Los incendios forestales en el sur arrasaron con plantas y animales

- 31 de diciembre de 2015 - 00:00
Los incendios forestales no cesaron este año, aunque comparándolos con 2014, disminuyeron. La sequía y la mano del hombre causaron grandes quemas en cientos de hectáreas en las provincias de Azuay, Cañar y El Oro.
Foto: Cortesía/ El Telégrafo

Si bien este año disminuyeron los siniestros, grandes extensiones de bosque de pino, chaparro y vegetación propia del lugar se quemaron. En la provincia del Azuay los sectores más afectados fueron Nabón, Girón y el cantón Cuenca; en el Cañar, en cambio, Azogues resultó ser la más afectada.

Las provincias de Azuay, El Oro y Cañar también sufren los efectos del cambio climático que se registran en el mundo. La falta de lluvias ha provocado incendios forestales que arrasaron con grandes extensiones de vegetación nativa y han causado la muerte de animales, muchos de ellos en peligro de extinción. En las 3 provincias este año se han quemado cerca de 3 mil hectáreas por esta situación.

Durante este año, las lluvias han sido escasas en las partes altas del cantón Cuenca, incluso un monitoreo realizado por Etapa EP muestra cómo los caudales de los ríos fueron bajando paulatinamente y se ubicaron al borde de la crisis.

El Tomebamba, el Yanuncay, el Machángara y el Tarqui abastecen a las plantas de agua potable que dan servicio a la ciudad; estos presentaron problemas desde el mes de octubre.

El Tomebamba, que tiene un promedio de 6 metros cúbicos de agua por segundo (m³/s), llegó a tener un caudal de 0,47 m³/s la noche del miércoles 24 de octubre, lo que puso en alerta a los técnicos de la empresa municipal. También el río Yanuncay disminuyó su caudal, el cual llegó a 1,39 m³/s, cuando lo normal está entre 5 y 6 m³/s.

“Son los efectos del cambio climático”, dijo el director de Gestión de Riesgos de la Municipalidad de Cuenca, Geovanni Iñamagua. El funcionario señaló que el clima en el cantón Cuenca es impredecible en los últimos meses, con temperaturas que bajan hasta los 2 grados centígrados (°C) y al mediodía suben hasta los 25 °C. “Hay días que se presentan nublados, pero sin lluvias”, manifestó el funcionario.

Esta falta de lluvias ha hecho que la vegetación de montaña se seque y sea fácilmente consumida por el fuego, que ha afectado a cientos de hectáreas en Azuay, así como en Cañar y en la provincia de El Oro.

Según las cifras registradas por el departamento de Gestión de Riesgos, Coordinadora Zonal 6, en la provincia de Azuay, este año se han quemado 1.942,46 hectáreas (ha) de bosque, chaparro y de pajonales. El sector más afectado fue el cantón Pucará, donde, en lo que va 2015, se incendiaron 665,08 ha de bosque; luego le sigue el cantón Cuenca, con 553,26 hectáreas. Según las estadísticas, en 3 cantones azuayos (Gualaceo, Nabón y Girón) se han consumido 511 hectáreas de bosque por efecto de los incendios, los demás cantones tuvieron incendios menores.

Oswaldo Ramírez, jefe del Cuerpo de Bomberos de Cuenca, dijo que la situación ha sido compleja, puesto que estos incidentes se han dado en sitios de difícil acceso para los miembros de la ‘casaca roja’, que en número de 300 están listos para sofocar los fuegos que se han producido estos días en el cantón Cuenca, y en la provincia de Azuay. “Nos hemos preparado, no de ahora, desde siempre, para enfrentar cualquier situación adversa”, dijo el comandante de los bomberos.

Los sectores más vulnerables son El Parque Nacional El Cajas, la parroquia de Soldados, Quimsacocha y las montañas del cantón Nabón —que es donde con más fuerza se han producido los siniestros—. Aparte de estos, también se han producido incendios en las áreas urbanas y rurales del cantón Cuenca y cantones orientales de la provincia de Azuay.

