Pichincha, pero con su declaración como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación este orgullo trasciende fronteras y empieza a involucrar a todo el país, en especial a la Sierra y a sus páramos donde aún vive el chagra.

La primera vez que los chagras salieron de las montañas para tomar la ciudad fue en 1877, cuenta el presidente de la Asociación Cofradía del Chagra (Acocha), Rafael Gómez de la Torre.

En esa época, un grupo de hombres vestidos con sombreros, ponchos, zamarros y montados a caballo llegaron al centro de Machachi, cantón Mejía, y con la autorización del párroco sacaron al Señor de la Santa Escuela.

Se lo llevaron en procesión hasta las faldas del volcán Cotopaxi y agradecieron a Dios porque la erupción de esa época no afectó al cantón.

No se volvió a repetir hasta que hace 35 años los miembros de Acocha retomaron el paseo procesional y desde entonces lo hacen año tras año.

En esta tradición se resalta principalmente la figura del chagra, quien se encarga de la siembra, de arrear el ganado y de mantener activa la producción en los páramos.

Para Gómez, que se le considere patrimonio es una justicia que se le hace a este “hombre mestizo que surge después de la conquista española al Tahuantinsuyo y que también es garante de la soberanía alimentaria del Ecuador”.

La tradición consiste en recorrer unos dos kilómetros y medio por Machachi, capital de Mejía. Se hace los 21 de julio, hay cantos folclóricos, comida y bailes tradicionales.

Es evidente el sincretismo entre la religión católica y la cosmovisión andina, agrega el director de desarrollo económico y productivo del GAD del cantón Mejía, Carlos Gutiérrez, quien hizo un estudio de la fiesta previamente al reconocimiento nacional.

En 2017, Machachi recibió unos 70.000 visitantes por estas festividades y, según cifras oficiales, había alrededor de 2.000 caballos. Para este año, Acocha espera que estas cifras aumenten y recibir visita de campesinos como los chagras que toman otros nombres según el país.

Las inscripciones para participar en este evento se abrirán el próximo 9 de julio y se cerrarán el 20, un día antes de la celebración del paseo. La invitación se extiende a los chagras de todo el país, quienes se pueden comunicar al 0998532872 o escribir al correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. para reservar un cupo.

La inscripción tiene un costo de $ 10 por persona y es obligación que luzcan el traje típico de este personaje y que el caballo vaya con la silla de cuero tradicional.

Para el día del paseo procesional también se hará la entrega formal del acuerdo ministerial por parte del Ministerio de Cultura.

Lograr el reconocimiento de la tradición como un “tesoro” llevó 2 años y una investigación profunda en la que estuvieron involucrados los miembros del área de desarrollo económico del cantón Mejía, el INPC, el Ministerio de Cultura y, por supuesto, sus protagonistas.

El GAD del cantón Mejía tomó las riendas en la investigación

Durante dos años, los miembros del área de Desarrollo Económico y Productivo del GAD del cantón Mejía se dedicaron a ahondar en la importancia que tiene la tradición del Paseo Procesional del Chagra no solo para esta zona sino para toda el área andina nacional e internacional.

Con asesoría del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, el Ministerio de Cultura y los miembros de Acocha empezaron a elaborar manuales y reglamentos de las fiestas, hicieron 10 fichas de inventario, un diagnóstico actual del evento y un plan de protección.

“Lo que queríamos con el alcalde Ramiro Barro era potenciar nuestra manifestación cultural y hacer una línea estratégica para lograr que fuera un patrimonio”, explica el director de desarrollo económico y productivo del GAD del cantón Mejía, Carlos Gutiérrez. Tuvieron que empezar de cero, pues no había investigación alguna.

Gutiérrez narra que hicieron un inventario del patrimonio y que levantaron 10 fichas con el desfile, la vestimenta, las costumbres, los juegos, el paisaje. Describieron al chagra y a la warmi y fue así como lograron el diagnóstico de la manifestación.

Para hacer el trabajo, usaron dos técnicas: entrevistas y talleres. Así indagaron también desde el conocimiento de historiadores qué significaba ser un chagra.

Aunque esta tradición tiene 35 años, no se contaba con estrategias de salvaguarda y estaba en riesgo de desaparecer una tradición identitaria. (I)

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