Cómo trabajar el acoso escolar con ejes transversales

- 06 de octubre de 2018 - 00:00
Los docentes son claves en el desarrollo de los menores, por ello la importancia de las herramientas que se utilizan.
Foto: Archivo / El Telégrafo

Se trata de sistemas de aprendizaje colaborativo, que tienen relación directa con la iniciativa de los docentes. Están ligados al currículo escolar, el cual debe ser flexible.

Estudios del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) revelan la gravedad del problema del acoso en el ámbito escolar: a escala mundial más de uno de cada tres estudiantes (58%), entre 13 años y 15 años, experimenta acoso por parte de los compañeros.

En Ecuador se revela un incremento –6 de cada 10 estudiantes-, ahora amplificado por el denominado cyberacoso o cyberbullying.

El trabajo con los ejes transversales puede ser la alternativa, entre otras, para tratar el acoso desde el punto de vista pedagógico.

Los ejes transversales del currículo se centran en el para qué, el qué y el cómo de la educación. Tienen relación con el mundo cambiante en que vivimos: los problemas y conflictos que deben traducirse en valores, comportamientos y actitudes.

Las ciencias en general y las ciencias sociales en particular evolucionan con el paso del tiempo. Responden a las realidades concretas de los ciudadanos, en un contexto determinado.

En este sentido, los ejes transversales del currículo permiten acercar la educación –los contenidos curriculares- a la vida, mediante procesos de conocimiento y concienciación de los temas en la vida diaria. Por ejemplo: los modelos de justicia, civismo y equidad, en el contexto de la práctica de los derechos humanos.

La dimensión ética del currículo está dada por los ejes transversales. Esto implica la actualización continua, la renovación e innovación pedagógica.

Los temas o ejes transversales son sistemas de aprendizaje colaborativo, que responden a situaciones específicas (problemas) de los estudiantes que, en esencia, contribuyen al encuentro o reencuentro con la realidad a través de la reflexión activa y las acciones correlativas.

Esta característica de los ejes transversales sugiere la revisión permanente del currículo escolar y su respectiva malla –que no son rígidos, sino abiertos y flexibles-, a la luz de la solución de conflictos con aportes éticos y enfoques sociológicos, metodológicos y didácticos, más allá de los contenidos disciplinares obligatorios.

Criterios y objetivo

Los profesores deben considerar -para trabajar los ejes transversales- tres criterios básicos: el fomento de estrategias y experiencias, que acerquen la escuela a la comprensión crítica de la realidad y de los problemas más relevantes; el vínculo progresivo a las experiencias del proyecto educativo institucional (PEI); y, la priorización de acciones que impliquen a más actores en nuevos ejes transversales.

El objetivo de los ejes transversales, en términos amplios, es construir y aplicar con los estudiantes y por extensión con la comunidad educativa, un sistema de valores coherente con los derechos humanos, prevenir los problemas y reinterpretar los conocimientos para lograr un mejoramiento cualitativo de las personas, en la perspectiva de una sociedad educadora.

Metodología y técnicas

Se pueden utilizar la inducción y la deducción. El método más recomendado, en el caso de los ejes transversales, es la contextualización de los contenidos y una vía generalmente aceptada es la problematización.

El aprendizaje basado en problemasABP- ayuda a los profesores a partir de la realidad y no de los conceptos. Otros aspectos metodológicos de los ejes transversales tienen relación con el enfoque global e interdisciplinar, la interacción, el diálogo, la reflexión, la participación y la resolución de conflictos.

Las técnicas más comunes son la lectura de libros, la utilización de audios, videos y películas, el trabajo en grupos pequeños mediante talleres, así como el diseño y desarrollo de proyectos, depende de la creatividad. (O)

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