En 2014 se quemaron 800 hectáreas. “Y en este año ya casi vamos por el doble”, dijo Galo Sánchez, coordinador de la Zonal 6 de la Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR). Sánchez indicó también que si bien durante este año se han duplicado las hectáreas afectadas, el número de incendios ha sido menor, pero la situación no es menos preocupante por los peligros que implica.

En la provincia se registraron 2 quemas de gran magnitud: una en el cantón Pucará en la que se consumieron 600 ha y en Cuenca (Parque Nacional Cajas) en la que se quemaron alrededor de 500 ha.

Solo en este último cantón, el Cuerpo de Bomberos ha atendido 269 emergencias (incendios forestales y conatos de incendio). Durante el año anterior atendieron 438 eventos.

Frente a esto, el Municipio de Cuenca y el Cuerpo de Bomberos, presentaron la campaña ‘Yo cuido’, con la que buscan concienciar a los habitantes del cantón, especialmente a los de zonas rurales, sobre los daños ocasionados por los incendios forestales e informar sobre las sanciones tipificadas en el Código Orgánico Integral Penal (Coip).

Sánchez informó que la SGR realiza el seguimiento pertinente de todos los presuntos responsables de los incendios que se producen en Azuay, Cañar o la provincia de Morona Santiago.

Añadió que por parte del Ministerio de Justicia y la Fiscalía se analizó un caso ocurrido en el cantón Nabón, donde los habitantes quisieron aplicar la justicia indígena al supuesto causante de un incendio forestal. En Azuay, en cambio, en septiembre de este año, un hombre fue sentenciado a un año de prisión luego de que fue declarado culpable de un incendio en el Parque Nacional El Cajas, donde se quemaron 297 hectáreas de humedal.

En Machala disminuyeron los incendios

Durante 2015 los incendios forestales no afectaron gravemente a la provincia de El Oro —en comparación con años anteriores—, sin embargo, serían más de 400 las hectáreas consumidas. Los cantones más afectados fueron Zaruma, Santa Rosa, Arenillas y Piñas.

En las montañas cerca de la parroquia Güizhagüiña, en Zaruma, se quemaron aproximadamente 150 hectáreas. En el mismo cantón 23 hectáreas de pastizales se consumieron el pasado mes de septiembre; el fuego obligó a evacuar a los adultos mayores de un centro gerontológico. En este cantón, el siniestro comenzó en el sector Ramírez Pamba. Bomberos de Piñas y Portovelo llegaron al sitio para controlar las llamas, que abrasaron unas 10 hectáreas.

Según el Cuerpo de Bomberos, las condiciones climáticas y la imprudencia al quemar maleza o basura son las causas de los incendios forestales.

Durante septiembre y octubre se registraron varios siniestros que fueron controlados por la oportuna coordinación del Servicio Integrado de Seguridad ECU 911 con las instituciones articuladas a este servicio.

De acuerdo con la Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR) de El Oro, durante 2014 fueron aproximadamente 500 las hectáreas consumidas; los cantones fronterizos y de la parte alta de la provincia sufrieron el mayor impacto.

El mayor incendio forestal de la historia de la provincia se produjo en 2012, en el cantón Chilla. Dos mil quinientas hectáreas de bosque de pino se quemaron. Animales como conejos, ratones de campo, alpacas y ganado resultaron afectados. “A raíz de ese incendio, el Cuerpo de Bomberos se aprovisionó de equipos de última tecnología para combatir esos incendios. Ahora ya estamos más preparados para combatir el fuego”, dijo Vicente Barreto, jefe del Cuerpo de Bomberos del cantón Machala.

En la provincia de Cañar también hay efectos de las sequías. Según Gestión de Riesgos, los sectores más comprometidos por los incendios fueron Azogues, los cantones Suscal y Cañar, en esta última población se quemaron 323 hectáreas de bosque y vegetación propia del lugar. (I)

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