Peligro: información falsa sobre COVID-19

Un reciente estudio en The Lancet advierte de la viralización de noticias que, sin ser ciertas, se propagan rápidamente en redes sociales crea confusión y desconfianza
03 de junio de 2021 10:32

La información y las noticias falsas se han vuelto cada vez más frecuentes durante la pandemia de COVID-19, propagándose rápidamente a través de las redes sociales y otros medios, creando confusión y desconfianza.

Para los pacientes que manejan condiciones crónicas, encontrar información de salud precisa durante la pandemia tiene serias implicaciones para su salud y calidad de vida

Es más, la propagación de mitos médicos, a menudo basada en datos preliminares y no revisados por pares (y frecuentemente alimentada por opiniones personales de quienes están en el ojo público), ha generado un entusiasmo sustancial entre el público sobre posibles curas o medidas preventivas, así como miedos sustanciales sobre el riesgo. Muchos de los medicamentos altamente publicitados se encuentran entre los comúnmente utilizados por pacientes, creando una alarmante escasez de medicamentos y generando confusión y ansiedad entre los pacientes.

Por ejemplo, la atención de los medios de comunicación en torno a los fármacos antiinflamatorios no esteroides (AINE) también provocó una ansiedad sustancial al principio de la pandemia. Surgieron afirmaciones de que los AINE podrían aumentar la gravedad del COVID-19, lo que provocó llamadas urgentes de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU (FDA) y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) para una mayor investigación.

La mayoría de los estudios negaron que los AINE agraven el COVID-19, incluido un estudio observacional reciente de más de 72.000 personas en el Reino Unido que muestran que tomar AINE no conduce a tasas más altas de muerte o enfermedad grave en pacientes hospitalizados con COVID-19. Los AINE también estuvieron en el centro de la controversia durante la pandemia de influenza de 1918-1919, cuando el Cirujano General de EEUU recomendó que se usara aspirina para tratar la infección, en una dosis que ahora se sabe que es tóxica, lo que probablemente contribuyó a un aumento del daño pulmonar y la muerte de muchos pacientes.

Aunque la comunidad científica ganó rápidamente conocimiento sobre los factores de riesgo individuales relacionados con los malos resultados en COVID-19, esta fue otra área en la que abundó la confusión para los pacientes, particularmente en el contexto de la atención clínica de rutina interrumpida.

Para los pacientes con enfermedades reumáticas y músculo esqueléticas, las organizaciones benéficas y aquellas centradas en el paciente han sido cruciales para llenar los vacíos en el suministro de información; por ejemplo, la organización benéfica británica Versus Arthritis desarrolló el asistente virtual COVID-19, un chatbot diseñado para ayudar a las personas con artritis a obtener información de salud relevante relacionada con COVID-19. Otros han recurrido a la provisión de información basada en SMS (texto), como una herramienta de evaluación de riesgos COVID-19 de 4 pasos que se desarrolló en el Reino Unido utilizando la guía nacional de médicos y se difundió a los pacientes a través de SMS, lo que resultó en que más del 95% pudiera evaluar con precisión su propio riesgo de COVID-19.

Los programas de vacunación COVID-19 están ahora en marcha en muchos países. No es sorprendente que haya mucha información errónea sobre las vacunas COVID-19 y que el sentimiento anti-vacunación sea prominente, particularmente en las redes sociales.

Se ha demostrado que el asesoramiento de especialistas y la educación sobre vacunas aumentan la aceptación de las vacunas COVID-19. De hecho, los pacientes con enfermedades reumáticas en el Reino Unido que recibieron un video educativo de la vacuna COVID-19 basado en SMS informaron que se sentían mejor informados y más confiados sobre las vacunas COVID-19 disponibles, y más del 90% informaron que entendían que las vacunas son seguras y recomendado para ellos, en comparación con solo el 47% antes de ver el video.

Los reumatólogos necesitan desarrollar con urgencia sistemas que ayuden a guiar a los pacientes a través del maremoto de información y desinformación de COVID-19, incluido el suministro de consejos sobre cómo detectar fuentes creíbles y confiables, como un estudio reciente resaltado. Estamos totalmente de acuerdo en que dicha orientación es fundamental para que los pacientes tomen decisiones informadas relacionadas con la salud.

La desinformación médica plantea riesgos reales para los pacientes con enfermedades reumáticas y musculo esqueléticas y para el público en general, pero las investigaciones muestran que los pacientes aún confían en sus médicos y especialistas y siguen sus recomendaciones.

Contrarrestar la confusión y la desconfianza que siguen a la desinformación es un desafío continuo que requiere soluciones creativas y multifacéticas. Con el fin de la pandemia de COVID-19 a la vista y la incertidumbre sobre las vacunas prevaleciente, la vigilancia continua es esencial.

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