Turismo

Los turistas de cruceros tienen su propia agenda

La seguridad es un aspecto que tienen muy en cuenta quienes llegan en los grandes navíos. Para ellos Manta es un sitio confiable y que se puede conocer con calma.
12 de marzo de 2018 00:00
En el malecón de la ciudad los viajeros se organizan para salir rumbo a los sitios turísticos que existen en Manta; la ciclovía Puerto-Aeropuerto es una de las opciones.
Fotos: Patricio Ramos y Leiberg Santos / El Telégrafo
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El eje turístico, Manta, Montecristi y Portoviejo es una de las rutas más frecuentadas por los visitantes  que llegan a bordo de los cruceros que acoderan en el puerto manabita. Si bien, al interior de los trasatlánticos se ofertan tours con movilización y guías, los cruceristas, optan además por recorrer los tramos entre Manta y Montecristi por sí solos.

Los esposos Marianne y Wolfgan Prell arribaron en el buque Aurora hace tres semanas a Manta. Esta pareja de alemanes llegó con su propio equipo de movilización. Bajaron desde el navío que acoderó en el muelle internacional 2 con sus bicicletas a la mano. Eran de esas bicicletas desarmables.

Tras salir del puerto pedalearon hacia la Plaza Cívica ubicada en el corazón del malecón de Manta. Uno de los funcionarios del Municipio local les facilitó información. Los Prell querían llegar a Montectristi, les comentaron que el recorrido estaba lleno de pendientes, por lo que prefirieron recorrer la vía Puerto-Aeropuerto de sur a norte para conocer la zona de Playita Mía y el astillero, en el sector de Tarqui donde se construyen y reparan los barcos de casco de madera.

A estos adultos mayores no les asusta la bicicleta, creen que es el mejor vehículo para conocer pueblos y ciudades. Uno puede parar donde quiera, si desea ingresar a un restaurante la bici va contigo, simplemente se desdobla y queda reducida a un solo elemento, comenta Marianne. Manta además ofrece dos museos, sector colonial, compras en el Mall del Pacífico entre otros sitios donde el turista puede recorrer a pie.

El crucero Queen Victoría que arribó a Manta el 28 de febrero, es uno de los más grandes de la temporada.

Las bicicletas de los Prell llaman la atención en los habitantes de la ciudad donde al menos unas 15.000 personas utilizan ese medio para transportarse o ejercitarse. Mientras la pareja pedalea en la ciclovía del malecón de Manta, un habitué del ciclismo los detiene. Con frases cortas de un español rebuscado, Wolfgan, le cuenta a Fabricio Lucas, un comerciante de verduras que sus bicicletas son versátiles y sobre todo el aluminio ayuda para que no se dañen y sean ligeras de peso.

Mientras los Prell llegan al astillero de Manta, la pareja Jane y Robert Mamm de Estados Unidos prefiere conocer caminando.
Lo hacen desde que salen del barco. Visten pantalón corto, camisetas sin mangas y zapatos deportivos; una gorra para cuidar sus rostros del sol, un poco de bloqueador sobre la piel y la caminata continúa hacia el malecón.

Siempre la ciclovía es la ruta por excelencia. Tras 15 minutos llegan hacia la zona del Yacht Club. Desde esa parte del malecón es visible panorámicamente la colosal nave en la que viajan los cruceristas. Caminan con tranquilidad. Con binoculares observan las actividades de descarga de la pesca en los muelles pesqueros en el interior del puerto. Para perennizar la visita, Robert toma una foto a su esposa y ella hace lo mismo con él. La agenda de estos turistas es variada.

Para recorrer otros lugares de Manta existen taxis turísticos que son estacionados por sus propietarios en los exteriores de la terminal marítima, comenta Analía Navarrete, directora de turismo del Municipio local. Los cruceristas, además, visitan Montecristi, Cerro de Hojas Jaboncillo en Portoviejo, el bosque húmedo de Pacoche y Puerto López. Para ello están los taxis, son seguros y económicos, afirma la funcionaria.

Raúl Castro, está al frente de los taxis turísticos. Cuenta que hace 20 años desde que llegan los cruceros, ofrecen la alternativa de conocer Manta y sus alrededores a bajo costo, ellos saben algo de español y “el resto lo complementamos en conversaciones dinámicas”.

Un viaje en los autos de alquiler tiene un costo de $ 20 la hora. Como van entre cuatro comparten  gastos, ellos son muy amables, es un servicio también para turistas nacionales reseña Castro. A estas alternativas de bajo costo se suman los paseos de compras hacia el Mall del Pacífico y la feria de productos artesanales que se organiza con la llegada de cada barco con fines turísticos en la plaza Cívica en pleno malecón de la ciudad.

La temporada de cruceros 2017-2018 finaliza en agosto  próximo. De las 23 naves que arribarán hasta fines de ese mes desembarcarán en el puerto de Manta más de 23.000 turistas. Aún quedan siete embarcaciones por acoderar en el balneario manabita. (I)

Los visitantes que llegan en cruceros recorren el tramo entre Manta y Montecristi en bicicleta.

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