Mariana, la diseñadora que descubre en las mascotas a su clientela más fiel

- 29 de mayo de 2019 - 00:00
La costurera Mariana Gushque toma las medidas a Sofy, una de sus clientas y mascota de su vecina. La creadora le prueba una de sus piezas a la perrita.

Sofy, de ojos color café, ingresa sin hacer ruido a una vivienda en Trinidad de Dios, uno de los barrios de Guayaquil con caminos polvorientos y casas mixtas.

Ella, tímida, permite que la costurera Mariana Gushque la coloque sobre una mesa de madera, en la que hay hilos, retazos de telas y cerca una máquina de coser.

Mariana saca la cinta métrica  y determina el ancho del cuello, las patas y el largo del tronco.

A pesar de todo el trajín, Sofy no le ladra ni la muerde. Esto se debe a que la perra -de raza incierta- ya fue modelo de las creaciones de Mariana, una costurera- diseñadora, con casi dos décadas de trayectoria, que dejó de confeccionar ropa para humanos y hoy crea para las mascotas.

Esta guayaquileña, madre de cuatro hijos, gracias a su instinto -para hallar un target no tan saturado- desarrolla una actividad que permite mantener a su familia.

La emprendedora, que tomó clases de corte para personas, descubrió por accidente el “nicho”. “Un día una chica me pidió que le hiciera ropa a su mascota. Le quedó tan bien que me di cuenta de que podía confeccionar para ellos”.   

 Pero no se quedó conforme, pues siguió cursos online, sobre la anatomía de los animales. Por eso, antes de hacer los atuendos -y ese es su valor agregado- prefiere tomar las medidas a los ejemplares para que se sientan bonitos, pero no incómodos. “No es lo mismo un perro ‘salchicha’ que un dálmata. Una talla S, como las que se expenden en grandes tiendas, no contemplan esas diferencias”, observa.

Los tipos de telas que ella emplea responden a una necesidad: las gruesas son para abrigarlos en climas fríos y las finas para que no se ahoguen.

Los diseños varían según la ocasión: camisetas informales (con logos de superhéroes y rockeras con calaveras), playeras (con palmeras), smoking (para fiestas formales), disfraces y lo que pida el cliente. “Hasta hice ropa para conejo”.

Ella sueña con tener su tienda física, pero hasta eso recibe los pedidos (y hasta las medidas) por WhatsApp (0990684118), por Facebook (Coni Pets) o por Instagram (@coni_pet01). Sus precios van desde los $ 5 (más bajos que los malls). (I)  

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