13 locales le apuestan al uso de la vajilla reusable

- 09 de agosto de 2018 - 00:00
Los comensales del patio de comidas del Paseo San Francisco, en Cumbayá, disfrutan sus alimentos en vajillas sanitizadas al vapor y reutilizables.
Foto: Carina Acosta / EL TELÉGRAFO

La iniciativa disminuye la basura diaria de sólidos que genera un centro comercial de Quito: cerca de 1.500 platos de poliestireno y 2.000 cubiertos.

Anualmente terminan en el mar alrededor de 13 millones de toneladas de plástico y al menos la mitad son artículos desechables como bolsas, sorbetes y cubiertos.

Por eso en el país y en el mundo se implementan campañas para disminuir el uso de este material que representa 277 toneladas diarias de basura en Quito.

Es así como la empresa ecuatoriana Huella Verde firmó hace menos de un año un convenio con el Centro Comercial Paseo San Francisco  -en Cumbayá- para dotar de vajillas de vitrocerámica y cubiertos metálicos a los locales del patio de comidas.

Esta iniciativa permite reducir el volumen de la basura plástica, ya que se deja de botar diariamente cerca de 1.500 platos de poliestireno y 2.000 sets de cubiertos.

A un costado del patio está el centro de operaciones en el que platos y cubiertos salen sanitizados con vapor y están disponibles para que todos los locales cubran su demanda. No hay posibilidad de desabastecimiento puesto que existe una bodega, hay stock suficiente y además el personal de aseo continuamente se moviliza para recoger los platos sucios.

Cuatro locales iniciaron el piloto
Al principio fueron solo 4 las firmas gastronómicas que accedieron al piloto y al ver la aceptación se sumó el resto. 

Hasta el momento hay una excelente respuesta por parte de los comensales.

Hoy son 13 de los 15 locales que  funcionan en el centro comercial los que usan este tipo de implementos para servir la comida;  los 2 restantes usan cajas de cartón para expender los alimentos porque son pizzas o hamburguesas.

“Además de ser amigable con el ambiente, le da otro sabor a la comida que se pierde con los empaques de espuma flex”, sostiene Diego Garzón, comensal habitual.

Similar criterio tiene Juan Carlos Ordóñez, quien acudió por primera vez al patio y se sorprendió con la iniciativa.

“Es la mejor alternativa que pudieron adoptar y un impulso para que cada persona sea más responsable con el cuidado del ambiente”.

El gerente de este centro comercial, Pablo Donoso, reconoce que la iniciativa no nació precisamente por un  aspecto ambiental.

“Nos parecía incómodo disfrutar de una parrillada  en platos desechables y más aún utilizar cubiertos que muchas veces se rompían”.

Donoso aclaró que adoptar esta propuesta representa un costo inferior al que mensualmente cada local destinaba para la adquisición de desechables.

“Los locales ya no necesitan apilar gran cantidad de estos desechables sino que todo está disponible en un solo lugar e incluso se adaptaron recipientes de vidrio para ensaladas u otro tipo de alimentos que no necesariamente van en platos”.

La iniciativa se replica
Huella Verde afirma que con esta reutilización de vajilla se evita el consumo de petróleo, agua y energía para hacer los desechables.

“Se evitan las emisiones del CO2 por transporte de estos implementos antes y después de su utilización”.

La empresa imitará la iniciativa en el patio de comidas del Quicentro Shopping, donde se generan al año 3.285 m3 de basura sólida y en su mayoría por artículos desechables. Hay restaurantes que llevan iniciativas medioambientales como Botánica, en el centro de Quito.

Usan desechables biodegradables de bagazo de caña y recipientes de cristal.

“Los postres para llevar los entregamos en recipientes de cristal y cobramos $ 1 más y si los devuelven les regresamos ese valor”, dijo la propietaria Camila Khalifé. (I)  

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