Salud

La buena nutrición del bebé inicia en el vientre

- 02 de julio de 2018 - 00:00
Foto: Internet

La correcta alimentación de un bebé no empieza desde su primer día de nacido, inicia desde que está en el vientre de su madre. Cuando está en el útero materno y cuando ya nace aún va formando su flora intestinal, conocida también como microbiota y es la que -en gran medida- ayudará a que el niño esté saludable en su crecimiento.

La flora intestinal ayuda a la digestión y a la absorción de muchos nutrientes. Tiene un papel protector pues impide el crecimiento de bacterias que podrían causar infecciones, además de cumplir un papel importante en el funcionamiento del sistema inmunitario.

Esta microbiota intestinal está formada por bacterias que se las adquiere al momento del parto, cuando el bebé respira por primera vez, cuando su madre le da de amamantar, entre otros momentos que se dan en los primeros meses. Estas bacterias se quedarán durante toda su vida.

Martín Guemberg, médico pediatra, asegura que el bebé empieza a formar su flora intestinal desde que está en el vientre de su madre. Lo hace con las bacterias de la flora intestinal de su mamá, pues estas pasan a través de la sangre al líquido amniótico.

Según el especialista, la alimentación de la madre en el embarazo influye en la futura salud de su hijo. Una dieta mala, con exceso de grasas, azúcar y sal, genera una microbiota menos beneficiosa y esa es precisamente la que hereda el bebé. Si el pequeño supera los tres años con su microbiota alterada se la quedará así para toda la vida.

Las personas con una microbiota alterada son más propensas a enfermedades como las alergias y diabetes.

De ahí que la nutrición integral para un bebé es fundamental en sus primeros mil días de vida, abarcan los 270 días del embarazo, desde la concepción, hasta los dos primeros años de vida después del nacimiento.  

Al nacer, el pecho materno es lo mejor para el pequeño. La leche de la madre tiene unas sustancias llamadas simbióticos que favorecen las defensas del bebé, disminuyendo la posibilidad de obesidad, de diabetes y de enfermedades alérgicas. A la vez transmite bacterias favorables para la flora intestinal

Según la pediatra Aliz Borja en los tres primeros años de vida se va formando el futuro nutricional del niño. Recomienda que a partir de los seis meses de edad se introduzcan alimentos poco a poco, pues el bebé aún está desarrollando enzimas digestivas que le ayudarán a procesar la comida.

Borja aconseja que frutas cítricas, la clara de huevo y la leche y sus derivados se los suministre a partir del año. “Si tuvo una buena alimentación el primer año de vida, no tendrá problemas con las alergias alimentarias en el futuro”, comenta Borja. (I)

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