Cursa una maestría en relaciones internacionales

Conquistar China, el desafío del guayaquileño José Hidalgo

- 13 de junio de 2014 - 00:00
José Antonio llegó en 2006 a Pekín a estudiar chino mandarín y desde entonces no se olvidó del país asiático hasta que regresó en 2013 a estudiar su maestría. Foto: Cortesía

Cursa una maestría en relaciones internacionales

Guayaquil

El 17 de mayo pasó a ser una fecha memorable para José Antonio Hidalgo Molina. Ese día terminó la Maratón de la Muralla China luego de recorrer 42 kilómetros y subir 5.164 escalones. José Antonio no es un atleta dedicado, pero sí un convencido de que los objetivos solo se alcanzan con perseverancia.

Uno de los mayores desafíos que  este guayaquileño, de 26 años, tuvo cuando llegó al continente asiático fue adaptarse a un país en el que hay mucho control en todos los aspectos, como el bloqueo de internet, al ingresar un papel en cualquier institución, las barreras culturales, entre otros, según cuenta. Estos impedimentos no lo desanimaron, al contrario, hoy tiene una meta: conquistar China.

Hace 8 años José Antonio viajó a Pekín para aprender chino mandarín en la Universidad de Jinan de la ciudad de Guangzhou, allí permaneció un año.

Posteriormente, en 2013 regresó a estudiar una maestría en Relaciones Internacionales en la Universidad de Pekín, la Nº 1 en China, que ocupa el puesto Nº 45 a nivel mundial, según el listado de Times Higher Education Ranking 2014.

“Desde que me gradué del colegio hay una cosa que he aprendido en la vida, no hay que ser todólogo sino un profesional dedicado a una especialidad y esa desarrollarla”, asegura al referirse a la maestría que sigue por 2 razones: la falta de sinólogos (estudios sobre la cultura e historia de China) en Ecuador y el auge de las relaciones comerciales con Asia en Latinoamérica.

Para obtener una beca en el centro de estudios apostó por postularse al programa de ‘Universidades de Excelencia’ que impulsa la Senescyt (Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación) y alcanzar 107 puntos en el examen TOEFL (de suficiencia de inglés), además de cumplir con un perfil con experiencia laboral y universitaria.

“La experiencia me permitió postular a la mejor universidad de China, y no me equivoqué; después de pasar por el proceso de selección logré tener la carta de aceptación e ingresar al programa de Universidades de Excelencia”, dice.

Graduado en Gestión Empresarial Internacional en la Universidad Católica Santiago de Guayaquil, y siendo aún estudiante obtuvo el puesto de Director Ejecutivo de la Cámara de Comercio Ecuatoriano-China, por 3 años. En este tiempo relata que alcanzó a aumentar los socios de 204 a 414, y crear la Expo China, la feria más grande en Latinoamérica en la que participaron empresarios de la provincia de Zhejiang-China y países como Colombia, Perú, Uruguay, Argentina y Costa Rica.

Representa a los estudiantes

La determinación de José Antonio lo llevó en marzo pasado a convertirse en el Presidente de la Asociación de Estudiantes Latinoamericanos de la Universidad de Pekín, que alberga a 30.000 estudiantes, en su mayoría chinos.

Relata que junto con un chileno y un colombiano formaron hace 4 meses la directiva, luego de percatarse que los estudiantes latinos tenían que recurrir a una asociación de estudiantes internacional general.

Mientras que otros alumnos de países y regiones distintas tenían sus asociaciones independientes. Además de José Antonio como presidente, la directiva también está integrada por otros 2 estudiantes ecuatorianos (Renato Loyola, de Galápagos y Luis Borja, de Quito). Ambos estudian en la Escuela de Lengua de la universidad china.

Recientemente la asociación organizó un encuentro sobre las similitudes entre los vestigios arqueológicos de la dinastía Shang y las civilizaciones Olmeca y Chavín (culturas americanas precolombinas). El acto tuvo como invitado al embajador de Ecuador en China, José María Borja.

Según José Antonio, la asociación tiene como objetivo la promoción de la cultura latina y la integración de las personas latinas que ingresan a la universidad. “Para mí todo proyecto que sea símbolo de integración y que ayude a crear más oportunidades entre las regiones, o que ayude a nosotros los jóvenes que salimos del país a adquirir nuevos conocimientos, me pone muy contento. La mejor forma de negociar con China y darnos a conocer es buscando formas de integración”, indica el profesional.

El guayaquileño es el único de su facultad procedente de Ecuador, los demás compañeros provienen de otros centros superiores internacionales como la Universidad de Pensilvania, de Tokio, la de Seúl, la de Nueva York, de Florida o de Wasada en Japón.

Un plan para regresar al país

José Antonio está por iniciar el segundo año de investigación y tesis de su maestría, pero ya tiene un nuevo desafío: regresar a Ecuador en 2015 y aplicar los conocimientos que aprendió.

El manejo comercial, las políticas y ¿cómo China se acerca a los países en desarrollo? son los temas que tiene en mente. “Pienso que hay canales mucho mejores dentro del gigante asiático para poder ingresar productos ecuatorianos, hay que entender a qué instituciones acercarse y presionar para tener mejores resultados”, indica el joven guayaquileño.

De lo que ha podido experimentar y observar, Ecuador debe explorar otras maneras comerciales para llegar a China, “hay que analizar mejores estrategias de negocios”.

Hasta que eso ocurra, el joven emprendedor continuará con sus recorridos de fin de semana por la Muralla China o las calles de Pekín. Cuenta que seguirá preparando nuevas actividades, que permitan la integración de la cultura latina.

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