El calcio está en la leche y 6 alimentos

- 07 de mayo de 2018 - 00:00

Su consumo en la niñez previene enfermedades en los huesos en la edad adulta porque aporta calcio. sin embargo, es necesario controlar las cantidades para evitar obesidad en los menores.

Existen voces a favor y en contra del consumo de la leche de vaca. Lo cierto es que los especialistas concuerdan con que es un alimento que contribuye al crecimiento de los niños. Y aunque es fundamental incluirla en la dieta diaria, no es imprescindible y se la debe consumir tomando en cuenta ciertas indicaciones.

La leche es uno de los alimentos más completos, contiene 3 macronutrientes importantes para el buen funcionamiento del cuerpo humano, como los carbohidratos, que son los que dan energía; las proteínas, que intervienen en la construcción de músculos, y las grasas saludables, que ayudan a formar hormonas, las paredes de las células y la bilis.

Además contiene micronutrientes, como calcio, fósforo, y vitamina B12, B1, B2, B5, A, entre otros.

De acuerdo con la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (Aepap), la leche y sus derivados se consideran un grupo de alimentos de gran valor nutricional, cuya ingesta es recomendable mantener a lo largo de toda la infancia por los beneficios que otorga, fundamentalmente en el crecimiento y la mineralización ósea.

La masa ósea del cuerpo aumenta a lo largo de la infancia y alcanza su máxima mineralización —dice la Aepap— entre el final de la segunda y el inicio de la tercera década de vida. El aporte de calcio al hueso es mayor durante el crecimiento que se da en la pubertad, adquirir una masa ósea adecuada en este periodo disminuye de forma sustancial el riesgo de fracturas en los huesos en la edad adulta.

Según el organismo español, los niños entre 3 y 13 años que no realizan un consumo adecuado de leche muestran un balance negativo de calcio, con una menor densidad ósea y un mayor riesgo de fracturas en edades posteriores.

Además, para un buen desarrollo de los dientes y conservarlos saludables es fundamental el aporte de calcio y de las proteínas presentes en la leche, junto al flúor y otros elementos de la dieta.

Para Mayra Ger, diabetóloga y nutrióloga del Hospital Eugenio Espejo, en Ecuador es importante el consumo de leche de vaca para el crecimiento en los niños, pero no es imprescindible. En el país existen diversas fuentes de calcio, como la lenteja, el fréjol, la col, los frutos secos, la canela y la albahaca.

Ger explica que lo que sí es fundamental en la dieta son los lácteos, pues el queso, por ejemplo, tiene más calcio y proteína que la misma leche, y no contiene carbohidratos. Actualmente con los altos índices de obesidad en niños y adultos, es importante poner atención en las cantidades de carbohidratos que se consume a diario, incluidos los que están en la leche.

Tome en cuenta que consumir leche en exceso genera una dieta hiperproteica en niños menores de 2 años, que podría promover obesidad en edades posteriores.

Además, es aconsejable controlar la cantidad de leche que ingiere el infante debido a la relación que existe entre un elevado consumo de esta y el desarrollo de ferropenia, que es la disminución de hierro en el cuerpo, pues el exceso de leche impide que el cuerpo absorba el hierro de los alimentos. Incluso podría causar anemia.

Aunque no existen recomendaciones genéricas para el consumo de leche o productos lácteos, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) asegura que la mayoría de los países aconsejan beber al menos una porción de leche al día.

Un vaso al día de 200 mililitros (ml) de leche entera de vaca aporta a un niño de 5 años —por término medio—, un 21% de las necesidades proteicas y un 8% de las calóricas y micronutrientes esenciales.

La Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica recomienda en el preescolar y escolar 500 y 1.000 ml al día como cantidades máximas de ingesta de leche, respectivamente.

El Ministerio de Salud Pública de Ecuador aconseja dar una taza de leche diaria a niños y niñas de 12 a 24 meses. Mientras que la pediatra Mónica Unda considera que los niños a partir del año de edad hasta los 5 años deben consumir en el día entre 2 y 3 tomas de leche de 200 ml cada una, que equivale a un vaso. Desde los 6 años hasta los 12 años deben aumentar una toma más al día.

Esto no significa que posterior a esta edad se deba dejar de tomar leche; se debe beber una o dos veces al día.

Tome en cuenta que hasta los 18 años de edad se fija el calcio en los huesos, es como un depósito de calcio que se hace a diario en estos tejidos y que ayudará en la edad adulta y durante el embarazo.

Tenga en consideración que la leche de vaca no está recomendada para niños menores del año de edad. Incluso, el pediatra Mauricio Guerra considera que se debe postergar el inicio de consumo de la misma hasta los 2 años, pues se ha visto que en la actualidad causa alergias y sangrados en algunos menores.

La FAO detalla que la leche de vaca no contiene suficiente hierro ni ácido fólico, una de las vitaminas B clave para el desarrollo del ADN. Además, el consumo de leche fresca de vaca, sin hervir, está asociado con la pérdida de sangre fecal y niveles inferiores de hierro en lactantes.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los lactantes se alimenten únicamente de leche materna durante sus primeros 6 meses de vida.

Guerra, por su parte, aconseja que el niño tome leche materna hasta los 2 años o alguna fórmula si es necesario, sin dejar de lado los otros alimentos. (I)

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