Con una pedaleada masiva se celebró el Día de la Bicicleta

- 23 de abril de 2018 - 00:00
Foto: cortesía

El 19 de abril se recordó el Día Mundial de este medio de transporte. En Ecuador, los ciclistas luchan por su derecho a espacios apropiados para esta actividad.

El jueves 19 de abril se celebró el Día Mundial de la Bicicleta, evento en el que diferentes organizaciones a escala mundial buscan destacar los beneficios de este medio de transporte no solo para la salud sino para resolver problemas de movilidad que sufren con frecuencia los grandes centros urbanos.

 Con motivo de esta celebración, en Latinoamérica se organizaron diversas actividades conmemorativas. Así, por ejemplo, en Santiago de Chile se realizó una ‘pedaleada masiva’ por distintos sectores de la ciudad. En Lima, el gobierno local apostó por un concurso fotográfico denominado ‘La bicicleta en tu estilo de vida’, con el cual se quería visibilizar la utilidad de este medio de transporte en la vida cotidiana. En Bogotá, la alcaldía inauguró una nueva ciclorruta, con la que la ciudad llegó a 494 km de bicicarriles, además realizó una ‘rodada nocturna’ y talleres de mecánica. Más actividades similares se realizaron en otras urbes como Ciudad de México, Río de Janeiro y Buenos Aires.

En Guayaquil, existen más de 30 agrupaciones dedicadas a promover la cultura del ciclismo, la defensa de sus derechos y la creación de espacios adecuados para la práctica de esta actividad.

Estos grupos se encargaron de organizar por el Día de la Bicicleta la denominada ‘Masa Crítica’ que, a través de paseos nocturnos por la ciudad, promueve el uso de este medio como una opción ecológica de transporte y como actividad recreativa.

Alberto Hidalgo, dirigente del colectivo Libre Actividad, considera que Guayaquil aún está muy retrasado en el tema de cultura vial y respeto de los ciclistas. Afirma que si bien los mismos grupos han hecho mucho para fomentar el uso de este medio, aún hay trabajo pendiente, pero “lamentablemente no se cuenta con el respaldo de las autoridades locales y así se complica llegar a un mayor número de ciudadanos”.

Justamente el pasado 11 de abril, el vocero del Municipio, Jorge Rodríguez, expresó que no estaba en planes del Cabildo la implementación de ciclovías, pues el ancho de las calles, las costumbres y el clima eran características técnicas que lo impedían.

El abogado Álex Moreno pertenece a la agrupación Pedal Criollo y afirma que en los últimos años los seguidores de esta actividad han aumentado aceleradamente y que esto demuestra que los estudios del Municipio no tienen sustento, por lo que los colectivos seguirán luchando por su derechos de espacios dignos para pedalear.

George cambió la botella por las ruedas

George Ronquillo tiene 59 años y recuerda que inició en el ciclismo hace 6 como una ruta de escape al vicio del alcohol. “Acostumbraba tomar bastante, eso le hacía daño a mi familia. Siempre decía que lo iba a dejar, pero se me hacía difícil. Un día pasaba por el centro de la ciudad y vi cruzar a un grupo de ciclistas y la actividad me llamó la atención. Yo ya tenía una bicicleta en casa que, en aquel entonces, ni sabía para qué la había comprado. Así comencé a pedalear y me di cuenta de que en vez de ponerme a tomar con mis amigos los fines de semana, podía dedicarme a ejercitarme, a hacer deporte”.

Ronquillo cuenta que gracias al ciclismo ha conocido personas, lugares y ha vivido anécdotas que no hubiera podido si no fuera por su bicicleta. “Gracias a la bicicleta conozco casi toda la Costa, he subido cerros que cruzan desde Pedro Pablo Gómez (provincia de Manabí) y llegan a Olón (Santa Elena), he visitado cascadas y paisajes a los que es imposible llegar en carro”.

Ronquillo destaca, además, que desde que empezó a pedalear, su salud ha mejorado de manera exponencial. “Ahora gozo de mayor resistencia y, a pesar de mi edad, no me duele nada”.

Beneficios para la salud

Entre los principales beneficios de la práctica del ciclismo están los siguientes: reduce el riesgo de sufrir un infarto. Cuando se hace bicicleta, el ritmo cardiaco aumenta y la presión arterial disminuye, los vasos sanguíneos ganan flexibilidad y se reduce el colesterol en la sangre.

Además, ayuda a perder peso. El uso de la bicicleta durante media hora puede ayudar a quemar hasta 300 calorías, lo que colabora en la pérdida de masa corporal.

Combate los dolores de espalda y protege las articulaciones. El ciclismo es un deporte de bajo impacto, pues gran parte del castigo a las articulaciones es absorbido por la silla; además,  una buena postura al montar, con el torso inclinado hacia delante, coadyuva a que los músculos de la espalda se tensen y se estabilice el tronco.

 Fortalece el sistema inmunológico. La práctica regular de esta actividad propicia el movimiento de los fagocitos, células encargadas de atrapar organismos nocivos para la salud para su posterior eliminación, porque el sistema inmunitario trabaja más eficientemente.

Ayuda a reducir el estrés y mejora el sueño. El ciclismo no es una actividad que requiera altos niveles de concentración, por lo que no se traduce en una situación de desgaste mental. Además, colabora en estabilizar el ritmo biológico y reduce los niveles de cortisol, hormona relacionada con el estrés que impide el sueño profundo.

Aumenta el apetito sexual. Según un estudio de la Universidad de Princeton, la estimulación que sufre la zona pélvica durante el pedaleo favorecer el deseo sexual. En los varones bastan 45 minutos de ciclismo 2 veces por semana, mientras que en las mujeres el tiempo se reduce a solo 25 minutos.

Historia

El Día de la Bicicleta, a pesar de la connotación que tiene en la actualidad, no tiene un origen directamente relacionado a este medio de transporte. El 19 de abril fue elegido por tratarse del día en que el químico suizo Albert Hoffman, conocido por ser el creador de la droga LSD, realizó un experimento para determinar los efectos de la droga en sí mismo.

Según relata el diario del científico, luego de que la sustancia hiciera efecto, se vio con perturbaciones sensoriales, por lo que le pidió a su asistente que le acompañara de regreso a su casa.  Al encontrarse en tiempos de la Segunda Guerra Mundial (1943), el uso de automotores estaba restringido y tuvo que hacer el viaje en bicicleta. Durante el recorrido los efectos de la droga empeoraron, llegando a tener alucinaciones y perturbaciones de la realidad como ver a su vecina como una bruja malvada o sentirse inmóvil cuando en realidad se movía a buena velocidad. Esto dio origen a quizás el más famoso de los paseos en bicicleta de la historia.

El psicólogo estadounidense Thomas B. Robert, fue el primero en acuñar el término en 1985. El docente buscaba crear un día para conmemorar el descubrimiento de la droga psicodélica, no precisamente para resaltar el medio de transporte. (I)

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